OSIRIS-APEX ajusta su rumbo hacia el asteroide Apofis tras un sobrevuelo cercano de la Tierra

La misión OSIRIS-APEX de la NASA ha completado un sobrevuelo de la Tierra que permitirá ajustar su trayectoria para llegar al asteroide Apofis en abril de 2029. La maniobra se ejecutó el 23 de septiembre de 2025, cuando la nave pasó a una distancia mínima de 3.438 kilómetros sobre el océano Atlántico. El encuentro proporcionó la energía necesaria para modificar la inclinación orbital en unos 18 grados, un cambio que sería inviable mediante propulsión convencional sin un coste elevado en combustible.

Superficie e instrumentos de OSIRIS-APEX con la Tierra parcialmente iluminada al fondo
La cámara MapCam obtuvo esta composición en color nueve horas después del máximo acercamiento durante el sobrevuelo del 23 de septiembre de 2025, con Australia en el hemisferio sur. Créditos: NASA/Goddard/Univ. Arizona

El paso cercano permitió también obtener un conjunto extenso de imágenes y datos destinados a verificar el estado de los instrumentos científicos tras seis años de operaciones en el espacio profundo. Aunque el sobrevuelo se realizó a finales del mes de septiembre, los datos han sido publicados recientemente. La antigua OSIRIS-REx, ahora adaptada para estudiar Apofis, continúa así una misión prolongada que se inició con el retorno de muestras del asteroide Bennu en 2023.

Las cámaras de la suite OCAMS, desarrollada por la Universidad de Arizona, realizaron varias secuencias de calibración. La cámara MapCam produjo una composición en color tomada nueve horas después del máximo acercamiento, donde Australia aparece en el hemisferio iluminado. La imagen se captó desde unos 228.000 kilómetros de distancia y servirá como referencia para operaciones fotométricas durante la aproximación a Apofis.

Vista global de la Tierra desde unos 228.000 kilómetros de distancia, con Australia visible en el hemisferio sur
Composición en color de la Tierra tomada por la cámara MapCam unas nueve horas después del máximo acercamiento, con Australia en el hemisferio sur. Créditos: NASA/Goddard/Univ. Arizona

StowCam registró un vídeo de 424 fotogramas destinado a monitorizar el entorno de la nave mientras la Tierra se desplazaba por el fondo de la secuencia. En el borde del campo de visión se aprecia parte de Sudamérica. Otra imagen combinó la Tierra y la Luna desde 596.000 kilómetros, junto con un reflejo de la estructura de la nave que ilustra la geometría del sistema óptico.

El altímetro láser OLA de la Agencia Espacial Canadiense fue verificado utilizando la superficie terrestre como objetivo de calibración. Este instrumento jugará un papel esencial en la caracterización geométrica de Apofis durante las fases de descenso y mapeo.

La maniobra incrementó la velocidad de OSIRIS-APEX en órbita solar en aproximadamente 5 kilómetros por segundo. Este aumento de energía orbital permite alinear la trayectoria con la órbita de Apofis sin recargar los sistemas de propulsión. Aunque la nave ya había realizado varias correcciones durante su crucero, el sobrevuelo terrestre aporta el cambio de plano y el impulso necesarios para continuar hacia el objetivo.

Tierra y Luna observadas por OSIRIS-APEX desde 596.000 kilómetros
Composición generada a partir de dos exposiciones de StowCam que muestran la Luna a la izquierda y la Tierra a la derecha durante la fase de salida del sobrevuelo del 24 de septiembre de 2025. Créditos: NASA/Goddard/University of Arizona/Lockheed Martin

El plan de vuelo prevé dos nuevas asistencias gravitatorias en 2027 y 2029. Estos encuentros situarán a OSIRIS-APEX en una posición óptima para entrar en operaciones alrededor de Apofis poco después de su aproximación extrema a la Tierra, que será de unos 32.000 kilómetros. Ese paso de Apofis en las cercanías de nuestro planeta modificará de manera medible la dinámica del asteroide, lo que convierte la misión en una oportunidad única para estudiar en tiempo real cómo responde la superficie de un objeto cercano a la perturbación gravitatoria terrestre.

