La astronauta Peggy Whitson bate el récord femenino de caminatas espaciales con 57 años

La astronauta norteamericana de mayor edad y experiencia en el espacio Peggy Whitson, batió el pasado jueves otro récord al convertirse en la mujer con mayor número de caminatas espaciales o EVA (ocho en total) y con mayor tiempo acumulado (53 horas y 22 minutos).

La astronauta Peggy Whitson realizando una caminata espacial
La astronauta Peggy Whitson realizando una caminata espacial. Créditos: NASA.

La bioquímica y astronauta debutó en 2002 su carrera en el espacio en la Expedición 5 a la ISS. Ya en 2007 en su segunda misión en el espacio, la Expedición 16, se convirtió en la primera mujer Comandante de la ISS. En la misión actual, la Expedición 50/51, ha completado con éxito su octavo paseo extravehicular con una duración de 7 horas y 40 minutos.

La astronauta Peggy Whitson
La astronauta Peggy Whitson

El anterior récord de caminatas espaciales realizadas por una mujer era de la astronauta estadounidense en activo Sunita Williams, con siete EVA’s con una duración total de 50 horas y 40 minutos.

SpaceX hace historia: Primer lanzamiento del Falcon 9 con una etapa recuperada

SpaceX lo ha logrado al primer intento: conseguir lanzar una carga al espacio con un cohete Falcon 9 con una primera etapa reutilizada. El pasado 30 de marzo, lanzó al espacio el satélite de comunicaciones SES-10 a bordo de un lanzador Falcon 9 v1.2 desde Cabo Cañaveral, utilizando una primera etapa que previamente habían recuperado de otro lanzamiento, el de la misión Dragon CRS9. En el lanzamiento volvieron a recuperar con éxito la primera etapa y según palabras de Elon Musk, dueño de la compañía estadounidense SpaceX, se podría reutilizar hasta 10 veces sin apenas mantenimiento y hasta 100 veces!!! con un mantenimiento adecuado.

El primer hito de recuperar la primera etapa lo consiguieron en diciembre de 2015 y hasta ahora llevan recuperadas nueve etapas. También en esta ocasión intentaron recuperar la cofia mediante paracaídas, pero al parecer la recuperaron parcialmente. Continúa leyendo SpaceX hace historia: Primer lanzamiento del Falcon 9 con una etapa recuperada

Los planes de estudio futuros de las lunas galileanas de Júpiter

La comunidad científica internacional considera el estudio de la luna Europa de Júpiter como prioridad. La existencia de un lago global bajo su superficie da que pensar en la posibilidad de encontrar vida microbiana. Donde hay agua podría haber vida, así de simple resumen los científicos esta posibilidad. Y en las lunas galileanas, Europa, Ganímedes y Calisto, hay más agua que en nuestro planeta, aunque la gruesa superficie de hielo dificulta su estudio. Otro de los problemas es la intensa radiación que emite Júpiter y por tanto a mayor cercanía mayor protección con lo que se incrementa el peso y a la par se reduce el período de misión y el peso útil para la instrumentación de las sondas.

De izquierda a derecha Ío, Europa, Ganímedes y Calisto, las cuatro lunas de Júpiter descubiertas por Galileo Galilei en 1610.
De izquierda a derecha Ío, Europa, Ganímedes y Calisto, las cuatro lunas de Júpiter descubiertas por Galileo Galilei en 1610. Créditos: NASA.

Por ello, las agencias espaciales han empezado a planificar diferentes misiones para el estudio de estos mundos helados alrededor del gigante Júpiter. Veamos por donde van los tiros:

Europa Clipper de la NASA

El Congreso norteamericano ha obligado a la NASA a desarrollar una ambiciosa misión de estudio de la luna Europa con un orbitador Europa Clipper y con un aterrizador. El primero de ellos ya se encuentra en fase de estudio, sería una misión de tipo flagship, esto es de las más caras que realiza la agencia como lo son la sonda Cassini en Saturno, el rover Curiosity en Marte o la pasada misión Galileo a Júpiter.

El aspecto de la sonda Europa Clipper de la NASA sobre la luna Europa.
El aspecto de la sonda Europa Clipper de la NASA sobre la luna Europa. Créditos: NASA.

