La misión Crew-10 finalizó con éxito su estancia en la Estación Espacial Internacional tras amerizar en el océano Pacífico el 9 de agosto de 2025 a las 15:33 UTC. La cápsula Crew Dragon Endurance (C210) amerizó frente a las costas de San Diego, California, completando un vuelo de 147 días, 16 horas, 29 minutos y 52 segundos, durante el cual la tripulación orbitó la Tierra 2.368 veces. Esta misión marcó el primer amerizaje en el Pacífico de una misión Crew Dragon de la NASA, y el tercero en esa zona tras las misiones privadas Fram2 y Axiom 4, realizadas este mismo año.
El pasado viernes 1 de agosto de 2025 despegó desde la rampa 39A del Centro Espacial Kennedy la misión Crew-11, undécima rotación de astronautas a la Estación Espacial Internacional (EEI) dentro del programa Commercial Crew de la NASA. El lanzamiento, a cargo de SpaceX, se realizó con un cohete Falcon 9 Block 5 y la cápsula tripulada Crew Dragon Endeavour, que emprendieron su viaje tras un primer intento cancelado por condiciones meteorológicas el día anterior.
La Expedición 72 de la Estación Espacial Internacional concluyó con éxito el 20 de abril de 2025, tras el aterrizaje de la cápsula Soyuz MS-26 en las estepas de Kazajistán. A bordo de la nave retornaron a la Tierra el astronauta estadounidense Don Pettit y los cosmonautas rusos Alexey Ovchinin e Ivan Vagner, culminando una misión de 220 días en órbita que se inició el 11 de septiembre de 2024.
La cápsula Soyuz MS-26 activa sus motores de frenado poco antes de tocar tierra, marcando el fin de la misión de 220 días de Don Pettit, Alexey Ovchinin e Ivan Vagner. Créditos: NASA
La nave Soyuz MS-26 aterriza en una zona remota cerca de Zhezkazgan, Kazajistán, con Don Pettit (NASA), Alexey Ovchinin e Iván Vágner (Roscosmos) a bordo, concluyendo su misión de 220 días en la Estación Espacial Internacional. Créditos: NASA
El desacoplamiento de la Soyuz MS-26 tuvo lugar a las 21:57 UTC del 19 de abril, al separarse del módulo Rassvet del segmento ruso de la EEI. Tras un encendido de frenado de 4 minutos y 41 segundos ejecutado a las 00:27 UTC del día 20, la cápsula inició su descenso controlado a través de la atmósfera terrestre. El aterrizaje, asistido por paracaídas y cohetes de frenado, se produjo a las 01:20 UTC (06:20 hora local) en las proximidades de la ciudad de Zhezkazgan.
Durante su estancia en la estación, los tres tripulantes participaron en múltiples experimentos científicos, tareas de mantenimiento y supervisión de acoplamientos de vehículos de carga y tripulados. Don Pettit, quien celebró su 70º cumpleaños el día del aterrizaje, acumuló con esta misión un total de 590 días en el espacio a lo largo de cuatro vuelos. Además de su papel como ingeniero de vuelo en las Expediciones 71 y 72, contribuyó a experimentos centrados en tecnologías de impresión 3D metálica, purificación de agua, biología vegetal y comportamiento del fuego en microgravedad.
Don Pettit es trasladado a una tienda médica tras aterrizar junto a Alexey Ovchinin e Ivan Vagner en la cápsula Soyuz MS-26, concluyendo su misión de 220 días a bordo de la Estación Espacial Internacional. Créditos: NASA
El cosmonauta Iván Vágner, tras regresar de su segunda misión en la Estación Espacial Internacional, es asistido por el equipo de recuperación en las estepas de Kazajistán. Créditos: NASA
Alexey Ovchinin, comandante de la Soyuz MS-26 y con cuatro vuelos espaciales en su historial, suma ahora 595 días en órbita. Junto con Vagner, realizó una actividad extravehicular de 7 horas y 17 minutos en la que emplearon el brazo robótico europeo ERA del módulo Nauka. Ivan Vagner, en su segunda misión espacial, alcanza los 416 días acumulados en el espacio.
La reentrada y aterrizaje de la MS-26 se desarrollaron dentro de lo previsto, aunque durante la extracción de la cápsula Don Pettit requirió atención médica por un episodio breve de desvanecimiento, del que se recuperó sin complicaciones. La tripulación fue evacuada por helicóptero a la ciudad de Karagandá. Posteriormente, Ovchinin y Vagner partieron hacia el centro de entrenamiento de cosmonautas en Star City, Rusia, mientras que Pettit regresó a Houston a bordo de un avión de la NASA.