Apofis es un asteroide de unos 370 metros de diámetro clasificado como objeto potencialmente peligroso. Su aproximación de 2029 permitirá observar cambios en su rotación, estabilidad superficial y distribución del regolito. OSIRIS-APEX cartografiará su morfología, tomará imágenes de alta resolución y estudiará la composición mineralógica. El análisis de su estructura interna apoyará modelos de evolución de los asteroides cercanos y ayudará a evaluar estrategias de mitigación ante posibles riesgos de impacto.

La misión está gestionada desde el Goddard Space Flight Center de la NASA. La Universidad de Arizona lidera el equipo científico y Lockheed Martin se encarga de las operaciones de vuelo. Todos los sistemas funcionan de manera nominal tras la maniobra de septiembre, lo que confirma la fiabilidad técnica de la nave en esta fase prolongada del viaje.

Lanzamiento y llegada a la Estación Espacial Internacional de la Soyuz MS-28 con tres tripulantes

La nave Soyuz MS-28 despegó el 27 de noviembre desde el cosmódromo de Baikonur con la tripulación formada por el astronauta de la NASA Chris Williams y los cosmonautas de Roscosmos Sergey Kud-Sverchkov y Sergei Mikaev. La misión despegó mediante un cohete Soyuz-2.1a desde la plataforma 31/6 del cosmódromo de Baikonur, dentro de la operativa habitual del programa tripulado ruso. Este vuelo constituye el 15.º lanzamiento orbital realizado por Rusia en 2025 y la segunda misión tripulada del año. Tras la inserción en órbita baja terrestre, la nave siguió un perfil rápido de encuentro en dos órbitas con la Estación Espacial Internacional.

Tres horas después del despegue, la nave inició la secuencia de aproximación final al puerto nadir del módulo Rassvet. La maniobra se realizó de forma automática mediante el sistema Kurs, encargado del guiado y las correcciones de velocidad relativas durante la fase de encuentro. El acoplamiento tuvo lugar a las 7:34 UTC y estuvo seguido por las verificaciones comunes de presurización y estanqueidad previas a la apertura de escotillas. Los tres miembros de la Soyuz MS-28 fueron recibidos por la tripulación de la Expedición 73.

Durante las próximas dos semanas convivirán diez personas en el complejo orbital, entre ellas los astronautas de la NASA Mike Fincke, Zena Cardman y Jonny Kim, la astronauta de la JAXA Kimiya Yui y los cosmonautas Sergey Ryzhikov, Alexey Zubritsky y Oleg Platonov. La llegada de la Soyuz MS-28 marca la fase final de la Expedición 73, que concluirá el 8 de diciembre con el regreso de Kim, Ryzhikov y Zubritsky tras casi ocho meses de actividad en órbita.

La Soyuz MS-28 emplea la nave número 753 del modelo Soyuz MS. Esta unidad sustituyó a la nave originalmente prevista para el vuelo, que sufrió daños en su escudo térmico durante pruebas posteriores a su fabricación por RSC Energía. Los preparativos en Baikonur incluyeron ensayos en cámara de vacío, comprobaciones de fugas y validación de los sistemas de guiado, comunicaciones y propulsión. El lanzador y la cofia llegaron por ferrocarril al cosmódromo el 22 de octubre, manteniendo el calendario de integración previo al lanzamiento.

La tripulación reúne perfiles técnicos y formaciones diversas dentro de los programas de Roscosmos y la NASA. Sergey Kud-Sverchkov, nacido en 1983 en Kazajistán, es ingeniero especializado en motores cohete formado en la Universidad Técnica Estatal Bauman de Moscú. Ingresó en el cuerpo de cosmonautas en 2010 y acumuló más de 184 días en órbita durante las expediciones 63 y 64 a bordo de la Soyuz MS-17. En esta misión actúa como comandante de la nave y como ingeniero de vuelo de la Expedición 73.

