Desde 2021 buscando señales de vida microbiana pasada en el cráter Jezero de Marte y recogiendo muestras de roca y suelo para su posible retorno a la Tierra

Misión en curso
Objetivos:
Superficie de Marte
Nave espacial:
Mars 2020 Perseverance
Fecha de lanzamiento:
30 de julio de 2020
Lanzador:
Atlas V 541
Lugar de lanzamiento:
Cabo Cañaveral, SLC 41
Control de misión:
NASA/JPL-Caltech
El rover Perseverance, o misión Mars 2020 de la NASA, aterrizó en Marte el 18 de febrero de 2021 tras un viaje de siete meses desde su lanzamiento en Cabo Cañaveral. Su lugar de llegada, el cráter Jezero, no fue elegido al azar: hace unos 3.500 millones de años albergó un gran lago y un delta fluvial, considerados escenarios privilegiados para la preservación de posibles señales de vida microbiana. Con Perseverance, la exploración marciana entró en una nueva etapa, centrada no solo en estudiar la geología y el clima del planeta, sino en buscar huellas biológicas que puedan revelar si Marte fue alguna vez un mundo habitado.
Perseverance es, en esencia, un laboratorio móvil de última generación. Sus instrumentos permiten analizar con detalle la mineralogía de las rocas, detectar compuestos orgánicos y estudiar la interacción de la atmósfera con la superficie. A diferencia de misiones anteriores, cuenta además con un sistema de recolección de muestras único: tubos herméticamente sellados que, en el futuro, podrían ser recogidos y enviados a la Tierra dentro del programa internacional Mars Sample Return, un proyecto que aspira a traer por primera vez material marciano a laboratorios terrestres, aunque actualmente no hay recursos dedicados a la misión. Junto a él viajó Ingenuity, el pequeño helicóptero que se convirtió en el primer vehículo en volar en otro planeta, ampliando el alcance de la exploración y superando con creces las expectativas iniciales.
Desde su llegada, Perseverance ha documentado el entorno del cráter Jezero con imágenes de alta resolución, ha perforado y almacenado muestras de rocas sedimentarias y volcánicas, y ha observado fenómenos atmosféricos como remolinos de polvo y eclipses de Fobos. Perseverance es, hoy en día, el rover más avanzado que rueda sobre Marte y una de las misiones más ambiciosas en la historia de la exploración espacial.
Noticias anteriores de la misión Perseverance:
Objetivos de la misión Perseverance en Marte
El objetivo central de Perseverance es buscar indicios de vida microbiana pasada en el cráter Jezero, un antiguo lago con delta. Para ello, el rover examina rocas y sedimentos que pudieron preservar esas huellas a lo largo del tiempo, documentando su contexto con cámaras y espectrómetros. Con ese trabajo se intenta responder si Marte ofreció condiciones habitables y durante cuánto tiempo, y en qué ambientes se concentraron mejor las señales de ese pasado húmedo.
El segundo gran propósito es recoger y sellar muestras de roca y suelo para que, en una misión futura, puedan regresar a la Tierra. Perseverance construye una colección diversa —núcleos de roca encapsulados en tubos estériles— que representa distintos tipos de materiales del delta, del antiguo lecho del lago y de rocas volcánicas cercanas. Analizarlas en laboratorios terrestres permitirá pruebas mucho más sensibles y concluyentes de lo que se puede hacer con instrumentos a bordo.
