La Shenzhou 19 completa su tercera caminata espacial en la estación Tiangong

La tripulación de la Shenzhou-19 completó su tercera caminata espacial en el exterior de la estación espacial china, trabajando durante siete horas en la instalación de protecciones contra escombros, dispositivos auxiliares e inspección de equipos. Cai Xuzhe se convierte en el astronauta chino con más caminatas espaciales

La tripulación de la misión Shenzhou 19 ha completado su tercera caminata espacial desde su llegada a la estación Tiangong el pasado octubre. La actividad extravehicular, llevada a cabo el 21 de marzo de 2025, tuvo una duración de casi siete horas y permitió a los astronautas finalizar varias tareas de mantenimiento e instalación en el exterior del módulo Wentian. Con esta operación, China suma su vigésimo paseo espacial en la historia de su programa tripulado, consolidando su experiencia operativa en órbita baja.

Los protagonistas de esta EVA fueron el comandante Cai Xuzhe y el especialista Song Lingdong, quienes abandonaron el módulo a las 05:45 UTC y regresaron a las 12:50 UTC. El tercer integrante de la misión, Wang Haoze, permaneció en el interior de la estación proporcionando apoyo logístico y operativo durante toda la actividad, como ya había hecho en las anteriores salidas extravehiculares de esta misión.

Durante esta caminata espacial, los astronautas instalaron los últimos paneles de blindaje para protección contra microimpactos y residuos orbitales en la superficie del módulo Wentian, completando una campaña iniciada en salidas anteriores. También incorporaron nuevos dispositivos auxiliares externos y realizaron una inspección visual detallada del estado de componentes extravehiculares, utilizando el brazo robótico de la estación para desplazarse por distintas zonas de difícil acceso.

Con esta nueva EVA, el comandante Cai Xuzhe se convierte en el primer astronauta chino en haber realizado cinco caminatas espaciales. Su experiencia previa incluye dos actividades extravehiculares durante la misión Shenzhou 14 en 2022, y dos más durante la presente misión, una de ellas en diciembre de 2024 con una duración superior a nueve horas, que estableció un récord mundial de permanencia continua fuera de una nave espacial.

Las tareas realizadas se completaron sin incidencias y con un alto nivel de precisión. Según fuentes del Centro de Entrenamiento e Investigación de Astronautas en Pekín, la coordinación entre los tripulantes y el control en tierra fue eficiente, permitiendo que la ejecución de las tareas se desarrollase en menos tiempo del previsto originalmente.

Desde su llegada el 30 de octubre de 2024, la tripulación ha llevado a cabo una agenda científica diversa, incluyendo experimentos en cultivo de células, cristalización de proteínas y biología espacial con insectos como la mosca de la fruta. También se han realizado investigaciones en ciencia de materiales utilizando equipos especializados como hornos de alta temperatura y dispositivos sin contenedor, que permiten fundir metales sin contacto con paredes, observando así comportamientos físicos en condiciones microgravitatorias puras.

Un aspecto innovador de esta misión es la implementación de un sistema combinado de monitoreo fisiológico y psicológico para evaluar la salud de los astronautas. Este nuevo enfoque integra prácticas médicas tanto occidentales como tradicionales chinas, y permite seguir indicadores como la masa muscular, la densidad ósea, la función cardíaca y el estado emocional de los tripulantes.

La operación de la estación también cuenta con la colaboración del asistente robótico Xiao Hang, una unidad con software de interacción humano-robot desarrollada para apoyar en tareas técnicas y de rutina. Esta integración de inteligencia artificial forma parte de una estrategia a largo plazo para aumentar la autonomía de las futuras misiones de larga duración.

La misión Shenzhou 19 se encuentra en su tramo final. Está previsto que su tripulación regrese a la Tierra entre finales de abril y principios de mayo, tras completar aproximadamente seis meses en órbita. Durante este tiempo, la estación ha continuado ampliando su capacidad operativa, demostrando un ritmo estable de rotación de tripulaciones y continuidad en los trabajos científicos, tecnológicos y logísticos.

