Los polos y anillos de Júpiter captados por la sonda Juno

A diferencia de los polos de Saturno y su increíble hexágono, la sonda Juno de la NASA ha observado en sus primeras órbitas los polos de Júpiter a un gran nivel de detalle, donde al desaparecer las bandas horizontales características de la atmósfera joviana aparecen un gran número de remolinos y corrientes de convección.

Aquí les mostramos la secuencia del último paso de la sonda Juno por el perijovio o punto más próximo al planeta en su órbita altamente eclíptica e inclinada para poder observar los polos.

Secuencia de imágenes tomadas por la sonda Juno orbitando a Júpiter
Secuencia de imágenes tomadas por la sonda Juno orbitando a Júpiter. Créditos: NASA.

Dado que la inclinación de Júpiter es mínima, no se pueden ver directamente los vórtices del planeta con la cámara JunoCam pero sí pueden obtenerse los datos mediante otros instrumentos, dando lugar a esta bella composición publicada por el equipo de la sonda el pasado jueves:

Polo sur de Júpiter captado por la sonda Juno
Polo sur de Júpiter captado por la sonda Juno. Créditos: NASA.

La sonda Juno da una órbita a Júpiter cada 53 días. En tan solo dos horas la sonda pasa del polo norte cruzando el perijovio hasta el polo sur para recabar la mayor cantidad de datos con sus instrumentos. La sonda, mucho más modesta que la Cassini, tiene como misión el estudio del intenso campo electromagnético del planeta y las auroras de sus polos. Los resultados preliminares arrojan que la intensidad de la magnetosfera es mucho mayor de lo previsto. Aún es pronto para definir el posible interior o estructura interna del planeta así como su formación primigenia, ignorando por el momento si pudiera ser rocoso y la cantidad de agua que pudiera contener, para dar pistas de la formación del sistema solar.

La sonda Juno es una misión del programa New Frontiers de la NASA, al igual que la sonda DAWN actuamente orbitando el planeta enano Ceres y la sonda New Horizons, rumbo a un pequeño cuerpo transneptuniano tras haber sobrevolado Plutón. Es la sonda dotada con paneles solares que más lejos ha viajado en la historia y solo la sonda Pioneer 11 había sobrevolado los polos de Júpiter con anterioridad, el polo norte en una ocasión en el año 1974.

Por último despedimos el artículo con esta impresionante imagen, nada menos que los anillos de Júpiter fotografiados desde el interior por primera vez y con la constelación de Orión al fondo… Sencillamente alucinante.

Los anillos de Júpiter vistos desde su interior con la constelación de Orión al fondo, captadas por la sonda Juno.
Los anillos de Júpiter vistos desde su interior con la constelación de Orión al fondo, captadas por la sonda Juno. Créditos: NASA.

Los planes de estudio futuros de las lunas galileanas de Júpiter

La comunidad científica internacional considera el estudio de la luna Europa de Júpiter como prioridad. La existencia de un lago global bajo su superficie da que pensar en la posibilidad de encontrar vida microbiana. Donde hay agua podría haber vida, así de simple resumen los científicos esta posibilidad. Y en las lunas galileanas, Europa, Ganímedes y Calisto, hay más agua que en nuestro planeta, aunque la gruesa superficie de hielo dificulta su estudio. Otro de los problemas es la intensa radiación que emite Júpiter y por tanto a mayor cercanía mayor protección con lo que se incrementa el peso y a la par se reduce el período de misión y el peso útil para la instrumentación de las sondas.

De izquierda a derecha Ío, Europa, Ganímedes y Calisto, las cuatro lunas de Júpiter descubiertas por Galileo Galilei en 1610.
De izquierda a derecha Ío, Europa, Ganímedes y Calisto, las cuatro lunas de Júpiter descubiertas por Galileo Galilei en 1610. Créditos: NASA.

Por ello, las agencias espaciales han empezado a planificar diferentes misiones para el estudio de estos mundos helados alrededor del gigante Júpiter. Veamos por donde van los tiros:

Europa Clipper de la NASA

El Congreso norteamericano ha obligado a la NASA a desarrollar una ambiciosa misión de estudio de la luna Europa con un orbitador Europa Clipper y con un aterrizador. El primero de ellos ya se encuentra en fase de estudio, sería una misión de tipo flagship, esto es de las más caras que realiza la agencia como lo son la sonda Cassini en Saturno, el rover Curiosity en Marte o la pasada misión Galileo a Júpiter.

El aspecto de la sonda Europa Clipper de la NASA sobre la luna Europa.
El aspecto de la sonda Europa Clipper de la NASA sobre la luna Europa. Créditos: NASA.