La misión también busca reconstruir la historia geológica y climática del cráter Jezero y su cuenca, entendiendo cómo se formaron y cambiaron sus depósitos con el paso del agua y el viento. En paralelo, caracteriza el ambiente actual de polvo, viento, temperatura, presión y radiación, para entender cómo afectan a la erosión y a las operaciones del rover. Por último, Perseverance valida tecnologías que serán necesarias en el futuro: un descenso y aterrizaje de alta precisión, un sistema de muestreo y sellado extremadamente limpio, la producción de oxígeno a partir del aire marciano con el experimento MOXIE y, de forma complementaria, el uso de un pequeño helicóptero como explorador aéreo para planificar rutas y priorizar objetivos. Todo ello se coordina con orbitadores y otras misiones para integrar los resultados a escala de Marte y preparar el eventual retorno de muestras. ⬆

Características e instrumentación del rover Perseverance
Perseverance es el rover más grande y avanzado enviado a Marte hasta la fecha. Con una masa de 1.025 kg y unas dimensiones de 3 m de largo, 2,7 m de ancho y 2,2 m de alto, está basado en el diseño de su predecesor Curiosity, aunque con mejoras sustanciales en sistemas de movilidad, energía y muestreo. Se desplaza sobre seis ruedas de aluminio reforzadas, rediseñadas para resistir mejor el desgaste que sufrió Curiosity, con un diámetro de 52,6 cm y un dibujo curvado que ofrece mayor tracción en suelos arenosos y rocosos. El rover está alimentado por un generador termoeléctrico de radioisótopos (MMRTG) que convierte el calor del plutonio-238 en electricidad, capaz de producir unos 110 W de forma continua y recargar dos baterías internas. Esta fuente de energía le garantiza autonomía durante años, independientemente de la acumulación de polvo en la superficie o de la estación marciana. Además, cuenta con un brazo robótico de 2,1 m de longitud que soporta instrumentos de análisis de contacto, y con 23 cámaras distribuidas en distintas partes del vehículo para tareas de navegación, ciencia y documentación, incluyendo dos micrófonos que han permitido escuchar sonidos marcianos por primera vez.

Instrumentación científica del rover Perseverance
El conjunto de instrumentos de Perseverance fue diseñado para buscar indicios de vida microbiana pasada y preparar el terreno para el retorno de muestras. En su mástil se encuentra Mastcam-Z, un sistema de cámaras con zoom para obtener imágenes panorámicas y estereoscópicas; y SuperCam, que combina láser, espectroscopía y un micrófono para estudiar la composición de rocas a distancia. En el extremo del brazo robótico están PIXL, un espectrómetro de rayos X para analizar elementos químicos a escala milimétrica, y SHERLOC, un espectrómetro Raman ultravioleta que busca compuestos orgánicos, acompañado de la cámara WATSON para imágenes de detalle. Bajo el cuerpo del rover se sitúa RIMFAX, el primer radar de penetración de subsuelo instalado en un vehículo marciano, capaz de explorar hasta 10 m de profundidad. El instrumento MOXIE representa un avance tecnológico: produce oxígeno a partir del dióxido de carbono atmosférico, un experimento crucial para futuras misiones tripuladas. Completa la carga útil la estación meteorológica MEDA, construida en España, que mide viento, temperatura, presión, humedad, polvo y radiación ultravioleta, y un pequeño retrorreflector láser proporcionado por Italia para experimentos de geodesia. Además, Perseverance incluye un sofisticado sistema de almacenamiento de muestras con taladro, brocas intercambiables y 43 tubos de titanio sellados que serán recogidos en el futuro por la campaña Mars Sample Return. Bajo su panza viajó Ingenuity, un helicóptero experimental de 1,8 kg que se convirtió en el primer vehículo en volar en la atmósfera de otro planeta, ampliando el alcance visual de la misión y demostrando el potencial de esta tecnología. ⬆
El cráter Jézero, el lugar del aterrizaje
El cráter Jezero, con 45 km de diámetro, se formó hace unos 3.800 millones de años en una zona de transición entre las tierras altas del hemisferio sur y las llanuras más jóvenes del norte de Marte. Su importancia científica radica en que conserva pruebas claras de haber albergado un lago en el pasado, alimentado por ríos que desembocaban en su interior. El rasgo más destacado es un delta fluvial fosilizado en el borde occidental, donde los sedimentos transportados por el agua se acumularon formando capas que hoy constituyen un registro natural de la historia ambiental del planeta.
Los estudios orbitales realizados antes de la llegada de Perseverance detectaron en Jezero la presencia de minerales como carbonatos y filosilicatos (arcillas), asociados a la acción prolongada del agua en condiciones relativamente estables. Estos materiales son de gran interés porque pueden preservar compuestos orgánicos y microestructuras que en la Tierra se asocian a la actividad biológica. Además, la combinación de un delta bien conservado y depósitos lacustres convierte a Jezero en un entorno único para analizar cómo interactuaron el agua y las rocas, cómo se modificó la química del entorno y cuáles fueron las condiciones que pudieron favorecer la habitabilidad. ⬆
Antecedentes de la misión
El proyecto que daría lugar al rover Perseverance comenzó a gestarse poco después del éxito del rover Curiosity, que aterrizó en Marte en 2012. La NASA, a través de su programa de exploración marciana, propuso aprovechar la experiencia técnica de la misión Mars Science Laboratory para diseñar un nuevo vehículo que heredara su arquitectura pero con objetivos científicos distintos. Mientras Curiosity estaba centrado en demostrar si Marte fue habitable en el pasado, Perseverance debía dar un paso más: buscar señales de vida antigua y preparar el terreno para un eventual retorno de muestras a la Tierra.
