Pandora ha alcanzado la órbita terrestre tras su lanzamiento en un Falcon 9 y está diseñada para observar de forma simultánea estrellas y planetas, reduciendo la incertidumbre en la caracterización de atmósferas exoplanetarias.
La misión Pandora de la NASA ha iniciado sus operaciones tras un lanzamiento exitoso a bordo de un cohete Falcon 9 de SpaceX desde la Base de la Fuerza Espacial de Vandenberg, en California. El satélite entra ahora en la fase inicial de su misión científica, orientada a resolver una limitación fundamental en el estudio de exoplanetas: distinguir con precisión las señales procedentes de las atmósferas planetarias de las variaciones introducidas por sus estrellas anfitrionas.