Sergei Mikaev, nacido en Irkutsk, en 1986, procede de la aviación militar rusa. Ejerció como piloto, instructor y responsable de preparación táctica. Fue seleccionado como cosmonauta en 2018 y completó su preparación en 2020. La Soyuz MS-28 es su primer vuelo espacial, en el que ejerce como ingeniero de vuelo.

Christopher Williams, nacido en Nueva York en 1983 y criado en Maryland, estudió física en Stanford y obtuvo un doctorado en astrofísica en el Instituto Tecnológico de Massachusetts. Antes de su selección por la NASA en 2021 trabajó como físico médico en oncología radioterápica, combinando actividad clínica e investigación en técnicas avanzadas de guiado por imagen. Durante su primera misión espacial actuará como ingeniero de vuelo y participará en estudios biomédicos y tecnológicos orientados a la exploración humana y a aplicaciones médicas terrestres.

Nuevas imágenes de la NASA revelan la actividad del cometa interestelar 3I/ATLAS

Sondas en Marte, observatorios solares y telescopios espaciales de la agencia estadounidense aportan datos complementarios sobre la composición y evolución del cometa

La NASA ha presentado un conjunto amplio de observaciones del cometa interestelar 3I/ATLAS, el tercer objeto procedente de otro sistema estelar identificado en tránsito por el entorno solar. El anuncio reúne las imágenes obtenidas por doce misiones y telescopios espaciales desde el descubrimiento del cometa el 1 de julio, complementando las campañas de seguimiento coordinadas por observatorios terrestres y por las sondas que orbitan Marte. Estas nuevas observaciones permiten estudiar con mayor detalle la evolución de la coma, la actividad del núcleo y la interacción del cometa con la radiación solar durante su aproximación y salida del Sistema Solar.

Las imágenes se integran en la campaña internacional de observación descrita en la entrada publicada el 11 de octubre, donde se presentaba la detección de hielo de agua, dióxido de carbono y metales volátiles en proporciones elevadas. Con los nuevos datos, el seguimiento de 3I/ATLAS incorpora información geométrica y espectral desde distintas posiciones en el Sistema Solar, una oportunidad poco habitual para reconstruir la actividad de un objeto interestelar a escala tridimensional.

Observaciones desde Marte

El paso de 3I/ATLAS a unos 19 millones de millas de Marte ofreció una ocasión única para las misiones de la NASA situadas en órbita marciana, especialmente el Mars Reconnaissance Orbiter y MAVEN. El primero obtuvo una de las imágenes más cercanas del núcleo del cometa mediante la combinación de exposiciones procesadas para maximizar el contraste, mientras que MAVEN registró la emisión ultravioleta del hidrógeno asociada a la sublimación de volátiles.

Estas observaciones permiten examinar la estructura de la coma a distancias interplanetarias y estudiar la composición de los gases emitidos. El análisis preliminar indica una actividad moderada en línea con lo observado por telescopios terrestres, sin variaciones bruscas ni signos de fragmentación durante su aproximación al planeta. La detección ultravioleta de hidrógeno refuerza la presencia de volátiles ligeros identificada en estudios espectroscópicos anteriores con instrumentos como Gemini o el IRTF.

El rover Perseverance también registró un débil brillo del cometa desde la superficie marciana, pese a las limitaciones impuestas por la iluminación y la geometría de observación. Aunque estas imágenes no aportan detalle morfológico, complementan la reconstrucción del paso del cometa bajo distintos ángulos.

Misiones dedicadas al estudio del Sol

Las misiones solares dispusieron de una ventana de observación crítica cuando el cometa pasó por regiones del cielo cercanas al Sol desde la perspectiva terrestre, inaccesibles para telescopios en superficie. El observatorio STEREO-A registró al cometa entre el 11 de septiembre y el 2 de octubre mediante secuencias de imágenes visibles que requirieron un procesado específico para resaltar su brillo frente al ruido del fondo. La misión SOHO, en órbita alrededor del punto de Lagrange L1, también logró detectar el objeto en una serie de exposiciones tomadas entre el 15 y el 26 de octubre, donde aparece como un leve incremento de luminosidad.