En 2012, un comité del Mars Program Planning Group definió las prioridades científicas para la década siguiente. Entre ellas se encontraba la astrobiología, la caracterización detallada de ambientes habitables y la recolección de muestras para su análisis futuro en laboratorios terrestres. La NASA aprobó oficialmente la misión en diciembre de 2012, dentro de su Decadal Survey, y la bautizó como Mars 2020. Su desarrollo fue encomendado al Jet Propulsion Laboratory (JPL) de California, que reutilizó gran parte del diseño de Curiosity para ahorrar costes y reducir riesgos, aunque introdujo mejoras en las ruedas, el sistema de muestreo y el software de navegación autónoma.
La decisión sobre el lugar de aterrizaje generó un intenso debate en la comunidad científica. Se evaluaron más de sesenta candidatos, reducidos progresivamente en talleres abiertos a especialistas internacionales. Finalmente, en noviembre de 2018 se eligió el cráter Jezero, considerado el mejor entorno para investigar procesos relacionados con agua líquida y la preservación de posibles biomarcadores. ⬆
Desarrollo de la misión del rover Perseverance
Lanzamiento del rover Perseverance
El 30 de julio de 2020, la misión Mars 2020 despegó desde la rampa SLC-41 de la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, en Florida, a bordo de un cohete Atlas V 541 de la empresa estadounidense United Launch Alliance. Esta configuración del lanzador, equipada con cuatro propulsores sólidos de apoyo y una segunda etapa Centaur, fue seleccionada por su potencia y fiabilidad para enviar el rover de más de una tonelada en dirección a Marte. El lanzamiento se produjo dentro de la ventana de oportunidad que se abre cada 26 meses, cuando la posición relativa de la Tierra y Marte permite realizar la trayectoria interplanetaria con menor consumo de energía.

Tras la ignición y el ascenso inicial, el Atlas V colocó a la misión en una órbita de aparcamiento terrestre de 70 x 250 km con 29º de inclinación. Minutos más tarde, un segundo encendido de la etapa Centaur proporcionó la velocidad necesaria para abandonar el pozo gravitatorio terrestre y situar a Mars 2020 en trayectoria de escape. Menos de una hora después del despegue, el rover Perseverance y su helicóptero Ingenuity, encapsulados dentro del módulo de descenso y protegidos por el escudo térmico, quedaron liberados de la etapa Centaur e iniciaron su crucero interplanetario. Con ello, comenzaba el viaje de más de 480 millones de km hasta el planeta rojo.
Viaje interplanetario y las maniobras de corrección de trayectoria
Tras separarse de la etapa Centaur, la misión entró en fase de crucero interplanetario. Esta etapa comenzó el mismo 30 de julio de 2020 y se prolongó durante casi siete meses, hasta la llegada a Marte en febrero de 2021. Durante este tiempo, la etapa de crucero —una estructura toroidal equipada con paneles solares, radiadores, antenas y propulsores— mantuvo al módulo de entrada y al rover en la trayectoria correcta y bajo condiciones estables para garantizar su supervivencia hasta la llegada al planeta rojo.
El viaje no fue un simple tránsito pasivo: la nave ejecutó un total de cinco maniobras de corrección de trayectoria (TCM, por sus siglas en inglés). La primera, realizada pocos días después del lanzamiento, permitió ajustar con precisión la ruta inicial definida por la etapa Centaur. Las posteriores maniobras, repartidas entre agosto de 2020 y principios de febrero de 2021, refinaron progresivamente el ángulo de entrada atmosférica y la posición exacta para alcanzar la estrecha elipse de aterrizaje seleccionada en el cráter Jezero. Cada corrección se ejecutó mediante los ocho propulsores de hidrazina de la etapa de crucero, alimentados por tanques presurizados con helio, y era calculada cuidadosamente en función de las perturbaciones gravitatorias y de presión de radiación solar.