Deberá ser lanzada en el año 2022 a bordo de un cohete SLS para llegar a su objetivo cinco años más tarde o en 2030 como muy pronto si lo hacen desde otro lanzador. Ya han elegido su instrumentación inicial y aunque tiene posibilidad de que surjan cambios, su construcción se iniciará en los próximos años. En caso del aterrizador se tratará de una misión independiente que de momento no se ha aprobado nada. Es el Congreso quien presiona a la NASA y no al revés como siempre en el pasado solía suceder. Lo cierto es que con el actual presupuesto de la agencia espacial norteamericana dificilmente podrían desarrollar un aterrizador en condiciones con opciones de hacerlo llegar en la década de los 30.

JUICE de la ESA

Por otro lado, la Agencia Espacial Europea (ESA) está desarrollando la misión JUICE (JUpiter ICy moons Explorer) para ser lanzada en el año 2022 hacia el sistema joviano. Constaría de un orbitador que sobrevolará en dos ocasiones a la luna Europa en 2029, catorce sobrevuelos a Calisto y doce a Ganímedes antes de entrar en órbita en este último a finales del año 2032, con lo que se convirtiría además de la primera sonda europea independiente en explorar el Sistema Solar exterior y en la primera sonda en orbitar una luna de otro planeta.

Aspecto de la sonda JUICE de la ESA. Créditos: ESA.
Aspecto de la sonda JUICE de la ESA. Créditos: ESA.

La sonda JUICE será la segunda sonda dotada con paneles solares para el estudio del sistema solar exterior tras la sonda Juno de la NASA, actualmente orbitando Júpiter.

Otras posibles misiones a las lunas galileanas

Europa Clipper de la NASA y JUICE de la ESA serían las dos misiones aprobadas en firme actualmente para el estudio de las lunas galileanas en las próximas décadas. Pero aún hay más, que si bien cabe no hay nada aprobado en firme al respecto, al igual que el aterrizador de la NASA en Europa, podrían ser una realidad si se decide gastar los millones necesarios para ello. Hablamos de la sonda Laplace de la agencia rusa Roscosmos para el estudio de Ganímedes, las pequeñas misiones CLEO/P de la ESA para acompañar a la sonda Europa Clipper de la NASA y la sonda FIRE.

El ambicioso proyecto de misión Laplace constaba de un orbitador y un aterrizador para la luna Europa aunque por las dificultades técnicas para aguantar la alta radiación debido a la cercanía de Europa a Júpiter se cambió el objetivo a Ganímedes, denominándose ahora Laplace-P. Estas sondas que deberían llegar a primeros de los años 30 a su destino tienen pocas opciones de salir adelante debido a las dificultades presupuestarias actuales de la agencia rusa. No obstante son proyectos sólidos muy maduros que llevan desarrollándose más de una década.

Aspecto del aterrizador Laplace-P con la luna Ganímedes y Júpiter al fondo
Aspecto del aterrizador Laplace-P con la luna Ganímedes y Júpiter al fondo. Créditos: Roscosmos.

Las misiones CLEO y CLEP eran dos propuestas de la ESA de pequeñas misiones que deberían viajar a bordo del orbitador americano Europa Clipper en los desarrollos conceptuales iniciales de esta misión. Una vez aprobada la misión por la NASA ya no hay sitio para estas misiones. La primera, CLEO (CLipper Esa Orbiter), era un pequeño orbitador de la luna Ío, el mundo volcánico más activo del sistema solar y luna galileana más próxima a Júpiter. La segunda, CLEP (CLipper Esa Penetrator) trataría de estudiar la superficie de la luna Europa directamente mediante el uso de un pequeño penetrador. Ambas propuestas están descartadas y probablemente por ello nos perdamos la posibilidad de sobrevolar la luna Ío en muchas décadas. Hay otros estudios conceptuales o meros powerpoints como lo queráis llamar, para el estudio de esta luna, como la propuesta de misión FIRE (Flyby of Io with Repeat Encounters) que sobrevolaría la luna Ío en diez ocasiones, pero como dijimos antes, no es prioridad el estudio de este peligroso mundo volcánico debido a la alta dosis de radiación por su cercanía a Júpiter y por claro está, teniendo los otros tres mundos helados con agua bajo su superficie las prioridades científicas se derivan hacia esos mundos.

Las agencias norteamericana, europea y rusa están centradas en el estudio de Marte para la próxima década y en las lunas galileanas en la siguiente. La agencia china, japonesa e india aún no tienen previsto a corto plazo el estudio del sistema solar exterior aunque en el caso de la primera, nunca se sabe lo que se podría esperar de ella.

