El nuevo catálogo global de dust devils revela vientos de hasta 158 km/h y abre nuevas perspectivas para futuras misiones a Marte.
Durante dos décadas, las sondas europeas Mars Express y ExoMars Trace Gas Orbiter (TGO) (misión conjuntra entre la ESA y Rusia) han observado la superficie de Marte con una constancia sin precedentes. De ese inmenso archivo de imágenes, un grupo de investigadores ha conseguido ahora algo que parecía inalcanzable: rastrear más de mil torbellinos de polvo, conocidos como “dust devils”, para reconstruir los patrones del viento que moldean el clima marciano. El resultado es el primer catálogo global de estos fenómenos en movimiento, un mapa detallado de los vientos del planeta rojo que revela que las ráfagas más intensas soplan mucho más rápido de lo que se creía.
Distribución de 1.039 torbellinos de polvo en Marte detectados durante la primavera y el verano de ambos hemisferios. Los puntos de color indican las ubicaciones y las flechas, la dirección y velocidad del movimiento. Créditos: ESA / Bickel et al. (2025).
El rover Perseverance de la NASA ha detectado indicios que podrían representar una de las pistas más relevantes hasta ahora sobre la existencia de procesos biológicos en Marte en el pasado. El hallazgo se centra en una muestra rocosa, apodada Sapphire Canyon, extraída por el rover Perseverance en julio de 2024 de una formación conocida como Bright Angel, ubicada en el antiguo valle fluvial Neretva Vallis, en el cráter Jezero. La formación contiene sedimentos depositados en presencia de agua líquida, y se ha revelado particularmente rica en minerales como vivianita y greigita, compuestos que en la Tierra están asociados a procesos de origen microbiano.
La sonda Hera, de la Agencia Espacial Europea (ESA), ha completado con éxito su sobrevuelo de Marte el 12 de marzo de 2025, utilizando la gravedad del planeta rojo para ajustar su trayectoria hacia su destino final, el sistema binario de asteroides Didymos-Dimorphos. La nave pasó a 5.670 km de la superficie marciana y capturó imágenes detalladas del planeta y sus dos lunas, Deimos y Fobos, usando tres instrumentos científicos.
Deimos sobre Marte, captado con el instrumento HyperScout-H. Créditos: ESA
El sobrevuelo de Marte formaba parte de una maniobra planificada para aprovechar la atracción gravitacional del planeta y modificar la trayectoria de Hera sin necesidad de gastar grandes cantidades de propelente. Esta técnica permitió reducir el tiempo de viaje hacia Didymos, donde la sonda llegará en diciembre de 2026 para analizar los efectos del impacto de la misión DART de la NASA, que en 2022 logró alterar la órbita del asteroide Dimorphos.
Durante su aproximación a Marte, la sonda Hera utilizó tres de sus instrumentos para registrar datos del planeta y sus lunas. La sonda activó su Asteroid Framing Camera (AFC), una cámara en blanco y negro de 1020×1020 píxeles, su cámara hiperespectral HyperScout-H, capaz de analizar la composición mineral en 25 bandas espectrales, y su cámara de imagen térmica TIRI, desarrollada por la Agencia Espacial Japonesa (JAXA), que captura datos en el infrarrojo medio y permite determinar la temperatura y textura de las superficies observadas.
Durante el sobrevuelo pudo capturar con gran detalle Deimos, la luna más externa y menor de Marte, desde una distancia de solo 1.000 km. Hera logró captar imágenes detalladas del hemisferio opuesto al que normalmente es visible desde el planeta, complementando así los datos obtenidos por el paso cercano a la luna por la misión Al Amal de los Emiratos Árabes Unidos en 2023.
El análisis espectral de Deimos permitirá a los científicos profundizar en su origen y composición. Existen dos hipótesis principales: algunos astrónomos creen que Deimos, junto con Fobos, es un asteroide capturado, mientras que otros sugieren que podría haber surgido a partir de los restos de una colisión catastrófica en el pasado de Marte.
Después de su paso por Deimos, la sonda Hera continuó su trayectoria y captó imágenes de Fobos, la luna más grande de Marte, aunque desde una distancia mayor y con menos detalle. La misión Martian Moons eXploration (MMX), liderada por la Agencia Espacial Japonesa (JAXA), estudiará a fondo Fobos tras su lanzamiento en 2026, con el objetivo de recoger muestras y traerlas a la Tierra en 2031.