De izquierda a derecha, Alexey Ovchinin (Roscosmos), Don Pettit (NASA) e Iván Vágner (Roscosmos) se despiden antes de embarcar en la nave Soyuz MS-26 para su retorno desde la Estación Espacial Internacional. Créditos: NASA
Este regreso marcó el fin oficial de la Expedición 72 y el inicio de la Expedición 73. La próxima misión tripulada rusa, la Soyuz MS-28, está prevista para el 27 de noviembre de 2025. Mientras tanto, la nueva etapa en la estación continúa con la tripulación que permanecerá en órbita durante los próximos meses.
Tripulación actual de la Estación Espacial Internacional
Nacionalidad
Tripulante
Nave de llegada a la ISS
En órbita desde:
Nº Vuelos
🇺🇸
Anne McClain
Crew-10
14/03/2025
2º vuelo
🇺🇸
Nichole Ayers
Crew-10
14/03/2025
1º vuelo
🇯🇵
Takuya Onishi
Crew-10
14/03/2025
2º vuelo
🇷🇺
Kirill Peskov
Crew-10
14/03/2025
1º vuelo
🇷🇺
Serguéi Ryzhikov
Soyuz MS-27
8/04/2025
3º vuelo
🇷🇺
Alexéi Zubritsky
Soyuz MS-27
8/04/2025
1º vuelo
🇺🇸
Jonny Kim
Soyuz MS-27
8/04/2025
1º vuelo
La nave Soyuz MS-26 es captada en los momentos posteriores a su desacoplamiento de la Estación Espacial Internacional, iniciando el regreso de Don Pettit (NASA), Alexey Ovchinin e Iván Vágner (Roscosmos) tras más de siete meses en órbita. Créditos: NASA
La nave Soyuz MS-27 se encuentra ya acoplada a la Estación Espacial Internacional (EEI) tras completar con éxito su lanzamiento y maniobra de encuentro orbital en una misión que durará cerca de ocho meses. El despegue se produjo el 8 de abril de 2025 a las 05:47 UTC desde la rampa PU-6 del Área 31 del cosmódromo de Baikonur, en Kazajistán, a bordo de un cohete Soyuz-2.1a. Apenas tres horas más tarde, a las 08:57 UTC, la nave atracaba en el puerto inferior del módulo Prichal de la EEI, siguiendo un perfil de vuelo de dos órbitas diseñado para acortar los tiempos de llegada.
Expedición 72 recién ampliada. Delante, con mono azul, se encuentran los nuevos tripulantes, el astronauta de la NASA Jonny Kim y los cosmonautas de Roscosmos Sergey Ryzhikov y Alexey Zubritskoy. Créditos: NASA
A bordo de la nave viajan tres nuevos tripulantes: los cosmonautas rusos Sergei Ryzhikov y Alexei Zubritsky, y el astronauta de la NASA Jonathan Kim. El comandante Ryzhikov afronta su tercera misión espacial tras haber acumulado previamente más de 350 días en órbita. Por su parte, tanto Zubritsky como Kim debutan en vuelos espaciales. Zubritsky, nacido en la región de Zaporiyia en una Ucrania ya independiente, es el primer cosmonauta que vuela al espacio con esa singular trayectoria. Kim, por otro lado, aporta a la expedición una experiencia multidisciplinar como médico, militar y astronauta.
La Soyuz MS-27 se integrará durante los próximos días como vehículo de evacuación y rotación dentro de la estructura operativa de la Expedición 72. La llegada de sus ocupantes precede al regreso de la Soyuz MS-26, previsto para el 19 de abril, que traerá de vuelta a Alexei Ovchinin, Ivan Vagner y Donald Pettit, quienes se encuentran a bordo de la EEI desde septiembre de 2024.
Expedición 72 recién ampliada. Delante, con mono azul, se encuentran los nuevos tripulantes, el astronauta de la NASA Jonny Kim y los cosmonautas de Roscosmos Sergey Ryzhikov y Alexey Zubritskoy. Créditos: NASA
El astronauta de la NASA, Jonny Kim, es recibido por la tripulación de la Expedición 72. Créditos: NASA
Uno de los aspectos más destacados de esta misión es la duración planificada de permanencia en órbita de la Soyuz MS-27, estimada en 245 días. Este dato supone una extensión respecto a la certificación tradicional de seis meses para las cápsulas Soyuz. El objetivo de Roscosmos es reducir la frecuencia de lanzamientos, pasando de cuatro naves tripuladas en dos años a solo tres, lo que representa un ajuste relevante ante las restricciones presupuestarias del programa espacial ruso. Para posibilitar esta extensión, se han recalificado diversos sistemas de la nave, especialmente los relacionados con el sistema de propulsión y la integridad de los catalizadores empleados durante la reentrada.