Cometa interestelar 3I/ATLAS observado por la misión STEREO de la NASA mediante imágenes apiladas entre el 11 de septiembre y el 25 de octubre de 2025.
El cometa interestelar 3I/ATLAS en una imagen procesada a partir de exposiciones del instrumento HI1 de la misión STEREO-A obtenidas entre el 11 de septiembre y el 25 de octubre de 2025. Créditos: NASA/Lowell Observatory/Qicheng Zhang
Cometa interestelar 3I/ATLAS observado por el coronógrafo LASCO de la misión SOHO entre el 15 y el 26 de octubre de 2025, visible como un punto tenue sobre un fondo ruidoso.
El coronógrafo LASCO C3 de la misión SOHO captó este tenue brillo asociado al cometa interestelar 3I/ATLAS durante su tránsito por el campo de visión entre el 15 y el 26 de octubre de 2025. Créditos: ESA/NASA/Lowell Observatory/Qicheng Zhang

La misión PUNCH contribuyó con una serie de imágenes apiladas que muestran la cola del cometa como una tenue elongación. Estas observaciones se obtuvieron entre el 20 de septiembre y el 3 de octubre, aprovechando la capacidad del instrumento para observar la heliosfera interna. La combinación de todas estas secuencias proporciona información sobre la dispersión del polvo al interactuar con el viento solar y permite modelizar la estructura de la cola.

Observaciones en tránsito hacia otros destinos

Las misiones Psyche y Lucy, actualmente en ruta hacia sus objetivos principales, se sumaron a la campaña desde posiciones muy diferentes del Sistema Solar. Psyche obtuvo cuatro series de imágenes entre el 8 y el 9 de septiembre a unos 33 millones de millas del cometa, útiles para refinar su trayectoria y estudiar la evolución de su brillo. Lucy, situada a unos 240 millones de millas, registró la coma y una cola tenue utilizando su cámara de alta resolución L’LORRI entre el 15 y el 17 de septiembre. La comparación de estas imágenes con datos simultáneos de observatorios terrestres permite reconstruir la distribución de partículas en la coma en función del ángulo de dispersión de la luz solar.

Estas observaciones, en conjunto, permiten evaluar el comportamiento de un cometa interestelar bajo condiciones energéticas distintas a las que afectan a los cometas procedentes de la nube de Oort o del cinturón transneptuniano. La baja actividad relativa de 3I/ATLAS, la estabilidad de su coma y la ausencia de fragmentaciones detectadas sugieren un núcleo pequeño y poco consolidado, coherente con los modelos publicados en las últimas semanas.

Mirando al futuro

El análisis integrado de las distintas observaciones refuerza la interpretación de 3I/ATLAS como un cuerpo rico en volátiles y metales ligeros. Los datos espectroscópicos publicados recientemente indican abundancias elevadas de monóxido y dióxido de carbono y un cociente Ni/Fe inusualmente alto, asociado a la presencia de carbonilos metálicos que se subliman a temperaturas bajas. La detección de hielo de agua a grandes distancias del Sol, junto con la estabilidad de la composición observada, sugiere que el cometa conserva materiales formados en regiones muy frías del sistema estelar donde se originó.

El paso de 3I/ATLAS ofrece así una oportunidad para investigar la diversidad química de otros sistemas planetarios y para evaluar cómo se comportan los volátiles interestelares en un entorno solar. La trayectoria hiperbólica del objeto indica que no regresará en el futuro, de modo que las observaciones actuales representan la única ocasión para obtener este tipo de información directa.

