La sonda japonesa Hayabusa2 realizó el pasado 5 de julio el sobrevuelo del asteroide 98943 Torifune, el primer objetivo de observación de su misión extendida. Durante el encuentro, la nave pasó a unos 800 metros del centro de masa del asteroide con una velocidad relativa cercana a 5 km/s y obtuvo una secuencia de imágenes de alta resolución.
El asteroide Torifune captado por la cámara ONC-T de la misión Hayabusa2. Créditos: JAXA
Tras completar el retorno a la Tierra de las muestras del asteroide Ryugu en diciembre de 2020, la sonda japonesa Hayabusa2 continúa operativa en el espacio profundo como parte de una misión extendida que culminará con un sobrevuelo del asteroide cercano a la Tierra (98943) Torifune el próximo 5 de julio de 2026. El encuentro supondrá uno de los desafíos técnicos más complejos de toda la misión, ya que la nave fue diseñada originalmente para operaciones de rendezvous y no para sobrevuelos rápidos a corta distancia.
Representación artística de la sonda japonesa Hayabusa2 aproximándose al asteroide cercano a la Tierra Torifune durante el sobrevuelo previsto para julio de 2026. Créditos: Ikeshita Akihiro / JAXA
La cápsula Dragon Endeavour amerizó frente a la costa de California tras más de cinco meses en órbita, culminando el regreso anticipado de la misión Crew-11 desde la Estación Espacial Internacional (ISS) por una incidencia médica en uno de sus tripulantes.
La misión Crew-11 regresó a la Tierra el 15 de enero de 2026 tras completar su retorno desde la ISS con un amerizaje en el océano Pacífico, frente a la costa de California. La cápsula Dragon Endeavour, operada por SpaceX dentro del Programa de Tripulación Comercial de la NASA, puso fin a una misión de más de cinco meses en órbita cuyo calendario fue ajustado tras detectarse un problema médico que requería evaluación en tierra.
La cápsula Crew Dragon Endeavour de SpaceX tras completar una misión tripulada a la Estación Espacial Internacional. Créditos: SpaceX
Un nuevo análisis de datos de Venus Express y Akatsuki revela que las mareas térmicas diurnas podrían ser fundamentales para sostener la superrotación en la atmósfera de Venus
Vista global de Venus en ultravioleta captado por la sonda japonesa Akatsuki. Créditos: JAXA / ISAS / DARTS / Damia Bouic
Hoy, 2 de noviembre, se cumple un cuarto de siglo desde que la humanidad mantiene de forma ininterrumpida una presencia más allá de la Tierra. En esa misma fecha del año 2000, los astronautas William Shepherd, Yuri Gidzenko y Sergei Krikalev ingresaron en la Estación Espacial Internacional (ISS) para iniciar la Expedición 1. Desde entonces, siempre ha habido al menos una tripulación orbitando el planeta, sin que la continuidad se haya interrumpido en ningún momento.