China ya tiene en marcha la preparación de las misiones tripuladas siguientes. Tanto Shenzhou 20 como Shenzhou 21 están en fase avanzada de planificación, aunque sus tripulaciones aún no han sido anunciadas. Está confirmado que cada una tendrá una duración similar de seis meses. Durante el relevo de las misiones, Tiangong acogerá simultáneamente a seis astronautas durante unos días, como ya ha sucedido en rotaciones anteriores.

Nuevo relevo en la ISS: la Crew-10 se une a la Expedición 72 y la Crew-9 con Sunita Williams y Butch Wilmore se prepara para la vuelta a casa

La cápsula Crew Dragon Endurance despegó con éxito desde la rampa 39A del Centro Espacial Kennedy a bordo de un cohete Falcon 9 el 14 de marzo de 2025 a las 23:03 UTC. A bordo viajaban los astronautas Anne McClain, Nichole Ayers, Takuya Onishi y Kirill Peskov en la misión Crew-10, con destino a la Estación Espacial Internacional. Tras un viaje de aproximadamente 29 horas, la nave se acopló de manera automática al puerto frontal del módulo Harmony el 16 de marzo a las 04:04 UTC, completando así la 16.ª misión tripulada de una Crew Dragon desde la Demo-2 en 2020 y la cuarta de la cápsula tripulada reutilizable Endurance de SpaceX.

Despegue del Falcon 9 con la Crew Dragon Endurance transportando a la Crew-10 hacia la Estación Espacial Internacional
La Crew Dragon Endurance despega rumbo a la ISS en la misión Crew-10. Créditos: NASA

El lanzamiento de Crew-10, inicialmente previsto para el 12 de marzo, se retrasó debido a un problema técnico con una de las abrazaderas que sujetan el cohete a la rampa de lanzamiento. A pesar del retraso, el despegue transcurrió sin inconvenientes, y la primera etapa del Falcon 9, identificada como B1090, completó con éxito su segunda misión al aterrizar en la zona LZ-1 de Cabo Cañaveral. Sin embargo, durante la separación de la segunda etapa, un panel de material aislante se desprendió de la cápsula sin causar problemas para la nave ni su tripulación.

Anne McClain, Nichole Ayers, Takuya Onishi y Kirill Peskov dentro de la Crew Dragon antes del lanzamiento
Tripulación de la Crew-10 antes del lanzamiento. Créditos: NASA

El arribo de Crew-10 marca el inicio del relevo de la tripulación de la Expedición 72 de la ISS. Los cuatro astronautas recién llegados se unen por tanto, a los ocupantes de la estación, quienes en los últimos meses han llevado a cabo múltiples investigaciones científicas, varias caminatas espaciales para tareas de mantenimiento. Con la llegada de Crew-10, la misión Crew-9 se prepara para su regreso a la Tierra el 19 de marzo, reduciendo el tiempo habitual de relevo de cinco a tres días debido a la necesidad de optimizar el consumo de víveres en la estación mientras se espera la llegada de una nueva nave de reabastecimiento. Durante este pequeño lapso de tiempo la estación ha estado ocupada por 11 tripulantes. En el momento de esta publicación la Crew-9 se ha desacoplado con éxito y se prepara para su regreso a tierra firme.

Miembros de Crew-9 ,Crew-10 y Soyuz MS-26 en la ISS tras el acoplamiento
Encuentro de los miembros de la Crew-10 con la tripulación a bordo de la ISS tras el acoplamiento exitoso. Créditos: NASA

La tripulación de Crew-10 está liderada por la comandante Anne McClain, quien ya cuenta con una misión previa a bordo de la Soyuz MS-11 en 2018, acumulando más de 200 días en órbita. Acompañándola, la piloto Nichole Ayers realiza su primer vuelo espacial tras una carrera en la Fuerza Aérea de EE. UU. como piloto de combate de cazas F-22 Raptor. El astronauta de la JAXA, Takuya Onishi, vuelve al espacio tras su misión en 2016 a bordo de la Soyuz MS-1, mientras que el cosmonauta ruso Kirill Peskov experimenta su primera estancia en microgravedad.