Lanzadas con éxito las sondas ESCAPADE de la NASA rumbo a Marte

La misión ESCAPADE (“Escape and Plasma Acceleration and Dynamics Explorers”) de la NASA inició su viaje interplanetario tras despegar desde Cabo Cañaveral el pasado 13 de noviembre de 2025, a bordo del segundo vuelo operativo del cohete New Glenn de la empresa estadounidense Blue Origin.
El lanzamiento, inicialmente previsto para el 9 de noviembre, fue aplazado hasta en dos ocasiones. La misión destinada a estudiar el entorno marciano y su evolución atmosférica reúne la colaboración de la NASA, la industria privada y centros universitarios.

Lanzamiento del cohete New Glenn de Blue Origin desde Cabo Cañaveral con la misión ESCAPADE de la NASA hacia Marte
El cohete New Glenn de Blue Origin despega desde Cabo Cañaveral el 13 de noviembre de 2025 con las sondas gemelas ESCAPADE de la NASA, que se dirigirán a Marte tras un año en el punto de Lagrange L2. Créditos: Blue Origin

Las dos sondas gemelas, denominadas Azul y Oro en referencia a los colores de la Universidad de California en Berkeley (institución que lidera la misión científica), forman parte del programa SIMPLEx (Small Innovative Missions for Planetary Exploration) de la NASA, diseñado para fomentar misiones interplanetarias de bajo coste y alta eficiencia. Su objetivo es analizar cómo el viento solar interactúa con la atmósfera superior de Marte, impulsando el escape de partículas hacia el espacio y contribuyendo a la pérdida gradual de su aire primitivo.

Cada sonda, de 550 kg, fue construida por Rocket Lab sobre una plataforma de diseño modular y equipada con tres instrumentos principales: un magnetómetro (EMAG) para medir la intensidad de los campos magnéticos, un analizador electrostático (EESA) para caracterizar las partículas cargadas y una sonda de Langmuir (ELP) para estudiar la densidad del plasma. Al volar en formación, Azul y Oro podrán observar el mismo fenómeno desde posiciones distintas, ofreciendo una visión tridimensional y temporal del entorno magnético de Marte, algo inédito hasta ahora.

Una trayectoria innovadora hacia Marte

En lugar de dirigirse directamente al planeta, las sondas seguirán una trayectoria que las llevará a una órbita alrededor del punto de Lagrange L2 del sistema Tierra-Sol, a 1,5 millones de kilómetros de nuestro planeta. Permanecerán allí durante un año antes de ejecutar una maniobra de asistencia gravitatoria que las pondrá rumbo a Marte a finales de 2026. Esta trayectoria no convencional aprovecha la estabilidad gravitatoria del sistema Tierra-Sol para optimizar el consumo de combustible y ampliar las oportunidades de lanzamiento fuera de las tradicionales “ventanas” bianuales a Marte.

El viaje interplanetario culminará con la llegada al planeta en septiembre de 2027, cuando ambas sondas se situarán en órbitas elípticas complementarias que les permitirán cartografiar el campo magnético y la ionosfera marciana en tres dimensiones. Con estas observaciones, los científicos esperan comprender con mayor detalle cómo se pierde la atmósfera marciana al espacio y cómo ese proceso transformó un mundo que alguna vez tuvo agua superficial en el planeta árido que se observa hoy.

Diagrama del perfil de vuelo del cohete New Glenn-2 con las fases de lanzamiento y llegada de la misión ESCAPADE a Marte
Perfil de vuelo del cohete New Glenn-2 durante la misión ESCAPADE de la NASA, con las fases de lanzamiento, separación y llegada a Marte. Créditos: Blue Origin

Avance para la exploración del Sistema Solar

ESCAPADE amplía la labor iniciada por misiones como MAVEN de la NASA y Al Amal de los Emiratos Árabes Unidos, que siguen midiendo la composición y dinámica de la atmósfera marciana. Sin embargo, al contar con dos naves idénticas en órbitas coordinadas, ESCAPADE podrá observar los efectos del viento solar en escalas de minutos, no de horas, lo que permitirá detectar variaciones locales y temporales del escape atmosférico.

Los datos obtenidos permitirán reconstruir la historia del clima marciano, estimar la pérdida de agua y gases volátiles a lo largo del tiempo y caracterizar las condiciones del entorno espacial que afrontan las misiones actuales y futuras.