Deimos sobre Marte, captado con el instrumento TIRI. Créditos: ESA/JAXA
Las imágenes de Fobos obtenidas por Hera servirán como referencia para optimizar la planificación de MMX, especialmente en lo referente a su descenso y recolección de material en la superficie de la luna marciana.
A diferencia de otras misiones que usan sobrevuelos para acelerar su velocidad, en el caso de Hera la asistencia gravitacional se ha utilizado principalmente para cambiar la inclinación de su órbita y alinearla con su objetivo final, el sistema Didymos.
Esta maniobra es similar a la que recientemente realizó la sonda Europa Clipper de la NASA, que sobrevoló Marte el 1 de marzo de 2025 para modificar su trayectoria y prepararse para un futuro sobrevuelo de la Tierra antes de dirigirse a Júpiter. Sin embargo, a diferencia de Hera, Europa Clipper no tomó imágenes del planeta para evitar daños en sus sensores ópticos por la intensa luz solar.
El sobrevuelo de Marte también permitió probar el rendimiento de los instrumentos de Hera en condiciones reales antes de su llegada a Didymos. Sus cámaras y sensores necesitarán funcionar con gran precisión para analizar la superficie de Dimorphos y medir los efectos del impacto de DART.
Al llegar al sistema Didymos, Hera desplegará dos cubesats, pequeños satélites que se acercarán al asteroide para recolectar datos de su estructura interna y del cráter generado por la colisión de DART. Además, utilizará un altímetro láser PALT, que no fue activado durante el sobrevuelo de Marte debido a su alcance limitado de 20 km, pero que será esencial en la fase de exploración del asteroide.
Misiones exitosas o parcialmente exitosas que han visitado Marte por tipo de misión y año de llegada. Créditos: NoSoloSputnik
La misión, que forma parte del programa de Defensa Planetaria de la ESA, no solo busca estudiar los efectos del impacto de DART, sino también avanzar en el desarrollo de estrategias de desvío de asteroides que podrían ser clave para proteger la Tierra en el futuro. Además de las sondas Europa Clipper y Hera, anteriormente las sondas Rosetta y Dawn efectuaron sendas asistencias gravitatorias en Marte rumbo a sus objetivos.
La sonda Europa Clipper ha sobrevolado Marte el 1 de marzo de 2025 en una maniobra de asistencia gravitatoria que le permitirá continuar su trayecto hacia el sistema de Júpiter. La nave pasó a 884 km de la superficie marciana con una velocidad de 24,5 km/s relativa al Sol. Durante las 12 horas previas y posteriores al sobrevuelo, la atracción gravitatoria de Marte modificó su trayectoria y redujo su velocidad a 22,5 km/s, preparando el camino para la siguiente asistencia gravitatoria en la Tierra en diciembre de 2026.
Recreación de la sonda Europa Clipper sobre Marte. Créditos: NASA
La misión despegó el 14 de octubre de 2024 desde el Centro Espacial Kennedy en un cohete Falcon Heavy de SpaceX. Su recorrido hasta Júpiter abarca 2.900 millones de km, y sin las asistencias gravitatorias de Marte y la Tierra, la nave requeriría una cantidad significativamente mayor de combustible, lo que aumentaría el peso y los costos o prolongaría considerablemente el tiempo de viaje.
Imagen de Marte y sus lunas durante el sobrevuelo de la sonda Europa Clipper. Créditos : NASA/JPL
El equipo de navegación ha realizado varias maniobras de corrección de trayectoria (TCM) para ajustar la órbita de la sonda y garantizar el sobrevuelo seguro de Marte. Tres de estas maniobras ocurrieron en noviembre de 2024, enero de 2025 y el 14 de febrero de 2025. Un nuevo ajuste está programado para aproximadamente 15 días después del sobrevuelo marciano, y se espera que la misión realice hasta 200 correcciones adicionales a lo largo de su recorrido hasta Júpiter, donde llegará en abril de 2030.
