A finales de junio de 2025 se hicieron públicas las primeras imágenes obtenidas por el observatorio Vera C. Rubin, situado en el norte de Chile. Con ellas comienza una nueva etapa en la observación del cielo austral, fruto de un proyecto que llevaba más de dos décadas de preparación. Estas primeras capturas confirman que el sistema óptico, mecánico y de procesamiento de datos está listo para iniciar el mayor sondeo astronómico continuo de los próximos años.
Continúa leyendo El Observatorio Vera Rubin inaugura su era con las primeras imágenes del cielo australALMA revela que los discos protoplanetarios pierden gas más rápido que polvo
Un conjunto reciente de estudios basados en observaciones del radiotelescopio ALMA ha revelado que el gas y el polvo de los discos que rodean a las estrellas jóvenes no evolucionan al mismo ritmo. Los resultados, obtenidos por un amplio grupo internacional de investigadores, muestran que el gas se disipa con mayor rapidez que el polvo, una diferencia que influye directamente en el tiempo disponible para la formación de planetas gigantes.

El telescopio James Webb toma su primera imagen directa de un exoplaneta
El telescopio espacial James Webb ha tomado su primera imagen directa de un exoplaneta, un planeta fuera de nuestro Sistema Solar. El exoplaneta, HIP 65425 b, es un gigante gaseoso que orbita alrededor de una estrella de tipo A, tiene una masa de unas nueve veces la de Júpiter y se encuentra a unos 355 años luz de la Tierra. Aunque el planeta no tiene prácticamente ninguna posibilidad de ser habitable, los datos de estas observaciones demuestran lo poderosa que será la herramienta del JWST para estudiar los exoplanetas.

El planeta fue descubierto originalmente en 2017 con el coronógrafo Sphere (Spectro-Polarimetric High-contrast Exoplanet REsearch) instalado en el VLT (Very Large Telescope) del Observatorio Europeo Austral situado en Chile, que tomó imágenes de él utilizando longitudes de onda infrarrojas cortas de luz. Los astrónomos estaban interesados en observar este planeta con el JWST, ya que la capacidad del telescopio para ver en longitudes de onda infrarrojas más largas puede revelar nuevos detalles que los telescopios terrestres no podrían detectar.
Las nuevas observaciones de este planeta formaron parte del Ciclo Primero de observaciones del JWST, que permite a los astrónomos y aficionados tener acceso inmediato a los primeros datos de observaciones científicas específicas del JWST. El público puede ver y comprender la increíble gama de ciencia que este telescopio es capaz de realizar, y los astrónomos de todo el mundo tendrán la oportunidad de analizar los datos y planificar observaciones de seguimiento.
Además, estas primeras observaciones con el nuevo telescopio permiten a los astrónomos entender cómo funciona este telescopio y lo que pueden conseguir con sus observaciones.
Tomar imágenes directas de exoplanetas es un reto porque las estrellas son mucho más brillantes que los planetas. Pero el JWST lleva coronógrafos que permiten obtener imágenes directas de los exoplanetas cerca de sus estrellas. La imagen de este exoplaneta es sólo un «punto», no un gran panorama, pero estudiando ese punto, los astrónomos pueden aprender mucho sobre él. Eso incluye su color, las diferencias entre las estaciones, su rotación y si puede haber diferentes estaciones y clima.

El planeta HIP 65426 b es más de 10.000 veces más débil que su estrella anfitriona en el infrarrojo cercano, y algunos miles de veces más débil en el infrarrojo medio. Una de las claves de las observaciones del JWST es su capacidad de espectroscopia, que es la ciencia que mide la intensidad de la luz en diferentes longitudes de onda. Cuando un planeta pasa por delante de una estrella, la luz estelar atraviesa la atmósfera del planeta. Los astrónomos explicaron que si, por ejemplo, el planeta tiene sodio en su atmósfera, el espectro de la estrella, sumado al del planeta, tendrá lo que se llama una «línea de absorción» en el lugar del espectro donde se esperaría ver el sodio. Esto se debe a que diferentes elementos y moléculas absorben la luz a energías características y así es como sabemos en qué lugar del espectro podríamos esperar ver la firma del sodio (o del metano o del agua) si está presente.
Uno de los principales usos del telescopio espacial James Webb será el estudio de las atmósferas de los exoplanetas, para buscar los componentes básicos de la vida en otros lugares del Universo. La ventaja de realizar observaciones en el infrarrojo es que es en las longitudes de onda infrarrojas donde las moléculas de las atmósferas de los exoplanetas tienen el mayor número de características espectrales.
En las últimas tres décadas hemos vivido una gran revolución: los albores de la era de los exoplanetas. Si antes no conocíamos ningún planeta orbitando alrededor de estrellas lejanas y nos preguntábamos si el Sistema Solar era único, ahora sabemos que hay planetas por todas partes. A 30 de agosto hay confirmados 5.084 exoplanetas y la cifra aumenta cada día. El objetivo final del James Webb por tanto es el de encontrar un planeta con una atmósfera similar a la de la Tierra. ¿Será capaz?
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Primeras observaciones científicas del Telescopio James Webb
Las primeras observaciones del telescopio espacial James Webb muestran desde cercanos exoplanetas hasta las galaxias más distantes y primitivas
La espera ha merecido sin duda la pena. Si el pasado 11 de julio, nada menos que el presidente de EEUU Joe Biden nos ponía los dientes largos a los aficionados del cosmos y ciencia en general con la publicación o avance de la primera imagen científica del flamante nuevo telescopio James Webb, ayer se hicieron públicos nuevos datos.