Durante el crucero también se llevaron a cabo pruebas y chequeos periódicos de los sistemas de a bordo. Se verificó el estado de los instrumentos científicos, aunque muchos permanecieron apagados hasta después del aterrizaje. Además, se probó el generador de radioisótopos (MMRTG), que viajaba ya integrado en el rover y proporcionaba electricidad para mantener la temperatura de los sistemas. Esta fase sirvió también para realizar actualizaciones de software críticas que prepararían al vehículo para la compleja maniobra de entrada, descenso y aterrizaje (EDL).
Descenso y aterrizaje del rover Perseverance en Marte
El 18 de febrero de 2021, después de un viaje interplanetario de unos 480 millones de km, la nave alcanzó la atmósfera de Marte a una velocidad cercana a 19.500 km/h. En ese momento comenzó la secuencia conocida como los “siete minutos de terror”, en los que el sistema debía ejecutar de forma totalmente autónoma una compleja serie de maniobras para depositar al rover en la superficie.
El módulo de entrada estaba compuesto por la cápsula con escudo térmico, el escudo trasero con paracaídas y la etapa de descenso unida al rover. La primera fase fue la entrada atmosférica, en la que el escudo térmico protegió al conjunto de temperaturas que superaron los 1.300 ºC, disipando la energía cinética. Para controlar la trayectoria durante esta fase se utilizaron masas de tungsteno que modificaban el centro de gravedad, permitiendo cierto grado de maniobra aerodinámica.
A unos 11 km de altitud y todavía a más de 1.500 km/h, se desplegó un paracaídas supersónico de 21,5 metros de diámetro. Esta apertura se produjo con precisión gracias a un sistema de navegación visual autónoma denominado TRN (Terrain-Relative Navigation), capaz de identificar accidentes geográficos en tiempo real y elegir la zona más segura dentro de la elipse de aterrizaje. Una cámara situada en el escudo trasero grabó la apertura del paracaídas, que fue seguida en directo desde la Tierra con unos minutos de retraso.

Tras desacelerar con el paracaídas, se desprendió el escudo térmico frontal, permitiendo que el radar de aterrizaje y las cámaras de navegación detectaran la superficie marciana. Poco después, la etapa de descenso se separó del escudo trasero y encendió sus ocho motores de hidrazina. Esta fase propulsada llevó al conjunto hasta apenas 20 m de altura sobre el suelo del cráter Jezero.
Fue entonces cuando entró en acción la maniobra skycrane. Mediante tres cables y un umbilical eléctrico, la etapa de descenso bajó lentamente al rover hasta posarlo suavemente sobre el terreno. Una vez confirmado el contacto con la superficie, los cables fueron cortados y la etapa de descenso se alejó para estrellarse a una distancia segura.
La secuencia terminó a las 20:55 UTC, con Perseverance en pie sobre el suelo marciano, en las coordenadas 18,44° N y 77,45° E, justo dentro del delta fósil de Jezero. Pocos minutos después, la NASA recibió la primera imagen en blanco y negro tomada por las cámaras de navegación Hazcam, confirmando el éxito del aterrizaje.
Este procedimiento perfeccionó el sistema probado en 2012 con el rover Curiosity, pero incorporó importantes mejoras, como la navegación relativa al terreno, que permitió reducir significativamente el tamaño de la elipse de aterrizaje y llegar a un lugar de gran interés científico que antes habría sido demasiado arriesgado.
Primeras operaciones del rover Perseverance en la superficie de Marte
Tras el aterrizaje en el cráter Jezero, la prioridad inmediata de Perseverance fue completar una fase de verificación técnica que asegurara que todos sus sistemas funcionaban correctamente en la superficie marciana. Durante las primeras semanas de puesta en marcha, el rover desplegó sus antenas, cámaras de navegación y el mástil con los instrumentos principales. También se probó la movilidad de sus seis ruedas con breves desplazamientos iniciales para confirmar que el sistema de tracción respondía según lo previsto. En paralelo, los ingenieros realizaron comprobaciones del brazo robótico de 2,1 m de longitud, pieza clave para el contacto directo con el terreno y para las futuras tareas de muestreo.