La tripulación de la Crew-10 Kirill Peskov, Anne McClain, Nichole Ayers y Takuya Onishi
Miembros de la tripulación Crew-10. Créditos: NASA

La misión Crew-10 se integra a la Expedición 72, que hasta ahora estaba compuesta por Nick Hague y Aleksandr Gorbunov, miembros de Crew-9, junto con los cosmonautas Aleksei Ovchinin e Ivan Vagner, y el astronauta Donald Pettit, quienes llegaron en la Soyuz MS-26 en septiembre de 2024. Con la llegada de los nuevos tripulantes y la próxima partida de Crew-9, la composición de la expedición quedará con una combinación de astronautas estadounidenses, rusos y japoneses en la estación.

Cápsula Crew-9 antes del desacoplamiento para su regreso
La cápsula Crew Dragon antes del regreso con la Crew-9. Créditos: NASA

El regreso de la Crew-9 el 19 de marzo marcará el final de una misión de casi seis meses para Nick Hague y Aleksandr Gorbunov, quienes llegaron en septiembre de 2024, y de una estadía aún más prolongada para Butch Wilmore y Sunita Williams. Ambos astronautas de la NASA despegaron originalmente en junio de 2024 a bordo de la misión de prueba de la Starliner CFT, pero permanecieron en la estación debido a problemas técnicos en su nave. Finalmente, tras casi 10 meses en órbita, Wilmore y Williams regresarán a la Tierra a bordo de la Crew-9, poniendo fin a una misión extendida que ha sido objeto de debate. Aunque algunos medios la han calificado erróneamente como un «rescate», su integración en la rotación regular de la estación fue la solución más eficiente y lógica desde el punto de vista operativo. Esta decisión permitió mantener el equilibrio de la tripulación en la ISS sin requerir un lanzamiento adicional, a pesar de que ello implicara prescindir de una oportunidad más de negocio para cierta empresa privada estadounidense.

Las operaciones a bordo de la ISS continuarán con la Expedición 72, que en los próximos meses recibirá nuevas misiones de carga y experimentos científicos. En abril, la Soyuz MS-27 traerá a tres nuevos tripulantes, el astronauta de la NASA Jonathan Kim, quien realizará su primer vuelo espacial con el también novato, el cosmonauta Aleksei Zubritsky, junto con Sergei Ryzhikov, que ya viajó al espacio en dos ocasiones.

Tripulación actual de la Estación Espacial Internacional

NacionalidadTripulanteNave de llegada a la ISSEn órbita desde:Nº Vuelos
🇷🇺Aleksei OvchininSoyuz MS-2611/09/20243º vuelo
🇷🇺Ivan VagnerSoyuz MS-2611/09/20242º vuelo
🇺🇸Donald PettitSoyuz MS-2611/09/20244º vuelo
🇺🇸Anne McClainCrew-1014/03/20252º vuelo
🇺🇸Nichole AyersCrew-1014/03/20251º vuelo
🇯🇵Takuya OnishiCrew-1014/03/20252º vuelo
🇷🇺Kirill PeskovCrew-1014/03/20251º vuelo

La sonda Hera sobrevuela Marte rumbo a Didymos y obtiene imágenes de Deimos, la menor de sus lunas

La sonda Hera, de la Agencia Espacial Europea (ESA), ha completado con éxito su sobrevuelo de Marte el 12 de marzo de 2025, utilizando la gravedad del planeta rojo para ajustar su trayectoria hacia su destino final, el sistema binario de asteroides Didymos-Dimorphos. La nave pasó a 5.670 km de la superficie marciana y capturó imágenes detalladas del planeta y sus dos lunas, Deimos y Fobos, usando tres instrumentos científicos.

El sobrevuelo de Marte formaba parte de una maniobra planificada para aprovechar la atracción gravitacional del planeta y modificar la trayectoria de Hera sin necesidad de gastar grandes cantidades de propelente. Esta técnica permitió reducir el tiempo de viaje hacia Didymos, donde la sonda llegará en diciembre de 2026 para analizar los efectos del impacto de la misión DART de la NASA, que en 2022 logró alterar la órbita del asteroide Dimorphos.

