La sonda JUICE de la Agencia Espacial Europea realizó con éxito su único sobrevuelo a Venus el pasado 31 de agosto, utilizando la gravedad del planeta para modificar su trayectoria interplanetaria en dirección al sistema de Júpiter. Este encuentro forma parte de una serie de maniobras gravitatorias, una suerte de carambola orbital, diseñadas para permitir a la nave alcanzar su objetivo final sin agotar ingentes cantidades de combustible. El sobrevuelo se produjo a las 07:28 (hora peninsular española), marcando una etapa clave en la travesía de ocho años que la nave inició en abril de 2023 y que culminará en julio de 2031 con su llegada al entorno del gigante gaseoso.
Durante la maniobra, la nave pasó por las cercanías de Venus a unos 200 millones de km de la Tierra. Debido a las elevadas temperaturas en esta región del sistema solar, la sonda orientó su antena de alta ganancia hacia el Sol para proteger sus sistemas internos, actuando como escudo térmico pasivo. Esta configuración impidió que los instrumentos científicos de JUICE pudieran operar, por lo que no se realizaron observaciones ni se capturaron imágenes del planeta durante el paso. A pesar de esta limitación, el sobrevuelo permitió calibrar parte de los sistemas y verificar el funcionamiento global de la nave en condiciones térmicas extremas.
El éxito de esta maniobra tiene mayor relevancia considerando que semanas antes, el 16 de julio, JUICE experimentó una anomalía que interrumpió su capacidad de enviar telemetría a la Tierra. La falta de señal activó los protocolos de emergencia del centro de control en Darmstadt, Alemania, ante la posibilidad de que la nave hubiera entrado en modo de supervivencia. La restauración del contacto requirió el envío de comandos «a ciegas» a través de antenas de baja ganancia, en una operación que se extendió durante más de 20 horas. Finalmente, la respuesta fue recibida y se diagnosticó que el origen del fallo era un error de software relacionado con el reinicio de un temporizador interno. Todos los sistemas permanecieron operativos, y no se identificaron daños.
En los próximos años, JUICE continuará su viaje realizando dos nuevos sobrevuelos a la Tierra, en 2026 y 2029, antes de dirigirse definitivamente hacia Júpiter. Durante su misión principal en el sistema joviano, la nave explorará las lunas heladas Ganímedes, Europa y Calisto, con especial atención a su posible actividad geológica y presencia de océanos subterráneos. Estas observaciones permitirán obtener datos clave sobre la evolución de estos cuerpos y su potencial habitabilidad, al tiempo que se caracterizan el entorno magnético y de radiación del planeta. Con cada paso de su trayectoria, JUICE avanza hacia una nueva etapa de exploración del sistema solar exterior.
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