Puedes conocer los detalles técnicos de ambas sondas y sus instrumentos en la página del blog dedicada a la misión ESCAPADE.

Las dos sondas gemelas de la misión ESCAPADE de la NASA durante su integración en las instalaciones de montaje, con sus paneles solares desplegados parcialmente.
Las dos sondas gemelas de la misión ESCAPADE (Escape and Plasma Acceleration and Dynamics Explorers) de la NASA durante su fase de integración y comprobación en tierra, antes de ser encapsuladas para el lanzamiento hacia Marte. Créditos: NASA / Kim Shiflett

Un hito para la colaboración público-privada

Aunque el lanzamiento se enmarca en un contexto de intensa competencia entre empresas espaciales, su desarrollo refuerza el modelo de cooperación entre agencias e industria para ampliar las oportunidades de exploración más allá de la Tierra.
El cohete New Glenn, construido por Blue Origin, completó con éxito su segundo vuelo orbital, situando las sondas en la trayectoria prevista y recuperando por primera vez su primera etapa reutilizable en la plataforma oceánica Jacklyn. Todo un hito para la compañía del oligarca Jeff Bezos. Este resultado sitúa a Blue Origin como la segunda empresa privada capaz de recuperar etapas orbitales, junto con SpaceX.

El cohete New Glenn de Blue Origin en la rampa de lanzamiento LC-36 de Cabo Cañaveral antes de la misión NG-2 con las sondas ESCAPADE de la NASA
El cohete New Glenn de Blue Origin en la rampa de lanzamiento LC-36 de la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, Florida, durante los preparativos previos al lanzamiento de la misión NG-2 con las sondas gemelas ESCAPADE de la NASA. Fotografía tomada el 8 de noviembre de 2025. Créditos: Blue Origin
El cohete New Glenn de Blue Origin asciende sobre el océano Atlántico durante la misión NG-2 que transporta las sondas marcianas ESCAPADE de la NASA.
El cohete New Glenn de Blue Origin asciende sobre el océano Atlántico tras su lanzamiento desde Cabo Cañaveral durante la misión NG-2, que envía las sondas gemelas ESCAPADE de la NASA hacia Marte. El New Glenn luce espectacular. Créditos: Blue Origin
La primera etapa del cohete New Glenn de Blue Origin tras aterrizar con éxito sobre la plataforma oceánica Jacklyn en el Atlántico.
La primera etapa del cohete New Glenn de Blue Origin tras su aterrizaje controlado en la plataforma oceánica Jacklyn, a unos 600 kilómetros de la costa atlántica, tras completar el lanzamiento de la misión ESCAPADE de la NASA. Créditos: Blue Origin

Referencias y más información
NASA – ESCAPADE Mission Overview
Blue Origin

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El cohete New Glenn de Blue Origin se dispone a enviar las sondas ESCAPADE de la NASA a Marte

Dos satélites idénticos volarán en formación para cartografiar el entorno magnético marciano

La NASA y la empresa Blue Origin ultiman los preparativos para el lanzamiento de la misión ESCAPADE (“Escape and Plasma Acceleration and Dynamics Explorers”), que enviará dos satélites gemelos a Marte a bordo del segundo vuelo operativo del cohete New Glenn, el lanzador pesado parcialmente reutilizable de Blue Origin. El lanzamiento, inicialmente previsto para noviembre, ha sido aplazado por condiciones meteorológicas y de actividad solar, sin nueva fecha confirmada por el momento.

ESCAPADE forma parte del programa SIMPLEx (Small Innovative Missions for Planetary Exploration), diseñado para fomentar misiones interplanetarias de bajo coste y alta eficiencia. Las dos sondas, denominadas Azul y Oro, fueron construidas por Rocket Lab y serán operadas por la Universidad de California en Berkeley, que lidera el proyecto científico. Su objetivo es estudiar la interacción entre el viento solar y la atmósfera superior de Marte mediante observaciones simultáneas del plasma y los campos magnéticos que gobiernan la dinámica de partículas cargadas. La misión ofrecerá por primera vez una visión tridimensional del entorno magnético del planeta.