La maniobra de acoplamiento fue observada en tiempo real por el equipo en tierra, que también destacó el homenaje visual incluido en el cohete portador: una librea especial conmemorativa del 80º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial, visible en la cofia y cuerpos del lanzador.
Los cosmonautas rusos Serguéi Rízhikov y Alexéi Zubritski, y el astronauta de la NASA Jonathan Kim. Créditos: Yuri Kochetkov
El lanzamiento de la Soyuz MS-27 fotografiado desde la Estación Espacial Internacional por Ivan Vagner. Créditos: Roscosmos
Esta misión representa también el 73º acoplamiento de una nave Soyuz con la EEI y el 177º lanzamiento tripulado de una nave de esta familia desde su introducción en 1967. El uso del perfil de encuentro rápido, basado en solo dos órbitas alrededor de la Tierra antes del acoplamiento, ha permitido optimizar los recursos y reducir el impacto fisiológico en los tripulantes durante el trayecto.
En el contexto de los actuales sistemas de transporte tripulado hacia la EEI, la duración de la permanencia de la Soyuz MS-27 contrasta con los planes de retorno de la nave Crew Dragon Endurance, cuya tripulación Crew-10 llegó a la estación hace apenas tres semanas y tiene previsto regresar en julio. Esta misión tendría una duración de apenas cuatro meses, inferior al estándar habitual de las naves estadounidenses. Aunque la NASA y SpaceX no han ofrecido explicaciones públicas, existen especulaciones dentro del ámbito aeroespacial sobre posibles limitaciones no declaradas del sistema Crew Dragon.
Con la llegada de la Soyuz MS-27, la composición de la Expedición 72 queda completada. Junto a sus nuevos miembros se encuentran los actuales residentes de la Soyuz MS-26 y la Crew-10, configurando un grupo internacional dedicado a operaciones científicas, mantenimiento y cooperación tecnológica en microgravedad.
La nave Soyuz MS-27, con Ryzhikov, Zubritsky y Kim a bordo, acercándose a la Estación Espacial Internacional. Bajo ella, puede verse un sector de la costa mediterránea de África. Créditos: NASA
Lanzamiento nave tripulada Soyuz MS-27 rumbo a la EEI. Créditos: Yuri Kochetkov
Más allá del logro técnico y operativo, la misión MS-27 también simboliza una transición dentro de los planes futuros del programa ruso. La futura estación orbital ROS, que se planea operar en órbita polar, adoptará un esquema de rotación similar con misiones de hasta ocho meses, pero utilizando la nueva nave Oryol en sustitución de las Soyuz. Esta evolución forma parte del proceso de adaptación del programa espacial ruso a nuevos escenarios operativos y presupuestarios.
Mientras tanto, la cápsula MS-27 permanecerá anclada al módulo Prichal hasta el próximo mes de diciembre, completando así una de las estancias más largas registradas para una nave Soyuz en órbita. Será entonces cuando los tripulantes actuales regresen a Tierra, completando un capítulo más de la historia de presencia humana continua en el espacio.
Tripulación actual de la Estación Espacial Internacional
La nave Crew Dragon Resilience finaliza la misión privada Fram2 tras realizar una órbita polar tripulada, superando el récord de inclinación orbital y completando varios experimentos en microgravedad
Con el amerizaje frente a la costa californiana de la cápsula Crew Dragon Resilience, concluyó la misión Fram2, la primera misión espacial tripulada que ha sobrevolado ambos polos terrestres. Esta misión de órbita polar ha alcanzado una inclinación orbital de 90º, lo que permite que el vehículo espacial pase sobre la totalidad de la superficie terrestre durante cada revolución, incluyendo las regiones polares. La trayectoria elegida contrasta con la habitual en vuelos tripulados, limitada por las inclinaciones menores como la de la Estación Espacial Internacional (51,6°), y establece un nuevo récord, superando incluso los 65,1° de la misión Vostok-6 de Valentina Tereshkova en 1963.
