China ha completado con éxito la prueba de aborto en vuelo de su nueva cápsula tripulada Mengzhou, un ensayo determinante para la certificación del sistema de escape que deberá proteger a las tripulaciones en futuras misiones hacia la estación espacial Tiangong y, en una fase posterior, en el programa lunar tripulado.
Separación de la cápsula Mengzhou durante el ensayo de aborto en vuelo. Créditos: Xinhua
La nave no tripulada Shenzhou 22 transportó 600 kilos de suministros y servirá como cápsula de retorno para la tripulación de la Shenzhou 21
Lanzamiento del cohete Larga Marcha 2F/G Y22 con la nave Shenzhou 22 en misión sin tripulación hacia Tiangong, imagen del 25 de noviembre de 2025. Créditos: CCTV
El equipo volvió en la cápsula de Shenzhou 21 tras detectarse fisuras en la ventana de su nave.
La tripulación de la misión Shenzhou 20 regresó a la Tierra tras permanecer 204 días a bordo de la estación espacial china Tiangong, en una rotación que terminó con una maniobra de retorno distinta a la prevista. El regreso estaba programado para principios de noviembre, pocos días después de la llegada de la misión Shenzhou 21. Sin embargo, una inspección rutinaria detectó pequeñas fisuras en una de las ventanas de la cápsula de descenso de Shenzhou 20, probablemente originadas por el impacto de fragmentos de desechos orbitales. El equipo en tierra decidió posponer la vuelta a la Tierra hasta disponer de una alternativa que garantizara la integridad estructural durante la reentrada atmosférica.
Chen Dong, comandante de la misión Shenzhou 20, ya en Tierra. Créditos: CCTV
China ha lanzado con éxito la nave tripulada Shenzhou 21, décima misión con astronautas a la estación espacial Tiangong. El despegue tuvo lugar el 31 de octubre de 2025 desde el centro espacial de Jiuquan, en Mongolia Interior, mediante un cohete Larga Marcha CZ-2F/Y21. La nave transporta a tres astronautas del Cuerpo de Astronautas del Ejército Popular de Liberación: Zhang Lu, Wu Fei y Zhang Hongzhang.
Con el lanzamiento de Tianwen-2 el 29 de mayo de 2025, China ha iniciado su cuarta misión interplanetaria tras Yinghuo-1, Chang’e 2 y Tianwen-1. Esta nueva misión buscará obtener muestras del asteroide 469219 Kamoʻoalewa y, posteriormente, estudiar en detalle el cometa 311P/Elst-Pizarro. Se trata de un proyecto ambicioso que no solo permitirá el retorno de material primitivo del sistema solar a la Tierra, sino también la exploración prolongada de un objeto híbrido entre asteroide y cometa en el cinturón principal.
El lanzamiento tuvo lugar a las 1:31 (hora local) desde el centro espacial de Xichang, mediante un cohete Larga Marcha 3B. Tras 18 minutos de vuelo, la nave fue colocada en una órbita de transferencia hacia su primer destino. La sonda desplegó sin incidentes sus paneles solares y la Administración Nacional del Espacio de China (CNSA) confirmó el éxito de la inserción orbital. Tianwen-2 está equipada con 11 instrumentos científicos. Entre ellos destacan cámaras ópticas de alta resolución, espectrómetros en el visible, infrarrojo y térmico, un radar para análisis subsuperficial, un magnetómetro, detectores de partículas cargadas y neutras, y analizadores de polvo. Uno de estos instrumentos, el detector de polvo DIANA, ha sido desarrollado en colaboración con centros europeos como el INAF, el CNR y el Politécnico de Milán.
El objetivo principal inicial de la misión es el asteroide cercano a la Tierra 469219 Kamoʻoalewa (2016 HO3), un objeto de apenas 40 m de diámetro que orbita de forma cuasi-estable en resonancia con la Tierra. Su naturaleza exacta es desconocida: se ha planteado que podría tratarse de un fragmento eyectado desde la Luna. Tianwen-2 lo alcanzará en torno a julio de 2026 y lo estudiará durante varios meses antes de proceder a recolectar entre 200 g y 1 kg de muestras de su superficie. Para la recogida de material, la sonda utilizará una combinación de maniobras de contacto directo tipo touch and go y técnicas de anclaje asistido mediante brazos mecánicos. Estas configuraciones fueron previamente utilizadas con éxito por misiones como Hayabusa 2 y OSIRIS-REx. La elección de la técnica dependerá de la textura y cohesión del regolito del asteroide.
Tras el muestreo, la nave regresará a las inmediaciones terrestres en 2027 y liberará una cápsula de reentrada con el material recolectado, que descenderá a través de la atmósfera a 12,1 km/s y será capturada con ayuda de un helicóptero para evitar contaminación. Completada esta fase, Tianwen-2 continuará su viaje hacia el cometa 311P/Elst-Pizarro, ubicado entre Marte y Júpiter.
El cometa 311P es un cuerpo del cinturón principal que presenta actividad cometaria esporádica, por lo que es de gran interés como objeto transicional entre asteroides y cometas. Su órbita se extiende entre 1,94 y 2,44 UA del Sol. La llegada está prevista para 2031-2032, cuando Tianwen-2 se situará en órbita alrededor del núcleo del cometa para una misión científica de al menos un año. El estudio de 311P incluirá mapeo de su superficie, análisis espectroscópico, observaciones de actividad cometaria y evaluación de su estructura interna. Esta será la primera vez que una misión china explore un cuerpo tan lejano y prolongado en el tiempo, acumulando experiencia clave en navegación de baja gravedad, diseño orbital y tecnologías autónomas de muestreo.
El programa Tianwen forma parte de una hoja de ruta a largo plazo para la exploración interplanetaria china que incluye misiones a Marte para traer muestras (Tianwen-3), la exploración del sistema joviano (Tianwen-4), y misiones futuras hacia Venus, Neptuno y el espacio interestelar.