La sonda JUICE de la Agencia Espacial Europea realizó con éxito su único sobrevuelo a Venus el pasado 31 de agosto, utilizando la gravedad del planeta para modificar su trayectoria interplanetaria en dirección al sistema de Júpiter. Este encuentro forma parte de una serie de maniobras gravitatorias, una suerte de carambola orbital, diseñadas para permitir a la nave alcanzar su objetivo final sin agotar ingentes cantidades de combustible. El sobrevuelo se produjo a las 07:28 (hora peninsular española), marcando una etapa clave en la travesía de ocho años que la nave inició en abril de 2023 y que culminará en julio de 2031 con su llegada al entorno del gigante gaseoso.
El James Webb detecta S/2025 U 1, el satélite más pequeño conocido de Urano, oculto entre los anillos. El planeta ya suma 29 lunas confirmadas.
Una nueva luna ha sido descubierta orbitando Urano, elevando a 29 el número total de satélites conocidos de este gigante helado del sistema solar exterior. El hallazgo ha sido posible gracias al telescopio espacial James Webb, en el marco del programa de observación para invitados, bajo la dirección de la doctora Maryame El Moutamid, del Southwest Research Institute (SwRI). El objeto, designado provisionalmente como S/2025 U 1, se convierte dentro de los satélites de Urano en el más pequeño identificado hasta la fecha.
La sonda Hera, de la Agencia Espacial Europea (ESA), ha completado con éxito su sobrevuelo de Marte el 12 de marzo de 2025, utilizando la gravedad del planeta rojo para ajustar su trayectoria hacia su destino final, el sistema binario de asteroides Didymos-Dimorphos. La nave pasó a 5.670 km de la superficie marciana y capturó imágenes detalladas del planeta y sus dos lunas, Deimos y Fobos, usando tres instrumentos científicos.
Deimos sobre Marte, captado con el instrumento HyperScout-H. Créditos: ESA
El sobrevuelo de Marte formaba parte de una maniobra planificada para aprovechar la atracción gravitacional del planeta y modificar la trayectoria de Hera sin necesidad de gastar grandes cantidades de propelente. Esta técnica permitió reducir el tiempo de viaje hacia Didymos, donde la sonda llegará en diciembre de 2026 para analizar los efectos del impacto de la misión DART de la NASA, que en 2022 logró alterar la órbita del asteroide Dimorphos.
Durante su aproximación a Marte, la sonda Hera utilizó tres de sus instrumentos para registrar datos del planeta y sus lunas. La sonda activó su Asteroid Framing Camera (AFC), una cámara en blanco y negro de 1020×1020 píxeles, su cámara hiperespectral HyperScout-H, capaz de analizar la composición mineral en 25 bandas espectrales, y su cámara de imagen térmica TIRI, desarrollada por la Agencia Espacial Japonesa (JAXA), que captura datos en el infrarrojo medio y permite determinar la temperatura y textura de las superficies observadas.
Durante el sobrevuelo pudo capturar con gran detalle Deimos, la luna más externa y menor de Marte, desde una distancia de solo 1.000 km. Hera logró captar imágenes detalladas del hemisferio opuesto al que normalmente es visible desde el planeta, complementando así los datos obtenidos por el paso cercano a la luna por la misión Al Amal de los Emiratos Árabes Unidos en 2023.
El análisis espectral de Deimos permitirá a los científicos profundizar en su origen y composición. Existen dos hipótesis principales: algunos astrónomos creen que Deimos, junto con Fobos, es un asteroide capturado, mientras que otros sugieren que podría haber surgido a partir de los restos de una colisión catastrófica en el pasado de Marte.
Después de su paso por Deimos, la sonda Hera continuó su trayectoria y captó imágenes de Fobos, la luna más grande de Marte, aunque desde una distancia mayor y con menos detalle. La misión Martian Moons eXploration (MMX), liderada por la Agencia Espacial Japonesa (JAXA), estudiará a fondo Fobos tras su lanzamiento en 2026, con el objetivo de recoger muestras y traerlas a la Tierra en 2031.
Deimos sobre Marte, captado con el instrumento TIRI. Créditos: ESA/JAXA
Las imágenes de Fobos obtenidas por Hera servirán como referencia para optimizar la planificación de MMX, especialmente en lo referente a su descenso y recolección de material en la superficie de la luna marciana.
A diferencia de otras misiones que usan sobrevuelos para acelerar su velocidad, en el caso de Hera la asistencia gravitacional se ha utilizado principalmente para cambiar la inclinación de su órbita y alinearla con su objetivo final, el sistema Didymos.
Esta maniobra es similar a la que recientemente realizó la sonda Europa Clipper de la NASA, que sobrevoló Marte el 1 de marzo de 2025 para modificar su trayectoria y prepararse para un futuro sobrevuelo de la Tierra antes de dirigirse a Júpiter. Sin embargo, a diferencia de Hera, Europa Clipper no tomó imágenes del planeta para evitar daños en sus sensores ópticos por la intensa luz solar.
El sobrevuelo de Marte también permitió probar el rendimiento de los instrumentos de Hera en condiciones reales antes de su llegada a Didymos. Sus cámaras y sensores necesitarán funcionar con gran precisión para analizar la superficie de Dimorphos y medir los efectos del impacto de DART.