Vídeo de las sondas Laplace-P y JUICE:

Júpiter más cerca que nunca, la sonda Juno pasa a tan solo 4200km de distancia

La sonda Juno de la NASA sobrevoló ayer con éxito el planeta Júpiter en el primero de sus 36 sobrevuelos previstos, el conocido como Periapsis 1. En el momento de mayor aproximación al planeta la sonda pasó a 4.200 kilómetros de altura sobre sus nubes, el sobrevuelo más cercano de los que ocurrirán durante la misión principal y nunca antes realizado hasta la fecha.

Durante los próximos 35 sobrevuelos cercanos en órbita polar de Júpiter que están previstos antes de que finalice la misión en febrero de 2.018, la sonda Juno dará a conocer cómo es el núcleo del planeta, cuál es su tamaño, densidad, las auroras y la abundancia e interacción del agua con la nube de polvo y gas que dió lugar a la formación del planeta.

Vista de Júpiter tomada por la sonda Juno a 700000km antes del primer sobrevuelo cercano
Vista de Júpiter tomada por la sonda Juno a 700000km antes del primer sobrevuelo cercano el pasado 27 de agosto. Créditos: NASA/JPL-Caltech/SwRI/MSSS

Durante este primer sobrevuelo el equipo de la sonda ha publicado esta imagen desde 703.000km de distancia, por lo que las mejores imágenes del mismo están por publicarse. Habrá que esperar a la próxima rueda de prensa del equipo de la misión para comprobar el buen funcionamiento de la cámara de la sonda. Por otro lado, la vista del planeta es única, ya que no presenta al planeta desde el ecuador como hemos acostumbrado hasta ahora desde las sondas espaciales anteriores o desde telescopios espaciales y terrestres.

Sin duda ha empezado una misión apasionante en el mayor planeta del Sistema Solar, un mundo misterioso que posiblemente ha facilitado la aparición y desarrollo de la vida en nuestro planeta. Estaremos atentos a los siguientes datos que nos lleguen de esta magnífica misión de la NASA.

La sonda Juno llega a Júpiter (Vídeo de Trent Reznor y Atticus Ross)

Mucho tiempo sin escribir nada, buceando en otros blogs y webs científicas he visionado este vídeo musical que aquí comparto, de Trent Reznor (líder de Nine Inch Nails) y Atticus Ross, para celebrar la llegada de la sonda norteamericana Juno a Júpiter. La pareja de compositores ganaron el Óscar a la Mejor Banda Sonora por la película La red social.

¡Espero que disfruten los casi nueve minutos de viaje!

Los gigantes Montes Boösaule de Ío

Montes Boosaule en Io

El Boösaule Mons, situado en la luna galileana Ío, es el cuarto pico más alto del Sistema Solar y el mayor relieve identificado en este satélite. Forma parte de un conjunto montañoso denominado Boösaule Montes, compuesto por tres grandes picos ubicados al noroeste de la región volcánica de Pelé. El mayor de ellos, conocido como Monte Boösaule Sur, alcanza una altitud estimada de unos 17,5 km sobre el terreno circundante, superando en unos 4 km a cualquier otra elevación en Ío.

Los Boösaule Montes fueron observados por primera vez con detalle en 1979 gracias a las imágenes obtenidas por la sonda Voyager 1 de la NASA. Posteriormente, las misiones Galileo (1996–2001) y New Horizons (2007) registraron vistas globales del satélite en las que también se aprecia este macizo. La combinación de estos datos permitió elaborar modelos topográficos que confirman la extraordinaria elevación y extensión de la estructura.

La montaña principal presenta una morfología irregular, con una amplia ladera de pendiente moderada interrumpida por un escarpe abrupto en su flanco sureste. Está rodeada por una meseta que parece formada por materiales colapsados del propio monte hacia el norte y por flujos de lava solidificada al sur. Estas características indican un origen predominantemente tectónico, resultado de fracturas y levantamientos de la corteza de Ío debidos a intensas tensiones internas generadas por las fuerzas de marea del planeta Júpiter.

Ío es el cuerpo con mayor actividad volcánica del Sistema Solar. Su superficie, en continua renovación por erupciones y hundimientos, conserva pocas estructuras estables a lo largo del tiempo geológico. Por ello, montañas como Boösaule Mons son claves para comprender los procesos de deformación de su corteza y la relación entre la tectónica y el vulcanismo en este mundo extremo. La primera imagen del satélite fue obtenida por la sonda Pioneer 11 en 1974 a una distancia de 756.000 km, pero fueron las misiones posteriores las que revelaron la complejidad de su relieve.

Vista oblicua de los Boösaule Montes en la luna Ío de Júpiter, con relieves irregulares y escarpes tectónicos.
Montes Boösaule en Ío, observados por la sonda Voyager 1 en 1979. Créditos: NASA.

Ver los Picos más altos del Sistema Solar