Deberá ser lanzada en el año 2022 a bordo de un cohete SLS para llegar a su objetivo cinco años más tarde o en 2030 como muy pronto si lo hacen desde otro lanzador. Ya han elegido su instrumentación inicial y aunque tiene posibilidad de que surjan cambios, su construcción se iniciará en los próximos años. En caso del aterrizador se tratará de una misión independiente que de momento no se ha aprobado nada. Es el Congreso quien presiona a la NASA y no al revés como siempre en el pasado solía suceder. Lo cierto es que con el actual presupuesto de la agencia espacial norteamericana dificilmente podrían desarrollar un aterrizador en condiciones con opciones de hacerlo llegar en la década de los 30.

JUICE de la ESA

Por otro lado, la Agencia Espacial Europea (ESA) está desarrollando la misión JUICE (JUpiter ICy moons Explorer) para ser lanzada en el año 2022 hacia el sistema joviano. Constaría de un orbitador que sobrevolará en dos ocasiones a la luna Europa en 2029, catorce sobrevuelos a Calisto y doce a Ganímedes antes de entrar en órbita en este último a finales del año 2032, con lo que se convirtiría además de la primera sonda europea independiente en explorar el Sistema Solar exterior y en la primera sonda en orbitar una luna de otro planeta.

Aspecto de la sonda JUICE de la ESA. Créditos: ESA.
Aspecto de la sonda JUICE de la ESA. Créditos: ESA.

La sonda JUICE será la segunda sonda dotada con paneles solares para el estudio del sistema solar exterior tras la sonda Juno de la NASA, actualmente orbitando Júpiter.

Otras posibles misiones a las lunas galileanas

Europa Clipper de la NASA y JUICE de la ESA serían las dos misiones aprobadas en firme actualmente para el estudio de las lunas galileanas en las próximas décadas. Pero aún hay más, que si bien cabe no hay nada aprobado en firme al respecto, al igual que el aterrizador de la NASA en Europa, podrían ser una realidad si se decide gastar los millones necesarios para ello. Hablamos de la sonda Laplace de la agencia rusa Roscosmos para el estudio de Ganímedes, las pequeñas misiones CLEO/P de la ESA para acompañar a la sonda Europa Clipper de la NASA y la sonda FIRE.

El ambicioso proyecto de misión Laplace constaba de un orbitador y un aterrizador para la luna Europa aunque por las dificultades técnicas para aguantar la alta radiación debido a la cercanía de Europa a Júpiter se cambió el objetivo a Ganímedes, denominándose ahora Laplace-P. Estas sondas que deberían llegar a primeros de los años 30 a su destino tienen pocas opciones de salir adelante debido a las dificultades presupuestarias actuales de la agencia rusa. No obstante son proyectos sólidos muy maduros que llevan desarrollándose más de una década.

Aspecto del aterrizador Laplace-P con la luna Ganímedes y Júpiter al fondo
Aspecto del aterrizador Laplace-P con la luna Ganímedes y Júpiter al fondo. Créditos: Roscosmos.

Las misiones CLEO y CLEP eran dos propuestas de la ESA de pequeñas misiones que deberían viajar a bordo del orbitador americano Europa Clipper en los desarrollos conceptuales iniciales de esta misión. Una vez aprobada la misión por la NASA ya no hay sitio para estas misiones. La primera, CLEO (CLipper Esa Orbiter), era un pequeño orbitador de la luna Ío, el mundo volcánico más activo del sistema solar y luna galileana más próxima a Júpiter. La segunda, CLEP (CLipper Esa Penetrator) trataría de estudiar la superficie de la luna Europa directamente mediante el uso de un pequeño penetrador. Ambas propuestas están descartadas y probablemente por ello nos perdamos la posibilidad de sobrevolar la luna Ío en muchas décadas. Hay otros estudios conceptuales o meros powerpoints como lo queráis llamar, para el estudio de esta luna, como la propuesta de misión FIRE (Flyby of Io with Repeat Encounters) que sobrevolaría la luna Ío en diez ocasiones, pero como dijimos antes, no es prioridad el estudio de este peligroso mundo volcánico debido a la alta dosis de radiación por su cercanía a Júpiter y por claro está, teniendo los otros tres mundos helados con agua bajo su superficie las prioridades científicas se derivan hacia esos mundos.

Las agencias norteamericana, europea y rusa están centradas en el estudio de Marte para la próxima década y en las lunas galileanas en la siguiente. La agencia china, japonesa e india aún no tienen previsto a corto plazo el estudio del sistema solar exterior aunque en el caso de la primera, nunca se sabe lo que se podría esperar de ella.

