Una nueva investigación propone que Urano y Neptuno podrían no estar dominados por vastas capas de hielos como sugieren los modelos clásicos. En su lugar, gran parte de su interior estaría formada por una mezcla de materiales rocosos fundidos e hidrógeno en estado supercrítico, una hipótesis que también podría ayudar a comprender los numerosos subneptunos descubiertos alrededor de otras estrellas.
El telescopio espacial James Webb ha revelado por primera vez la estructura vertical de la ionosfera de Urano, mostrando cómo cambian la temperatura y la densidad del ion H3+ desde unos 475 hasta 5.000 km de altitud sobre el planeta. Las observaciones, realizadas el 19 de enero de 2025 durante casi una rotación completa de Urano, ofrecen la visión más detallada hasta ahora de su atmósfera superior y confirman que su termosfera continúa enfriándose en comparación con décadas anteriores.
Urano visto por el telescopio espacial James Webb en el infrarrojo cercano, donde se aprecian detalles de su atmósfera superior y el sistema de anillos. Créditos: ESA/Webb, NASA, CSA, STScI, P. Tiranti, H. Melin, M. Zamani (ESA/Webb).
Las simulaciones muestran que ambas composiciones, rica en roca o en hielos, son compatibles con los datos observados disponibles
La clasificación tradicional de los planetas del Sistema Solar separa los cuerpos rocosos interiores, los gigantes gaseosos y los gigantes de hielo. En este esquema, Urano y Neptuno ocupan la última categoría por la presencia dominante de compuestos volátiles como agua, amoníaco y metano. Sin embargo, la denominación «gigantes de hielo» podría no ser muy apropiada, o al menos eso es lo que sugiere un nuevo estudio publicado por investigadores de la Universidad de Zúrich y publicado en Astronomy & Astrophysics, donde indican que esta división podría ser demasiado restrictiva. Los resultados muestran que ambos planetas admiten interiores con una fracción rocosa mucho mayor de la asumida durante décadas.
Urano visto en infrarrojo por el telescopio espacial James Webb. Créditos: NASA/ESA
Un nuevo estudio publicado en The Planetary Science Journal propone que el planeta enano Ceres podría ayudarnos a comprender mejor el interior de Umbriel y Oberón, dos de las mayores lunas de Urano. Aunque estos tres mundos se encuentran en zonas muy distintas del sistema solar, los investigadores han encontrado características comunes que podrían indicar que todos ellos esconden capas de agua líquida bajo su superficie helada.
El James Webb detecta S/2025 U 1, el satélite más pequeño conocido de Urano, oculto entre los anillos. El planeta ya suma 29 lunas confirmadas.
Una nueva luna ha sido descubierta orbitando Urano, elevando a 29 el número total de satélites conocidos de este gigante helado del sistema solar exterior. El hallazgo ha sido posible gracias al telescopio espacial James Webb, en el marco del programa de observación para invitados, bajo la dirección de la doctora Maryame El Moutamid, del Southwest Research Institute (SwRI). El objeto, designado provisionalmente como S/2025 U 1, se convierte dentro de los satélites de Urano en el más pequeño identificado hasta la fecha.