La misión MMX (Martian Moons eXploration) de la agencia espacial japonesa JAXA despegó el 19 de octubre de 2026 a las 19:41:03 UTC desde el Centro Espacial de Tanegashima. A bordo del décimo cohete H3, la sonda inició un viaje de cinco años para estudiar Fobos y Deimos, las dos lunas de Marte. Su objetivo principal es recoger más de 10 gramos de material de Fobos y traerlos a la Tierra para analizarlos. La nave también transporta IDEFIX, un rover desarrollado conjuntamente por Francia y Alemania que explorará la superficie de Fobos.

En Japón ya era el 20 de octubre y eran las 04:41:03. El H3 siguió la trayectoria prevista y liberó MMX aproximadamente una hora, once minutos y trece segundos después del despegue. JAXA confirmó que la sonda se había separado correctamente y había quedado en la órbita planificada para iniciar el viaje hacia el sistema marciano.
Tras la separación del lanzador, MMX comenzó una fase de operaciones críticas para establecer su configuración de vuelo. Entre las primeras tareas estaban desplegar los paneles solares, estabilizar la orientación de la nave en tres ejes y liberar el mecanismo que mantenía sujeta la antena de ganancia media durante el lanzamiento. Estas operaciones permiten que la sonda genere electricidad, mantenga la orientación necesaria y disponga de sus sistemas de comunicación.
El 21 de octubre, JAXA informó de que las secuencias críticas habían terminado correctamente y que la nave se encontraba en buen estado. Con ello concluyó la fase crítica inicial, que abarca el periodo entre la separación del cohete y la confirmación de que la nave puede operar de forma segura. La puesta en servicio continúa: JAXA prevé comprobar los equipos de a bordo y preparar el inicio de la fase de crucero hacia Marte. La finalización de esta etapa inicial no significa que todos los instrumentos científicos hayan terminado ya sus verificaciones.

Una misión para investigar el origen de Fobos y Deimos
El origen de Fobos y Deimos sigue siendo una cuestión abierta en la ciencia planetaria. Una hipótesis sostiene que ambas lunas son asteroides capturados por la gravedad de Marte; otra propone que se formaron a partir de los restos de una gran colisión contra el planeta. Las observaciones de MMX y el análisis de las muestras de Fobos aportarán datos para evaluar estos escenarios.

MMX observará la topografía, la estructura interna, la composición y la gravedad de Fobos. También estudiará Deimos para comparar las características de las dos lunas y comprender mejor la evolución del sistema marciano. Sus instrumentos realizarán mediciones desde la nave y ayudarán a caracterizar las zonas de interés antes de las operaciones en la superficie. La misión busca aclarar cómo se formaron las lunas y qué información conservan sobre la historia de Marte y del Sistema Solar.
La nave combina tres módulos: propulsión, exploración y retorno. El primero permitirá realizar el viaje interplanetario y las maniobras en el entorno marciano. El módulo de exploración llevará los instrumentos y los sistemas necesarios para operar cerca de Fobos y recoger muestras. El módulo de retorno protegerá la cápsula que transportará el material hasta la Tierra. Esta arquitectura integra en una misma misión el viaje de ida, la exploración de las lunas, la recogida de muestras y el regreso.

IDEFIX explorará la superficie de Fobos
IDEFIX viajará acoplado a MMX y será liberado cuando la nave haya estudiado Fobos desde la órbita y seleccionado una zona adecuada. Su despliegue está previsto entre finales de 2028 y comienzos de 2029. La nave lo soltará desde una altura aproximada de 40 a 100 metros; debido a la baja gravedad de Fobos, el rover descenderá hasta la superficie en caída libre, con rebotes antes de quedar en reposo. Después deberá orientarse por sí mismo, desplegar sus paneles solares y comenzar sus operaciones.
El rover, de unos 25 kilogramos, está diseñado para trabajar en un entorno donde la gravedad es inferior a una milésima parte de la terrestre. Durante alrededor de 100 días, tomará medidas y analizará propiedades de la superficie. Sus observaciones ayudarán a conocer el terreno y a preparar las operaciones posteriores de recogida de muestras por parte de la nave principal.

Un viaje de cinco años
MMX llegará a las proximidades de Marte en agosto de 2027, según el calendario previsto. Se espera que empiece a operar alrededor de Fobos en septiembre de ese año. Tras las observaciones a distancia y el despliegue de IDEFIX, la nave principal descenderá a la superficie para recoger muestras. El regreso a la Tierra está previsto para 2031; una cápsula separada de la nave transportará el material hasta la superficie terrestre.
La recogida de muestras constituye una de las etapas más exigentes de la misión. MMX utilizará dos sistemas: un mecanismo perforador para extraer material de poca profundidad y otro que emplea gas a presión para levantar partículas de la superficie y dirigirlas al contenedor. El objetivo de JAXA es retornar más de 10 gramos de regolito, una mezcla de polvo y fragmentos rocosos. Una vez en la Tierra, las muestras podrán estudiarse con instrumentos de laboratorio más sensibles y diversos que los que sería posible enviar a bordo de una nave.
El lanzamiento y la conclusión de las operaciones críticas iniciales marcan el comienzo efectivo de la misión interplanetaria. En esta primera etapa, JAXA ya ha confirmado que MMX se separó del cohete y que sus sistemas esenciales funcionan. Ahora la agencia verificará los equipos de a bordo mientras prepara el crucero hacia Marte, buscando lograr varios hitos, recorrer una luna de otro planeta y traer muestras, esperamos que JAXA lo consiga.

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