Vídeo de las sondas Laplace-P y JUICE:

NGC 5907 ULX, el púlsar más brillante conocido

La pasada semana se dió a conocer el hallazgo del púlsar más brillante observado hasta la fecha a una distancia de 50 millones de años-luz de nosotros. Tal como publica la revista Science, se llama NGC 5907 ULX. En un segundo, emite la misma cantidad de energía que nuestro Sol en tres años y medio, según informó la NASA. Según el autor de la publicación, Gian Luca Israel del Observatorio Astronómico de Roma, la cantidad de energía liberada supera con creces los modelos establecidos en eventos de este tipo para una estrella de neutrones en acreción. «Este objeto realmente está desafiando nuestra comprensión actual del proceso de acreción de los púlsares de alta luminosidad…» dijo el autor de la publicación.

NGC 5907 ULX es el pulsar más brillante jamás observado
NGC 5907 ULX es el pulsar más brillante jamás observado. Esta imagen comprende los datos de emisión de rayos X (azul / blanco) del telescopio espacial XMM-Newton de la ESA y el observatorio Chandra de rayos X de la NASA, así como datos ópticos de la Sloan Digital Sky Survey (galaxia y estrellas de primer plano). Créditos: ESA/ XMM-Newton, NASA/Chandra y SDSS.

Los púlsares son estrellas de neutrones con una rotación rapidísima, con un diámetro de 20-30 km. Se encuentran altamente magnetizadas con el eje magnético inclinado con respecto al eje de rotación. Se cree que emiten radiación surgida de la aceleración de partículas cargadas por encima de los polos magnéticos. Al girar tan rápido, es posible que el polo magnético de la estrella coincida con la posición de nuestro planeta, permitiendo la observación del mismo, y lo que percibimos por tanto serían pulsos de radiación que se repiten una y otra vez en un corto periodo de tiempo, a modo de faro, debido a su rápida rotación. Actualmente hay en órbita satélites experimentales estudiando diferentes tipos de púlsares para quizás en un futuro las naves espaciales se orienten en el espacio por estas estrellas pulsantes, dado que tienen una precisión comparable a la de un reloj atómico. Continúa leyendo NGC 5907 ULX, el púlsar más brillante conocido

Las falsas afirmaciones de los medios sobre el sistema planetario de TRAPPIST-1

El anuncio del descubrimiento de al menos cuatro planetas de tipo terrestre en la zona habitable de la estrella TRAPPIST de un total de siete planetas, es sin duda una de las noticias del año en este campo y que probablemente sea el comienzo de próximos descubrimientos de la misma índole en los próximos meses.

Impresión artística desde la superficie de uno de los planetas de TRAPPIST-1
Impresión artística desde la superficie de uno de los planetas alrededor de TRAPPIST-1. Créditos: ESO.

Como siempre, los medios generalistas de comunicación se apresuran a «exagerar» los datos obtenidos de tal hallazgo para llamar la atención del gran público y así conseguir una mayor difusión de la noticia. En numerosas ocasiones confunden términos y en la mayoría de casos la noticia peca de ser errónea y en alguna ocasión llega incluso a ser falsa.

Por ello, aun con riesgo de no ser lo suficientemente preciso, no soy astrónomo ni astrofísico, simplemente un humilde aficionado, pasaré a desgranar algunos datos que hemos podido escuchar y leer estos días en relación a esta noticia y pueden crear confusión por ser parcialmente erróneos o inexactos:

  • Un planeta terrestre no es un planeta similar a la Tierra. Los planetas terrestres, telúricos o rocosos (cualquiera de estos adjetivos es correcto) son planetas formados principalmente por silicatos y con un núcleo de hierro. En nuestro Sistema Solar interior por poner un ejemplo, son denominados planetas terrestres Mercurio, Venus, nuestro planeta y Marte, y de sobra sabemos que ninguno es similar a nuestro planeta. Fuera de nuestro planeta puede haber planetas terrestres de diferentes tipos a los que conocemos, que igualmente poco tienen que ver con nuestro hermoso planeta, como pueden ser planetas de hielo, planetas océano, supertierras, planetas de carbono… Todos ellos se denominan planetas terrestres pero están lejos de ser planetas análogos a la Tierra.
  • La estrella TRAPPIST-1 es una pequeña estrella enana roja de tipo espectral M8. En algún medio obvian alguno de estos adjetivos y pasaría a ser un dato erróneo. Una estrella «roja» a secas bien puede ser una estrella supergigante roja que es como se convertirá nuestro Sol dentro de unos 5000 a 6000 años cuando consuma todo su hidrógeno de su núcleo lo que provocará que aumente su volumen y luminosidad llegando a ser 260 veces mayor y 2000 veces más luminosa que en la actualidad. Por otro lado una enana roja como TRAPPIST-1 o como la estrella más próxima al Sol que es Proxima Centauri, son estrellas muy frías con una temperatura entre 2500 y 5000ºK y un tamaño entre 0,08 y 0,8 masas solares. Al consumir muy lentamente el hidrógeno de su núcleo la vida de este tipo de estrellas es muy larga y son probablemente el tipo de estrella más abundante del universo, por ello el hecho de detectar planetas extrasolares en este tipo de estrellas aumenta las posibilidades de encontrar planetas «potencialmente habitables».
  • Un planeta «potencialmente habitable» solo quiere decir que se encuentra en una región orbital a una distancia de su estrella donde posiblemente en caso de tener agua, ésta se pueda encontrar en estado líquido en su superficie. Decimos posiblemente porque para que un cuerpo conserve agua en estado líquido se tiene que dar una serie de circunstancias favorables además de encontrarse a una distancia apropiada como tener una masa entre 0,5 y 10 masas terrestres, una presión atmosférica, excentricidad orbital, rotación planetaria y unas propiedades atmosféricas adecuadas, entre otros factores. Entre los planetas descubiertos en el sistema de TRAPPIST-1 de momento solo hay cuatro y no siete los planetas que orbitan a una distancia adecuada. Otro factor a tener en cuenta es el «acoplamiento de marea», al estar los planetas tan próximos entre sí es posible que siempre muestren la misma cara a su estrella, teniendo un lado permanentemente de día y el lado opuesto con noche perpetua con un tiempo de traslación y rotación similar (como la Luna por ejemplo respecto a la Tierra), o bien si la excentricidad orbital es la adecuada podría ser que tuvieran algún tipo de resonancia orbital respecto a su estrella (como Mercurio con el Sol). En el primer caso es posible que en caso de tener agua se encuentre en los bordes del planeta cercanos a la zona nocturna y más que posible en forma de hielo en el lado oscuro.

Gráfico comparativo de las órbitas del sistema estelar TRAPPIST-1 con los planetas del Sistema Solar interior y Júpiter y las lunas galileanas.
Gráfico comparativo de las órbitas del sistema planetario de TRAPPIST-1 con los planetas del Sistema Solar interior y Júpiter y las lunas galileanas. Créditos: ESO.

  • Por otro lado desconocemos si tienen atmósfera y que tipo de características tienen en caso de tenerla. Esto sería uno de los factores más importantes para la posibilidad de mantener agua en estado líquido en su superficie en los cuatro planetas que se hayan en la región «potencialmente habitable». Por poner un ejemplo el planeta Venus se haya muy cerca del límite interior de esta región del Sol y su densa atmósfera está compuesta principalmente por dióxido de carbono y tiene un gran efecto invernadero calentando el planeta a temperaturas tan altas que el agua desaparecería. En cambio si se hayan cerca del límite exterior podría dar lugar a que el agua estuviera presente en forma de hielo.

Analizados brevemente estos cuatro puntos podemos decir que sin duda los próximos años de estudio de este sistema planetario se antojan emocionantes y el hecho de encontrar planetas de tipo terrestre alrededor de estrellas enanas rojas hacen pensar que su frecuencia posibilitará el que algún día de todos los que se vayan descubriendo gracias a telescopios de nueva generación y nuevas técnicas de detección, quizás encontremos un planeta «gemelo» a la Tierra y así soñar con la posibilidad de porqué no, haya alguna probabilidad de encontrar «vida».

Desde este humilde blog recomendamos siempre contrastar los datos y consultar fuentes más creíbles para realmente conocer los datos objetivos del hallazgo. Recomendamos por tanto la lectura del artículo publicado por el astrofísico Daniel Marín en su blog Eureka o la web de la revista Nature en inglés, por poner algún ejemplo. Gracias a internet cuesta muy poco estar mejor informado, es simplemente cuestión de varios clics para encontrar mejores fuentes informativas.