El regreso a la Tierra de la nave tripulada Soyuz MS-27 el 9 de diciembre de 2025 cerró una misión de 245 días en órbita y marcó el inicio formal de la Expedición 74 a bordo de la Estación Espacial Internacional. Con el aterrizaje de la cápsula en Kazajistán finalizó la permanencia en la ISS de Sergey Ryzhikov, Alexey Zubritsky y Jonny Kim, y quedó definida la nueva composición de la tripulación residente, que continúa operando la estación a unos 400 km de altitud.
Jonny Kim, Sergey Ryzhikov y Alexey Zubritsky en la Soyuz MS-27 poco después de aterrizar el 9 de diciembre. Créditos: NASA/Bill Ingalls
La nave dejó de transmitir tras pasar por detrás de Marte, sin indicios previos de fallos en sus sistemas
La NASA investiga la pérdida de señal de la sonda MAVEN, que se produjo el 6 de diciembre durante una de sus órbitas alrededor de Marte. La nave, en operación desde 2014, dejó de comunicarse con las estaciones terrestres tras pasar por detrás del planeta rojo desde la perspectiva de la Tierra, una fase habitual en cada órbita. Antes de ese momento, la telemetría recibida indicaba que todos los subsistemas funcionaban con normalidad.
Recreación artística de la sonda MAVEN en órbita alrededor de Marte, con sus paneles solares desplegados y la antena de alta ganancia orientada hacia la Tierra. Créditos: NASA/GSFC
Las simulaciones muestran que ambas composiciones, rica en roca o en hielos, son compatibles con los datos observados disponibles
La clasificación tradicional de los planetas del Sistema Solar separa los cuerpos rocosos interiores, los gigantes gaseosos y los gigantes de hielo. En este esquema, Urano y Neptuno ocupan la última categoría por la presencia dominante de compuestos volátiles como agua, amoníaco y metano. Sin embargo, la denominación «gigantes de hielo» podría no ser muy apropiada, o al menos eso es lo que sugiere un nuevo estudio publicado por investigadores de la Universidad de Zúrich y publicado en Astronomy & Astrophysics, donde indican que esta división podría ser demasiado restrictiva. Los resultados muestran que ambos planetas admiten interiores con una fracción rocosa mucho mayor de la asumida durante décadas.
Urano visto en infrarrojo por el telescopio espacial James Webb. Créditos: NASA/ESA
Identificaron estas descargas analizando 28 horas de audio y señales eléctricas registradas por el micrófono SuperCam de Perseverance.
La primera detección directa de actividad eléctrica en Marte se ha obtenido con las grabaciones del micrófono SuperCam del rover Perseverance en el cráter Jezero. El análisis, publicado en Nature, identifica descargas triboeléctricas, un tipo de electrificación generado por el roce entre partículas sólidas, producidas por procesos que levantan polvo cerca de la superficie. Las señales acústicas y eléctricas extraídas de 28 horas de registro confirman que los campos eléctricos marcianos alcanzan niveles previstos por modelos anteriores, aunque nunca verificados in situ.
Frente ascendente de polvo registrado por la cámara estéreo de alta resolución de Mars Express en abril, durante una secuencia de tormentas locales en el hemisferio norte. Créditos: ESA/DLR/FU Berlin.
La misión OSIRIS-APEX de la NASA ha completado un sobrevuelo de la Tierra que permitirá ajustar su trayectoria para llegar al asteroide Apofis en abril de 2029. La maniobra se ejecutó el 23 de septiembre de 2025, cuando la nave pasó a una distancia mínima de 3.438 kilómetros sobre el océano Atlántico. El encuentro proporcionó la energía necesaria para modificar la inclinación orbital en unos 18 grados, un cambio que sería inviable mediante propulsión convencional sin un coste elevado en combustible.
La cámara MapCam obtuvo esta composición en color nueve horas después del máximo acercamiento durante el sobrevuelo del 23 de septiembre de 2025, con Australia en el hemisferio sur. Créditos: NASA/Goddard/Univ. Arizona