Recreación artística de la misión Fram2. Créditos: SpaceX
La duración total de la misión fue de cuatro días. Durante ese tiempo, los tripulantes observaron desde órbita diversas regiones del planeta desde una perspectiva poco frecuente para vuelos espaciales tripulados. Las condiciones orbitales también permitieron captar fenómenos como auroras boreales y australes de manera simultánea, un hecho poco habitual desde el espacio. La misión adoptó su nombre en honor al buque polar Fram, utilizado por exploradores noruegos como Nansen y Amundsen en sus expediciones a las regiones árticas y antárticas entre 1893 y 1912. Como parte simbólica de la misión, un fragmento de madera original del buque fue llevado al espacio a bordo de la cápsula.
La tripulación de Fram2 estuvo formada por el empresario Wang Chun, quien actuó como promotor y financiador principal de la misión. Chun, nacido en China, posee actualmente nacionalidad de Malta y de San Cristóbal y Nieves, lo que lo convierte en el primer astronauta en representación de ambos países. Vive en Noruega, país con el que también mantiene vínculos estrechos. Jannicke Mikkelsen, con doble nacionalidad británica y noruega, fue la comandante de la nave, lo que la convierte en la primera mujer noruega en alcanzar el espacio. La piloto Rabea Rogge ha sido reconocida como la primera astronauta alemana, mientras que Eric Philips, especialista de la misión y veterano explorador polar, se convierte en el primer astronauta en representar oficialmente a Australia, dado que los anteriores australianos que volaron con la NASA ya habían adoptado la ciudadanía estadounidense.
Tripulación de la misión Farm2 de SpaceX
A lo largo de la misión se llevaron a cabo 22 experimentos científicos, muchos de ellos relacionados con la medicina en microgravedad y la observación de fenómenos atmosféricos. Entre ellos destaca la obtención de la primera imagen de rayos X tomada en el espacio, denominada informalmente “framografía”, en homenaje tanto a la misión como a la primera radiografía de la historia realizada por Wilhelm Röntgen en 1895. Esta iniciativa formó parte de un conjunto de pruebas médicas enfocadas en la viabilidad de diagnósticos rápidos durante vuelos espaciales de corta duración.
En términos operativos, Fram2 supuso también un ensayo para futuras misiones con recuperación en el Pacífico. Hasta ahora, los vuelos tripulados en cápsulas Crew Dragon habían finalizado sus trayectorias en el Golfo de México o la costa atlántica de Florida. Las condiciones meteorológicas más favorables del litoral californiano, junto con una mayor disponibilidad logística, han motivado a SpaceX a validar esta nueva zona de recuperación. Asimismo, los procedimientos post-amerizaje incluyeron una novedad operativa: todos los miembros de la tripulación abandonaron la cápsula por sus propios medios y caminaron sin asistencia hasta la zona médica del buque de recuperación, una práctica que podría estandarizarse en vuelos de perfil corto y baja exigencia física.
Amerizaje de la cápsula Resilence de SpaceX en el Pacífico. Créditos: SpaceX
La cápsula utilizada fue Resilience, una de las unidades más veteranas del programa Crew Dragon. Esta fue su cuarta misión tripulada, habiendo participado previamente en Crew-1, Inspiration4 y Polaris Dawn. Para Fram2, volvió a incorporar el módulo de cúpula panorámica que se estrenó en la misión Inspiration4, ofreciendo a los tripulantes una vista amplia del planeta en todos los meridianos, en especial de las regiones polares, que son escasamente observadas desde la órbita.
La misión marca además un hito dentro del historial del programa Dragon, siendo la número 50 entre misiones de carga y tripuladas. El modelo operativo utilizado por Fram2 consolida un nuevo tipo de misión orbital que, sin tener como objetivo principal un destino específico como una estación espacial, permite realizar experimentación científica, observación terrestre y promoción internacional del acceso privado al espacio.
Vista de la cúpula de la Resilence para la misión Fram2. Créditos: SpaceX
El perfil de Fram2 representa una tendencia emergente: vuelos orbitales breves impulsados por financiación privada, que permiten combinar objetivos técnicos, científicos y de comunicación. Aunque aún están fuera del alcance de la mayoría de instituciones científicas por su coste, estas misiones abren un nuevo escenario para el uso del espacio orbital como laboratorio y entorno de demostración tecnológica. En el caso concreto de Fram2, la combinación de patrocinio privado y objetivos operativos ha permitido validar procedimientos de navegación polar, observación terrestre en latitudes extremas y asistencia médica básica en órbita baja.