Durante su aproximación a Marte, la sonda Hera utilizó tres de sus instrumentos para registrar datos del planeta y sus lunas. La sonda activó su Asteroid Framing Camera (AFC), una cámara en blanco y negro de 1020×1020 píxeles, su cámara hiperespectral HyperScout-H, capaz de analizar la composición mineral en 25 bandas espectrales, y su cámara de imagen térmica TIRI, desarrollada por la Agencia Espacial Japonesa (JAXA), que captura datos en el infrarrojo medio y permite determinar la temperatura y textura de las superficies observadas.

Durante el sobrevuelo pudo capturar con gran detalle Deimos, la luna más externa y menor de Marte, desde una distancia de solo 1.000 km. Hera logró captar imágenes detalladas del hemisferio opuesto al que normalmente es visible desde el planeta, complementando así los datos obtenidos por el paso cercano a la luna por la misión Al Amal de los Emiratos Árabes Unidos en 2023.

El análisis espectral de Deimos permitirá a los científicos profundizar en su origen y composición. Existen dos hipótesis principales: algunos astrónomos creen que Deimos, junto con Fobos, es un asteroide capturado, mientras que otros sugieren que podría haber surgido a partir de los restos de una colisión catastrófica en el pasado de Marte.

Después de su paso por Deimos, la sonda Hera continuó su trayectoria y captó imágenes de Fobos, la luna más grande de Marte, aunque desde una distancia mayor y con menos detalle. La misión Martian Moons eXploration (MMX), liderada por la Agencia Espacial Japonesa (JAXA), estudiará a fondo Fobos tras su lanzamiento en 2026, con el objetivo de recoger muestras y traerlas a la Tierra en 2031.

Las imágenes de Fobos obtenidas por Hera servirán como referencia para optimizar la planificación de MMX, especialmente en lo referente a su descenso y recolección de material en la superficie de la luna marciana.

A diferencia de otras misiones que usan sobrevuelos para acelerar su velocidad, en el caso de Hera la asistencia gravitacional se ha utilizado principalmente para cambiar la inclinación de su órbita y alinearla con su objetivo final, el sistema Didymos.

Esta maniobra es similar a la que recientemente realizó la sonda Europa Clipper de la NASA, que sobrevoló Marte el 1 de marzo de 2025 para modificar su trayectoria y prepararse para un futuro sobrevuelo de la Tierra antes de dirigirse a Júpiter. Sin embargo, a diferencia de Hera, Europa Clipper no tomó imágenes del planeta para evitar daños en sus sensores ópticos por la intensa luz solar.

El sobrevuelo de Marte también permitió probar el rendimiento de los instrumentos de Hera en condiciones reales antes de su llegada a Didymos. Sus cámaras y sensores necesitarán funcionar con gran precisión para analizar la superficie de Dimorphos y medir los efectos del impacto de DART.

Al llegar al sistema Didymos, Hera desplegará dos cubesats, pequeños satélites que se acercarán al asteroide para recolectar datos de su estructura interna y del cráter generado por la colisión de DART. Además, utilizará un altímetro láser PALT, que no fue activado durante el sobrevuelo de Marte debido a su alcance limitado de 20 km, pero que será esencial en la fase de exploración del asteroide.

Mis
Misiones exitosas o parcialmente exitosas que han visitado Marte por tipo de misión y año de llegada. Créditos: NoSoloSputnik

La misión, que forma parte del programa de Defensa Planetaria de la ESA, no solo busca estudiar los efectos del impacto de DART, sino también avanzar en el desarrollo de estrategias de desvío de asteroides que podrían ser clave para proteger la Tierra en el futuro. Además de las sondas Europa Clipper y Hera, anteriormente las sondas Rosetta y Dawn efectuaron sendas asistencias gravitatorias en Marte rumbo a sus objetivos.

Saturno alcanza las 274 lunas tras la confirmación de 128 nuevos satélites

El número de lunas conocidas de Saturno ha aumentado significativamente con la confirmación de 128 nuevos satélites en órbita alrededor del planeta anillado, elevando el total a 274. Este descubrimiento, realizado con el Telescopio Canadá-Francia-Hawái (CFHT), marca un hito en la exploración del sistema de Saturno, consolidándolo como el planeta con más lunas en el sistema solar, superando con creces las 95 de Júpiter.