En esos primeros días, el rover comenzó a enviar imágenes panorámicas del entorno inmediato dentro del cráter Jezero, donde se distinguían afloramientos rocosos y el relieve característico del delta fósil que fue determinante en la selección del lugar de aterrizaje. Estas panorámicas se combinaron con datos de la estación meteorológica MEDA, que ofrecía lecturas iniciales de temperatura, presión atmosférica, viento y niveles de polvo en suspensión. Con ello, el equipo pudo empezar a caracterizar el ambiente local y, al mismo tiempo, ajustar las operaciones para minimizar la influencia de las variaciones diurnas y estacionales.

Durante esta fase también se verificó el generador de radioisótopos (MMRTG), encargado de suministrar energía al rover de forma continua, y se iniciaron pruebas con los sistemas de almacenamiento de muestras. Aunque en esta etapa todavía no se realizaban perforaciones, sí se llevaron a cabo ensayos con los mecanismos del taladro y el sistema de tubos estériles para asegurar su integridad tras el aterrizaje. A su vez, se realizó la liberación gradual de la cubierta protectora del helicóptero Ingenuity, alojado en la parte inferior del rover, mientras se preparaba el terreno para su despliegue en los meses siguientes.
Con todas las comprobaciones superadas, Perseverance estaba listo para iniciar sus primeras campañas científicas, centradas en recorrer áreas cercanas al lugar de aterrizaje y preparar el despliegue de Ingenuity, que marcaría uno de los hitos tecnológicos más esperados de la misión.
Despliegue y primeros vuelos de Ingenuity en Marte
Una vez concluida la fase de verificación inicial, Perseverance dedicó parte de sus operaciones a preparar uno de los hitos tecnológicos de la misión: el despliegue del helicóptero Ingenuity, el primer vehículo aéreo diseñado para volar en otro planeta. El rover se desplazó hasta una zona plana cercana a su lugar de aterrizaje, seleccionada por ofrecer un terreno lo bastante nivelado y sin obstáculos, lo que minimizaba riesgos durante los vuelos.
El proceso de liberación de Ingenuity comenzó en los últimos días de marzo de 2021 y se desarrolló en varias etapas cuidadosamente secuenciadas. Primero se retiró la cubierta que lo protegía durante el viaje interplanetario, luego se extendieron sus patas de aterrizaje y, finalmente, se posó en el suelo marciano el 3 de abril de 2021. Tras separarse completamente de Perseverance, el pequeño helicóptero de 1,8 kg dependía únicamente de su propio panel solar y sus baterías para sobrevivir a las frías noches de Marte.
El vuelo inaugural tuvo lugar el 19 de abril de 2021, cuando Ingenuity ascendió unos 3 metros, permaneció en el aire cerca de 40 segundos y descendió de nuevo de manera controlada. Este primer despegue marcó un hito histórico en la exploración espacial, demostrando que el vuelo motorizado y controlado era posible incluso en la tenue atmósfera marciana, con apenas un 1% de la densidad del aire terrestre.
A este primer intento le siguieron una serie de vuelos progresivamente más ambiciosos, en los que Ingenuity alcanzó alturas de hasta 10 metros, recorrió distancias superiores a los 600 metros y permaneció en el aire hasta casi tres minutos. Cada misión permitió comprobar la resistencia de sus sistemas, la precisión de la navegación autónoma y la capacidad de enviar imágenes aéreas que complementaban las observaciones del rover. Aunque en un inicio se planearon solo cinco vuelos de demostración tecnológica, el rendimiento del helicóptero superó con creces las expectativas.
Durante las semanas siguientes, Ingenuity pasó de ser un experimento puntual a convertirse en un auténtico explorador aéreo de apoyo para Perseverance. Sus vuelos ayudaron a identificar rutas seguras y áreas de interés geológico en la superficie, adelantando observaciones que más tarde guiarían el trabajo del rover en tierra.

Comienzo de las operaciones científicas del rover Perseverance en Marte
Tras completar la fase inicial de despliegue y los primeros vuelos de Ingenuity, Perseverance pasó a la parte más ambiciosa de su misión: la recolección y almacenamiento de muestras marcianas para un eventual retorno a la Tierra. Esta etapa comenzó en agosto de 2021, en el entorno cercano al lugar de aterrizaje, dentro del cráter Jezero.