Al llegar al sistema Didymos, Hera desplegará dos cubesats, pequeños satélites que se acercarán al asteroide para recolectar datos de su estructura interna y del cráter generado por la colisión de DART. Además, utilizará un altímetro láser PALT, que no fue activado durante el sobrevuelo de Marte debido a su alcance limitado de 20 km, pero que será esencial en la fase de exploración del asteroide.
Misiones exitosas o parcialmente exitosas que han visitado Marte por tipo de misión y año de llegada. Créditos: NoSoloSputnik
La misión, que forma parte del programa de Defensa Planetaria de la ESA, no solo busca estudiar los efectos del impacto de DART, sino también avanzar en el desarrollo de estrategias de desvío de asteroides que podrían ser clave para proteger la Tierra en el futuro. Además de las sondas Europa Clipper y Hera, anteriormente las sondas Rosetta y Dawn efectuaron sendas asistencias gravitatorias en Marte rumbo a sus objetivos.
El 9 de enero de 2025, la misión BepiColombo, desarrollada por la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA), realizó con éxito su sexto y último sobrevuelo de Mercurio. Este hito clave en la misión ha permitido reducir la velocidad de la sonda y ajustar su trayectoria, preparando el camino para su inserción orbital prevista para noviembre de 2026.
Imagen de la superficie de Mercurio captada por la misión Bepi-Colombo en su sexto sobrevuelo. Créditos: ESA/JAXA
Las primeras observaciones del telescopio espacial James Webb muestran desde cercanos exoplanetas hasta las galaxias más distantes y primitivas
La espera ha merecido sin duda la pena. Si el pasado 11 de julio, nada menos que el presidente de EEUU Joe Biden nos ponía los dientes largos a los aficionados del cosmos y ciencia en general con la publicación o avance de la primera imagen científica del flamante nuevo telescopio James Webb, ayer se hicieron públicos nuevos datos.
Imagen presentada en primicia por Joe Biden el 12 de julio. Muestra el primer campo profundo del James Webb, el cúmulo de galaxias SMACS 0723, la imagen infrarroja más nítida y profunda del universo conocido hasta la fecha. Créditos: NASA/ESA/CSA/STScI
El equipo de la misión ha querido revelar las enormes capacidades del JWST con tres nuevas imágenes y un espectro, mostrando entusiasmo por los resultados que están por venir, que sin duda revolucionarán nuestra comprensión del universo. La resolución del telescopio es impresionante si lo comparamos con el telescopio espacial Hubble. Estas primeras observaciones del telescopio fueron seleccionadas por un grupo de representantes de la NASA, la ESA, la CSA y el Instituto de Ciencias del Telescopio Espacial (STScl).
Una de las imágenes, muestra la nebulosa planetaria del Anillo Sur, una enorme nube con forma de burbuja, creada por el polvo y gas fruto de la expulsión de la atmósfera de su estrella central ya en la etapa final de su vida. Gracias al instrumento de infrarrojo medio del telescopio hemos podido conocer que la estrella está acompañada por una segunda estrella, antes imperceptible.
Nebulosa planetaria del Anillo Sur captada por los instrumentos NIRCAM (izquierda) y MIRI (derecha) del telescopio James Webb. Créditos: NASA/ESA/CSA/STScI
El Quinteto de Stephan, un grupo de cinco galaxias que parecen tocarse entre sí, a 290 millones de años luz de distancia con multitud de galaxias de fondo. Si antes los fondos de este tipo de imágenes estaban repletos de puntitos, ahora con la enorme resolución del telescopio cada puntito revela una nueva galaxia.
Quinteto de Stephan captado por el instrumento NIRCAM del James Webb. Créditos: NASA/ESA/CSA/STScI
El equipo científico del JWST ha publicado los primeros datos de espectografía, un análisis químico del exoplaneta WASP-96b, un gigante gaseoso caliente, con la mitad del tamaño de Júpiter que gira alrededor de su estrella en tan solo 3,5 días. El Webb pudo observar y analizar la composición del exoplaneta mientras transitaba delante de su sol, detectando agua y calculando su temperatura en 725ºC.
Espectro del exoplaneta WASP-96b, primer análisis químico de un exoplaneta realizado por el telescopio James Webb.
Por último presentaron el borde de una región de formación estelar llamada NGC 3324 en la nebulosa de Carina, la más brillante conocida, revelando por primera vez nuevas zonas de nacimiento de estrellas.
Región de formación estelar NGC 3324 en la nebulosa de Carina, captado por el instrumento NIRCAM del telescopio James Webb.
El telescopio espacial James Webb es el principal observatorio de ciencias espaciales del mundo. Con mejores prestaciones que el telescopio espacial Hubble, el James Webb observa en infrarrojo, mientras que el Hubble observa el espectro visible y ultravioleta, por lo que el nuevo telescopio James Webb lejos de ser su sucesor, complementa y amplía los conocimientos obtenidos mediante las observaciones del Hubble obteniendo una visión en el espacio sin precedentes. Otra diferencia significativa es que el Hubble rodea nuestro planeta en órbita baja, mientras el James Webb se encuentra en el punto L2 del sistema Tierra-Sol, a aproximadamente 1,5 millones de kilómetros de nuestro planeta.
El telescopio se lanzó al espacio en diciembre de 2021 tras más de 20 años de desarrollo fruto de la colaboración de tres agencias, la NASA, la ESA y la CSA o Agencia Espacial Canadiense.