Los nuevos satélites de Saturno han sido oficialmente reconocidos por la Unión Astronómica Internacional (IAU) tras un análisis detallado de sus órbitas. La mayoría de ellos son lunas irregulares, con diámetros entre 2 y 4 km, lo que indica que probablemente sean fragmentos de cuerpos más grandes que colisionaron en el pasado.

El equipo de investigación, dirigido por Edward Ashton, utilizó la técnica de «apilamiento de imágenes» para detectar estos pequeños satélites. Este método consiste en superponer múltiples exposiciones del cielo para resaltar objetos en movimiento que, de otro modo, serían demasiado débiles para ser observados. Gracias a esta técnica, lograron detectar las diminutas lunas y rastrear sus órbitas alrededor de Saturno.

El análisis de las órbitas y características de estas lunas sugiere que muchas de ellas podrían haberse formado a partir de la fragmentación de un satélite mayor. Estudios previos ya habían indicado que un evento catastrófico ocurrió hace entre 100 y 200 millones de años en el sistema de Saturno, generando numerosos fragmentos que hoy conforman estas pequeñas lunas.

Las lunas descubiertas se agrupan en tres familias orbitales principales:

  • Grupo Inuit: Presentan inclinaciones de aproximadamente 48° y podrían tener un origen común por colisión.
  • Grupo Gálico: Se diferencian por sus órbitas más circulares y podrían derivar de otro satélite mayor fragmentado.
  • Grupo Nórdico: Contiene la mayor cantidad de lunas y es donde se han identificado varias subfamilias, incluyendo la de Mundilfari, que se cree es el resultado de una colisión reciente en términos astronómicos.

El grupo Mundilfari es particularmente interesante debido a su distribución orbital y su alta proporción de lunas pequeñas, lo que respalda la hipótesis de un evento de disrupción en tiempos recientes.

El creciente número de lunas descubiertas en Saturno ha llevado a los astrónomos a cuestionar cuál es el límite para considerar un objeto como satélite natural. En la actualidad, la IAU reconoce cualquier objeto que orbite un planeta como una luna, independientemente de su tamaño, pero con el aumento de detecciones, podría ser necesario establecer una clasificación más precisa.

Algunos investigadores sugieren que los cuerpos menores a 1 km de diámetro deberían considerarse simplemente fragmentos de anillos o escombros espaciales. Sin embargo, dado que estos nuevos objetos tienen órbitas bien definidas y son significativamente más grandes que las partículas de los anillos de Saturno, cumplen con los criterios actuales para ser reconocidos como lunas.

El descubrimiento de estas lunas fue posible gracias a los avances en observación astronómica. La combinación de telescopios de gran campo de visión y técnicas de procesamiento de imágenes ha permitido identificar objetos cada vez más pequeños en las órbitas planetarias.

Sin embargo, los astrónomos creen que hemos alcanzado el límite de detección con la tecnología actual. Para encontrar lunas aún más pequeñas, será necesario esperar futuras misiones espaciales o telescopios más potentes.

El hallazgo de estas 128 lunas resalta la importancia de seguir explorando los sistemas de los gigantes gaseosos. Además de mejorar la comprensión sobre la formación y evolución de los sistemas satelitales, este tipo de estudios podría proporcionar información clave para futuras misiones espaciales, incluidas aquellas que busquen recursos en cuerpos menores del sistema solar.

La convención de nomenclatura de la IAU establece que las lunas de Saturno deben llevar nombres de la mitología nórdica, inuit o gálica. Hasta ahora, los descubrimientos más recientes han seguido esta tradición, pero con 128 nuevos satélites en la lista, es posible que sea necesario expandir las opciones.

Los investigadores han propuesto abrir un proceso de consulta con comunidades indígenas canadienses para nombrar algunos de los satélites en honor a figuras de su mitología. También se considera la posibilidad de realizar un concurso público para involucrar a la comunidad en la selección de nombres.

El descubrimiento de 128 nuevas lunas en Saturno ha duplicado el número de satélites conocidos del planeta, llevando el total a 274. Este avance refuerza la hipótesis de que muchas de estas lunas son fragmentos de colisiones recientes y destaca la necesidad de establecer criterios más precisos sobre qué constituye una luna.