Tras el lanzamiento, las sondas seguirán una trayectoria innovadora: permanecerán un año en el punto de Lagrange L2 antes de realizar una maniobra de asistencia gravitatoria que las dirija hacia Marte. Su llegada está prevista para 2027, cuando comenzarán una fase científica primaria de tres años.

Puedes conocer los detalles técnicos de ambas sondas y sus instrumentos en la página del blog dedicada a la misión ESCAPADE.

El papel de Blue Origin y el cohete New Glenn

El vuelo marcará la segunda misión del lanzador New Glenn, tras su debut en enero de 2025. Este cohete, de 95 metros de altura y 7 metros de diámetro en la cofia, utiliza siete motores BE-4 alimentados con metano y oxígeno líquido. Su primera etapa es reutilizable y, en esta misión, intentará realizar el primer aterrizaje controlado del programa sobre la plataforma oceánica Jacklyn, situada a varios cientos de kilómetros frente a la costa atlántica. Este paso inaugurará las operaciones de recuperación de etapas de Blue Origin, una práctica ya habitual en los lanzadores Falcon 9 y Falcon Heavy de SpaceX, que ha permitido reducir costes y aumentar la frecuencia de vuelos orbitales.

En esta misión, el New Glenn desplegará las dos sondas ESCAPADE junto con un experimento tecnológico de Viasat, que probará el sistema “InRange” de retransmisión de telemetría mediante enlace satelital en apoyo al programa de comunicaciones espaciales de la NASA. La operación completa está coordinada por el Launch Services Program de la agencia.

El ensayo de encendido estático realizado el 31 de octubre confirmó el correcto funcionamiento de los siete motores BE-4 durante 38 segundos, validando los sistemas de propulsión del cohete. Blue Origin introdujo mejoras en la gestión de propelentes y en el control térmico de los motores con vistas a la recuperación del propulsor tras el despegue, un paso esencial para mantener una cadencia de lanzamientos sostenida.

Una nueva generación de misiones interplanetarias

ESCAPADE se enmarca en la nueva generación de misiones interplanetarias modulares y de bajo coste. Con un presupuesto inferior a 80 millones de dólares, las dos naves de 550 kg complementarán los datos obtenidos por la misión MAVEN de la NASA, aún operativa en órbita marciana.
Los instrumentos principales —un magnetómetro (EMAG), un analizador electrostático (EESA) y una sonda de Langmuir (ELP)— medirán campos magnéticos, flujos de iones y electrones, y densidades de plasma en la ionosfera. Al operar en formación, ambas sondas podrán registrar variaciones temporales en escalas de minutos, proporcionando un retrato tridimensional del viento solar y su efecto erosivo sobre la atmósfera marciana.

Los resultados de ESCAPADE contribuirán a comprender mejor la pérdida progresiva de gases atmosféricos y agua en Marte, y ayudarán a prever los efectos del clima espacial que podrían afectar a futuras misiones humanas.

El lanzamiento de las sondas representa también un ensayo tecnológico del nuevo enfoque de cooperación entre NASA, universidades y empresas privadas para misiones planetarias, combinando desarrollo académico, ingeniería comercial y lanzadores reutilizables.

Fecha del lanzamiento

El lanzamiento de la misión ESCAPADE, inicialmente previsto para el domingo 9 de noviembre de 2025, fue suspendido por condiciones meteorológicas adversas en Cabo Cañaveral. Un segundo intento, programado para el miércoles 12, también tuvo que cancelarse por una intensa actividad solar que podría haber afectado al lanzador y a las sondas. La NASA y Blue Origin todavía no han anunciado una nueva fecha para el despegue, que se llevará a cabo cuando las condiciones atmosféricas y espaciales sean seguras.

Referencias y más información
NASA – ESCAPADE Mission Overview