Las muestras recogidas por la misión china Chang’e-6 en la cara oculta de la Luna están permitiendo revisar el modelo cronológico utilizado para datar las superficies lunares y reconstruir la historia temprana de impactos en el Sistema Solar interior.
Durante décadas, la cronología de la superficie lunar se ha basado en la relación entre la densidad de cráteres y la datación o edad radiométrica de las muestras recogidas en lugares concretos. Las misiones Apolo y Luna trajeron rocas que permitieron calibrar ese modelo, pero todas procedían de la cara visible de la Luna. La misión Chang’e-6, lanzada en mayo de 2024, se convirtió en la primera en traer material desde la cara oculta, recogido en la cuenca Apolo dentro de la gran cuenca de impacto Polo Sur-Aitken.
El análisis de estas muestras proporciona nuevas referencias para calibrar la cronología lunar y evaluar cómo evolucionó la tasa de impactos en los primeros miles de millones de años del Sistema Solar.