Mientras que con la tecnología actual podría ser difícil detectar objetos más pequeños, futuras misiones y telescopios de nueva generación podrían revelar aún más satélites en los sistemas planetarios de los gigantes gaseosos.


Más información:

La NASA pone en marcha SPHEREx y PUNCH, dos nuevas misiones para explorar el universo y el Sol

La NASA ha lanzado con éxito las misiones SPHEREx y PUNCH, que operarán en órbitas separadas con objetivos científicos distintos. Ambas misiones despegaban el 12 de marzo de 2025 a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX desde la Base de la Fuerza Espacial de Vandenberg, en California. La separación de los dos satélites en el espacio ocurrió sin inconvenientes y las primeras señales de telemetría confirmaron que las dos misiones se encuentran en correcto funcionamiento.

SPHEREx (Spectro-Photometer for the History of the Universe, Epoch of Reionization and Ices Explorer) es un telescopio espacial diseñado para realizar un mapa tridimensional del cielo en diferentes longitudes de onda en el infrarrojo cercano, lo que permitirá estudiar más de 450 millones de galaxias y 100 millones de estrellas en la Vía Láctea. Su objetivo principal es analizar la evolución cósmica, incluyendo rastros del Big Bang y la expansión acelerada del universo. También buscará moléculas esenciales para la vida, como agua y compuestos orgánicos, en regiones de formación estelar y en discos protoplanetarios.

Representación artística del telescopio SPHEREx en su órbita polar terrestre, donde realizará un mapeo infrarrojo del cielo. Créditos: NASA/JPL-Caltech

Además, SPHEREx contribuirá a la detección de exoplanetas a través del método de tránsito, identificando posibles candidatos para futuras observaciones más detalladas. También recopilará información sobre los asteroides troyanos del sistema solar, ofreciendo datos previos a la llegada de la misión Lucy de la NASA, que se encargará de estudiarlos de cerca.

El telescopio operará en una órbita polar terrestre durante dos años, realizando un escaneo completo del cielo cada seis meses. Su capacidad de observación complementará la de telescopios como el James Webb y el futuro Nancy Grace Roman Space Telescope, proporcionando datos para estudios más detallados. El equipo de la misión, liderado por el California Institute of Technology (Caltech) y el Jet Propulsion Laboratory (JPL), ha confirmado que la comunicación con el satélite ha sido establecida con éxito y que los sistemas de control y generación de energía funcionan correctamente.

Mientras SPHEREx explora el cosmos, la misión PUNCH (Polarimeter to Unify the Corona and Heliosphere) estudiará la estructura del viento solar y la transición de la corona del Sol hacia el medio interplanetario. Utilizando cuatro pequeños satélites operando en conjunto, PUNCH capturará imágenes en 3D del Sol y su entorno, centrándose en tormentas solares, eyecciones de masa coronal y el flujo de partículas que afectan el clima espacial.

Los datos obtenidos por PUNCH permitirán mejorar la predicción de eventos solares que pueden afectar satélites, comunicaciones y redes eléctricas en la Tierra. A diferencia de misiones previas, PUNCH utilizará un sistema de polarización de luz para analizar el viento solar con mayor precisión, creando un mapa tridimensional continuo del flujo de partículas en la heliosfera interna.

Ilustración de los cuatro satélites PUNCH en órbita terrestre estudiando la heliosfera
Representación de la constelación de cuatro satélites de la misión PUNCH en órbita terrestre baja, analizando el viento solar en 3D. Créditos: NASA/SwRI

Los cuatro satélites de PUNCH se encuentran en órbita polar baja, posicionados en la línea de terminador, lo que les permite observar el Sol de forma continua sin interrupciones. La misión es gestionada por el Southwest Research Institute (SwRI) en Boulder, Colorado, y transmitirá datos en tiempo real al Centro de Análisis de Datos Solares de la NASA en el Goddard Space Flight Center.

Ambas misiones están programadas para operar por dos años, y sus datos estarán disponibles para la comunidad científica de forma abierta. Se espera que sus resultados contribuyan al conocimiento sobre la evolución del universo y los procesos físicos que ocurren en la atmósfera solar.


Referencias y más información: