Este sábado China comenzó con su misión tripulada más importante hasta la fecha con el lanzamiento de nave Shenzhou 13 tripulada por Ye Guangfu, Zhai Zhigang y Wang Yaping en un cohete Larga Marcha CZ-2F desde Jiquan.
La misión será la primera de seis meses de duración para el país asiático, al mismo nivel que las otras misiones internacionales tripuladas en la ISS, y además recibirá los dos módulos restantes, el Wengtian y Mengtian, para completar la construcción de la estación orbital china Tiangong.
Tras cinco años desde la última misión, China ha vuelto a lanzar una misión tripulada al espacio. La nave espacial Shenzhou 12, tripulada por los astronautas Nie Haisheng, Liu Boming y Tang Hongbo, despegó a bordo de un cohete Larga Marcha CZ-2F/Y Y12 desde el Centro Espacial de Jiuquan el 17 de junio de 2021. Al poco más de seis horas tras el despeque, se acoplaron con éxito con la estación espacial china o Tiangong.
Los astronautas Tang Hongbo, Nie Haisheng y Liu Boming (CSNA)
Se trata de la séptima misión tripulada china de la historia y primera tripulación a bordo de la Tiangong. Actualmente en construcción, la estación cuenta únicamente con el módulo central Tianhe (paz celestial), en órbita desde el 29 de abril, y la nave de carga Tianzhou 2 acoplada desde el 29 de mayo. El módulo central Tianhe, muy similar al Zveda ruso de la ISS, tiene una masa de 22,5 toneladas y 16,6 metros de longitud (3 metros más que el Zvezda), con un diámetro máximo de 4,2 metros en la parte más ancha y 2,8 metros de diámetro mínimo. Orbita la Tierra a una altura de 393 km y 42º de inclinación.
Lanzamiento del cohete Larga Marcha CZ-2F con la nave tripulada Shenzhou 12 desde Jiuquan. (CNSA)
La Shenzhou 12 permanecerá en órbita tres meses acoplada a la estación. Durante este tiempo, los astronautas deberán poner en marcha la estación y verificar los sistemas del módulo Tianhe. Batirán el récord chino de permanencia en el espacio, establecido actualmente en 33 días y logrado por la misión Shenzhou 11 en 2016.
Se trata del tercer vuelo espacial del comandante de la misión Nie Haisheng, tras las misiones Shenzhou 6 en 2005 (2ª misión tripulada china) y la Shenzhou 10 en 2013. Liu Boming participó en la histórica misión Shenzhou 7 junto con Zhai Zhigang, único astronauta chino que ha realizado una caminata espacial o actividad extravehicular. Para Tang Hongbo es la primera misión espacial.
El año próximo se acoplarán los módulos Wentian y Mengtian para completar la construcción de la estación, momento en el que pasará a estar permanentemente habitada por tres astronautas y un máximo de seis en los relevos de tripulaciones. Antes de ello, la agencia espacial china lanzará dos nuevos cargueros Tianzhou (el primero de ellos está previsto enviarlo en septiembre) y una nueva misión tripulada de mayor duración, la mision Shenzhou 13 (prevista en octubre). Una vez completada su construcción, la masa conjunta del módulo central y los dos módulos adicionales será de 66 toneladas. En el futuro, también se acoplará periódicamente el futuro telescopio espacial Xuntian (lanzamiento previsto en 2024) para tareas de mantenimiento además de recibir la visita periódica de cargueros Tianzhou y misiones tripuladas Shenzhou.
Vista de la nave espacial Shenzhou 12 momentos antes de acoplarse al módulo central Tianhe. CNSA
Tras este éxito y otros recientes como el retorno de muestras lunares y el aterrizaje en Marte de la sonda Tianwen, China muestra todo su potencial y se abre a cooperar con otras agencias en el espacio. Hace unos días aparecían los primeros detalles de la estación ILRS, proyecto conjunto entre China y Rusia para la construcción de una base tripulada en la superficie lunar para la próxima década, fruto de unir los dos programas actuales de exploración lunar de las dos potencias espaciales y con misiones tripuladas a partir de 2036. Queda mucho tiempo para ello y para esa fecha es posible que los chinos puedan tener la capacidad del alunizaje tripulado. Antes de todo lo anterior, ¿cuándo veremos a astronautas de otros países en la estación espacial china? ¿serán rusos los primeros como podría sugerir el proyecto de cooperación en el ámbito lunar? ¿paquistaníes? ¿por qué no europeos?. El tiempo lo dirá.
Recreación de la nave espacial tripulada Shenzhou 12 acoplándose con el módulo central Tianhe y el carguero Tianzhou 2
SpaceX ha vuelto a superar su propio récord de reutilización de la primera etapa de su lanzador Falcon 9, al conseguir enviar con éxito en el día de ayer su décima misión Starlink con 58 nuevos satélites de su propia red y tres satélites de reconocimiento de la serie Skysat, construidos por Maxar para la empresa Planet (antes PlanetLabs).
Lanzamiento de la misión Starlink v1.0 F9 de SpaceX mediante un lanzador Falcon 9 v1.2 Block 5 desde Cabo Cañaveral. Fuente: SpaceX
El lanzamiento del cohete Falcon 9 v1.2 Block 5 o Falcon 9 FT Block 5 se realizó como estaba previsto a las 16:31 hora peninsular desde la rampa de lanzamiento SLC-40 de la base aérea de Cabo Cañaveral en Florida, adyacente al Centro Espacial Kennedy. Tras el lanzamiento volvieron a recuperar la primera etapa por sexta vez, al aterrizar sobre la barcaza Of Course I Still Love You, una de las dos plataformas ASDS de la empresa que actualmente operan en el Atlántico. Además consiguieron recuperar las dos partes de la cofia. En el siguiente vídeo compartido por Elon Musk en twitter, podemos deleitarnos viendo como rescatan una de las dos mitades.
Es el decimotercer lanzamiento exitoso de un Falcon 9 en el presente año y el 92º de su historia y el 100º del total de SpaceX. Además, es la novena misión dedicada al despliegue de su propia red de satélites Starlink en lo que va de año. Starlink es una megaconstelación de satélites con la que SpaceX ofrecerá servicios de internet de banda ancha. Con este lanzamiento han conseguido situar en órbita un total de 598 satélites. Durante la primera fase del proyecto, la empresa quiere operar 1.584 unidades divididas en 72 planos orbitales para ofrecer su servicio de internet de banda ancha en todo el mundo.
SpaceX espera poder reutilizar hasta diez veces cada primera etapa de su lanzador Falcon 9 sin realizar excesivo mantenimiento.
Los astronautas de la primera misión tripulada estadounidense en el espacio en casi diez años ya están de vuelta. Ayer 2 de agosto, la cápsula Endeavour amerizó con éxito frente en el golfo de México a 60 km de Pensacola, Florida, dando por exitosa y finalizada la misión DM2 (Demo 2). La tripulación compuesta por los astronautas Bob Behnken y Doug Hurley ha permanecido 64 días en el espacio y realizado 1024 órbitas a la Tierra.
Splashdown! Primer amerizaje de una cápsula tripulada nortemericana desde la misión Apolo-Soyuz en el año 1975. Créditos: NASA/SpaceX
Tras el lanzamiento el pasado 30 de mayo, la nave de SpaceX se acopló con la Estación Espacial Internacional. Durante el transcurso de la misión Bob Behnken ha realizado tres paseos espaciales (EVA) junto con el cosmonauta ruso Chris Cassidy para instalar unas baterías en el exterior de la estación y realizar labores de mantenimiento. Chris Cassidy permanece en órbita juntos con sus otros dos compañeros de la Expedición 63, Anatoli Ivanishin e Iván Vágner.
La Crew Dragon acoplada a la ISS. (Créditos: NASA)
Una vez finalizada esta primera misión de la nueva nave espacial tripulada Crew Dragon, la NASA realizará una verificación y análisis para certificarla para futuros vuelos. No olvidemos que SpaceX espera poder reutilizar cada nave Crew Dragon hasta 10 veces ya sea en vuelos tripulados o de carga.
La primera misión totalmente operacional de la nueva nave tripulada, la Crew 1 formada por los astronautas Michael Hopkins, Victor Glover, Shannon Walker y Soichi Noguchi (JAXA), será lanzada el próximo 27 de septiembre y permanecerá acoplada a la ISS durante seis meses, tal como hacen las Soyuz rusas.
La cápsula Crew Dragon en el golfo de México tras el amerizaje. Créditos: NASA
Ahora sí, Estados Unidos puede presumir de tener una nave espacial tripulada propia plenamente operativa para acceder al espacio. Diez años han pasado desde la retirada del transbordador espacial, demasiado tiempo en el que la NASA ha dependido de las Soyuz rusas para acceder al espacio.
Despegue de la Crew Dragon impulsada por el cohete Falcon 9
Este sábado la NASA pudo poner, por primera vez desde casi 9 años, a sus propios astronautas en órbita rumbo a la ISS desde suelo estadounidense. Y lo ha hecho gracias a SpaceX, empresa privada del multimillonario Elon Musk que, con la experiencia conseguida en el envío de cargas a la ISS, ha logrado construir una nave tripulada reutilizable y lanzarla con su propio lanzador, el parcialmente reutilizable e innovador Falcon 9, desde el Centro Espacial Kennedy.
Desde el 11 de julio de 2011, fecha del aterrizaje del Atlantis en la que fue la última misión del transbordador espacial, EEUU como potencia espacial no disponía de la capacidad de mandar astronautas al espacio por sus propios medios. Hasta el pasado sábado, pagaban 80 millones de dólares por asiento a Rusia para enviar a sus astronautas a la Estación Espacial Internacional a bordo de naves Soyuz.
La NASA, además de estar desarrollando el cohete superpesado SLS y la cápsula tripulada Orion para misiones más allá de LEO, lleva años apostando por desarrollar la industria privada espacial norteamericana. Primero lo hicieron con el programa de envío de cargas a la ISS denominado COTS, que actualmente cumplen SpaceX con su carguera Dragon y Orbital con su carguera Cygnus; después, en 2014 con el programa CCP para llevar tripulación a la ISS: con SpaceX y su nave Crew Dragon y Boeing con su Starliner; y el recién anunciado programa lunar Artemisa, donde tres empresas, otra vez SpaceX, Blue Origin y Dynetics compiten por el desarrollo del módulo lunar que deberá llevar probablemente a la primera mujer en la Luna y la primera tripulación desde las Apolo.
SpaceX tiene mucho que decir en lo que será la vuelta a la superficie lunar de los EEUU en esta década. Además de participar como subcontratista en el envío de carga y tripulación a la ISS y la puesta en marcha de la red propia de satélites Starlink, tiene el lanzador más potente en servicio, el Falcon Heavy, y está inmersa actualmente en el diseño de lo que podría ser la revolución del acceso tripulado y de grandes cargas al espacio con su nave Starship Super Heavy. Es posible que no llegue a tiempo para los contratos que la NASA llevará a cabo para su vuelta a la superficie lunar, pero sin duda, si los EEUU vuelven a la Luna para quedarse, es muy probable que cuenten de nuevo con SpaceX para ello.