Créditos: NASA/ESA/CSA/STScI
El equipo de la misión ha querido revelar las enormes capacidades del JWST con tres nuevas imágenes y un espectro, mostrando entusiasmo por los resultados que están por venir, que sin duda revolucionarán nuestra comprensión del universo. La resolución del telescopio es impresionante si lo comparamos con el telescopio espacial Hubble. Estas primeras observaciones del telescopio fueron seleccionadas por un grupo de representantes de la NASA, la ESA, la CSA y el Instituto de Ciencias del Telescopio Espacial (STScl).
Una de las imágenes, muestra la nebulosa planetaria del Anillo Sur, una enorme nube con forma de burbuja, creada por el polvo y gas fruto de la expulsión de la atmósfera de su estrella central ya en la etapa final de su vida. Gracias al instrumento de infrarrojo medio del telescopio hemos podido conocer que la estrella está acompañada por una segunda estrella, antes imperceptible.


El Quinteto de Stephan, un grupo de cinco galaxias que parecen tocarse entre sí, a 290 millones de años luz de distancia con multitud de galaxias de fondo. Si antes los fondos de este tipo de imágenes estaban repletos de puntitos, ahora con la enorme resolución del telescopio cada puntito revela una nueva galaxia.

El equipo científico del JWST ha publicado los primeros datos de espectografía, un análisis químico del exoplaneta WASP-96b, un gigante gaseoso caliente, con la mitad del tamaño de Júpiter que gira alrededor de su estrella en tan solo 3,5 días. El Webb pudo observar y analizar la composición del exoplaneta mientras transitaba delante de su sol, detectando agua y calculando su temperatura en 725ºC.

Por último presentaron el borde de una región de formación estelar llamada NGC 3324 en la nebulosa de Carina, la más brillante conocida, revelando por primera vez nuevas zonas de nacimiento de estrellas.

El telescopio espacial James Webb es el principal observatorio de ciencias espaciales del mundo. Con mejores prestaciones que el telescopio espacial Hubble, el James Webb observa en infrarrojo, mientras que el Hubble observa el espectro visible y ultravioleta, por lo que el nuevo telescopio James Webb lejos de ser su sucesor, complementa y amplía los conocimientos obtenidos mediante las observaciones del Hubble obteniendo una visión en el espacio sin precedentes. Otra diferencia significativa es que el Hubble rodea nuestro planeta en órbita baja, mientras el James Webb se encuentra en el punto L2 del sistema Tierra-Sol, a aproximadamente 1,5 millones de kilómetros de nuestro planeta.
El telescopio se lanzó al espacio en diciembre de 2021 tras más de 20 años de desarrollo fruto de la colaboración de tres agencias, la NASA, la ESA y la CSA o Agencia Espacial Canadiense.
Créditos de las imágenes: NASA/ESA/CSA/STScI
El observatorio NuSTAR de la NASA cumple diez años estudiando el universo en rayos X
El Nuclear Spectroscopic Telescope Array de la NASA (NuSTAR) ha cumplido diez años de misión. Fue lanzado por un cohete Pegasus XL desde un avión Lockheed L-1011 «Stargazer» mientras sobrevolaba el océano Pacífico el 13 de junio de 2012.
Durante estos diez años se ha dedicado al estudio de los objetos y sucesos más energéticos del universo, desde lejanos agujeros negros devorando gases de restos de supernovas a emisiones en rayos X de alta energía en la alta atmósfera de Júpiter o los microdestellos en las regiones activas del Sol.

Créditos: NASA/JPL-Caltech/GSFC.
Uno de los mayores logros de NuSTAR fue realizar la primera medición inequívoca de la rotación de un agujero negro. Además, ha identificado docenas de agujeros negros escondidos detrás de espesas nubes de gas y polvo y ha descubierto cuán energéticas pueden ser las estrellas de neutrones o cómo las estrellas explotan para convertirse en supernovas pudiendo mapear los materiales radioactivos dejados por estas explosiones.

Créditos: NASA/JPL-Caltech.
Como hemos relatado, estas son algunas de las formas en las que el observatorio de rayos X NuSTAR ha proporcionado una nueva mirada al universo y nuestro vecindario próximo durante la última década, añadiendo conocimientos a los obtenidos por otros telescopios espaciales como el Chandra de la NASA o el XMM Newton de la ESA y complementando a otros como el EHT, basado en estaciones de interferometría de muy larga base en diferentes puntos terrestres distribuidos por todo el planeta.
Inicialmente concebido para una misión no superior a los siete años, el equipo de la misión ha afirmado que aún le quedan muchos años de observación. Hasta ahora ha realizado más de 54.000 órbitas a la Tierra a una altura de 600 km. Y muchas más que le quedan al NuSTAR.