Trayectoria de la sonda Europa Clipper hasta su llegada a Júpiter. Créditos: NASA
El sobrevuelo de Marte también ha sido aprovechado para probar y calibrar dos de los instrumentos científicos de Europa Clipper. El radar de penetración de hielo REASON, diseñado para estudiar la estructura interna de la luna Europa, ha sido activado por primera vez con todos sus componentes en funcionamiento. Este radar opera en longitudes de onda tan grandes que no pudieron probarse completamente en la Tierra antes del lanzamiento. Además, el equipo de misión ha realizado la calibración de la cámara infrarroja E-THEMIS, que generará una imagen multiespectral de Marte en los próximos meses cuando los datos sean procesados y enviados de regreso a la Tierra.
Tras su llegada al sistema de Júpiter en 2030, la sonda pasará un año ajustando su órbita antes de comenzar una serie de sobrevuelos de Europa, que se extenderán por aproximadamente tres años. Durante este tiempo, Europa Clipper estudiará la composición, geología y potencial habitabilidad de la luna, con el objetivo de determinar si bajo su corteza helada existe un océano subterráneo capaz de albergar vida.
Por primera vez en la historia de la exploración espacial, un equipo de investigadores ha medido la velocidad y dirección del viento en Marte utilizando una aeronave: el helicóptero Ingenuity. Este pequeño dron, desarrollado como parte de la misión Mars 2020 junto al rover Perseverance de la NASA, ha demostrado que puede ser más que un simple explorador aéreo. A pesar de no estar equipado con instrumentos meteorológicos dedicados, su telemetría ha permitido inferir la dinámica de los vientos en altitudes de entre 3 y 24 m sobre la superficie marciana.
Desde su llegada al cráter Jezero en febrero de 2021 junto al rover Perseverance, Ingenuity no solo realizó el primer vuelo propulsado en otro planeta, sino que superó con creces las expectativas. Aunque diseñado como una demostración tecnológica, completó más de 70 vuelos, cubriendo aproximadamente 18 km y proporcionando valiosa información para futuros vehículos aéreos en exploración planetaria.
Créditos: NASA/JPL
La metodología detrás de la hazaña
El estudio, liderado por Brian Jackson de la Universidad Estatal de Boise, se basó en datos de la orientación («attitude») de Ingenuity durante sus vuelos. La inclinación del helicóptero en respuesta al viento permitió calcular la velocidad y dirección de las ráfagas en distintos momentos. Este enfoque fue validado previamente en simulaciones terrestres, donde pequeños drones demostraron que podían actuar como sensores meteorológicos en movimiento.
Durante sus vuelos, Ingenuity registró velocidades de viento que oscilaban entre 15 y 87 km/h (aproximadamente entre 4,1 y 24,3 m/s), desde una suave brisa, hasta un pequeño vendaval. Estas mediciones revelaron que los vientos marcianos a mayor altitud son más fuertes de lo esperado, superando en muchos casos las predicciones de los modelos meteorológicos. Además, las direcciones de los vientos, aunque en general concordaban con las mediciones tomadas por el rover Perseverance a 1,5 m de altura, mostraron desviaciones significativas debido a la influencia de la geología local, como cráteres y escarpes.
Créditos: NASA/JPL
Importancia de las mediciones aéreas en Marte
El análisis de los vientos en Marte es crucial para entender los procesos eólicos que moldean su superficie, desde el transporte de polvo hasta la formación de dunas. Además, estos datos tienen implicaciones directas para futuras misiones, especialmente aquellas que involucren aterrizajes o sobrevuelos en entornos desafiantes. Este estudio no solo demuestra el potencial de las aeronaves en la exploración planetaria, sino que también allana el camino para misiones más ambiciosas, como el próximo dron Dragonfly que explorará Titán, la luna de Saturno.
Créditos: NASA/JPL
Hacia el futuro de la exploración aérea
El equipo de investigadores planea refinar este método y aplicarlo en misiones futuras. Con drones más sofisticados y equipados con sensores dedicados, será posible mapear no solo vientos, sino también otros fenómenos atmosféricos en planetas y lunas del Sistema Solar. En Marte, esto podría incluir mediciones precisas para estudiar las tormentas de polvo que afectan a toda la atmósfera y representan un desafío para las misiones de exploración tripuladas.
Los resultados de este innovador estudio se han publicado en The Planetary Science Journal y representan un avance significativo en nuestra capacidad para estudiar otros mundos desde el aire.
Referencias:
Jackson, B., et al. (2025). «Profiling Near-surface Winds on Mars Using Attitude Data from Mars 2020 Ingenuity». The Planetary Science Journal. DOI: 10.3847/PSJ/ad8b41.