El primer intento de perforación fue un recordatorio de las dificultades técnicas de trabajar en Marte. El 6 de agosto, el taladro del rover abrió un agujero en una roca llamada Roubion, pero cuando el equipo revisó el tubo de muestra, estaba vacío. La explicación fue que la roca resultó ser demasiado frágil y se desintegró en partículas demasiado finas para ser retenidas. Este contratiempo obligó a la NASA a revisar los procedimientos y seleccionar un nuevo objetivo.
Unas semanas más tarde, el 1 de septiembre, Perseverance logró perforar con éxito otra roca bautizada como Rochette. El tubo de muestra se selló correctamente, marcando un hito histórico: por primera vez, un rover había recogido y almacenado una muestra de roca en Marte destinada a regresar algún día a la Tierra. Poco después, el 7 de septiembre, el rover añadió un segundo tubo procedente de la misma roca, lo que permitió comparar la consistencia de los resultados.

La fase de recolección inicial continuó con varias paradas a lo largo de la región de “South Séítah”, un área de dunas y afloramientos rocosos que obligó a Perseverance a maniobrar con cuidado. Allí, el rover empleó su arsenal de instrumentos para estudiar la mineralogía y composición de diferentes afloramientos, determinando que gran parte de esas rocas tenían un origen volcánico. Esta información fue esencial, ya que la datación radiométrica de estas muestras, una vez en la Tierra, permitirá precisar la edad del cráter Jezero y por extensión el momento en el que Marte perdió sus condiciones habitables.
A lo largo de finales de 2021 y comienzos de 2022, Perseverance amplió su colección de tubos, combinando perforaciones en rocas con la recogida de muestras atmosféricas. En paralelo, desplegó y probó la CacheCam, la cámara interna que documenta el estado de cada tubo antes de sellarlo. De esta forma, cada muestra lleva asociada una trazabilidad completa, lo que aumentará su valor científico en el futuro programa de retorno de muestras Mars Sample Return.

El rover Perseverance rumbo al delta del cráter Jezero
Después de completar la primera campaña científica en la zona de Séítah, Perseverance emprendió en la primavera de 2022 su trayecto hacia el delta del cráter Jezero, considerado el objetivo principal de la misión. Este delta, formado hace miles de millones de años por la desembocadura de un río en un lago marciano, es uno de los lugares más prometedores para buscar señales de vida microbiana pasada. Los sedimentos depositados en capas sucesivas durante largos periodos de tiempo ofrecen un registro geológico excepcional de las condiciones que reinaron en aquel ambiente acuático.
El camino hasta el delta no fue directo ni sencillo. El rover debía elegir cuidadosamente la ruta para evitar zonas de dunas blandas que podían comprometer su avance, como ya había ocurrido en otras misiones. Durante este trayecto, Perseverance realizó estudios adicionales de las rocas volcánicas de Séítah, confirmando que su origen magmático permitiría dataciones precisas mediante técnicas radiométricas en la Tierra, lo que reforzaba la importancia de conservar estas muestras.

Uno de los momentos más llamativos fue la observación de un eclipse de Fobos, la luna interior de Marte. Las cámaras de Perseverance captaron cómo el satélite pasaba frente al Sol, generando una breve pero precisa oportunidad de medir movimientos y trayectorias.
En abril de 2022, Perseverance alcanzó la base del delta y comenzó a explorar su entrada, una zona denominada “Hogwallow Flats”. Desde allí, sus cámaras panorámicas Mastcam-Z y los instrumentos en el brazo robótico comenzaron a estudiar las texturas sedimentarias y los contactos entre diferentes capas de rocas. Los hallazgos iniciales mostraron evidencias de antiguos procesos fluviales, como cantos rodados transportados por corrientes rápidas, lo que sugería que el delta había sido testigo de episodios de gran energía hidráulica.
La llegada al delta marcó el inicio de la segunda gran campaña científica, orientada al estudio detallado de las rocas sedimentarias. Este tipo de materiales es especialmente relevante porque, en la Tierra, son los que con mayor frecuencia preservan fósiles o restos de vida microscópica. Perseverance perforó varios núcleos en afloramientos seleccionados, almacenando muestras que podrían contener compuestos orgánicos y minerales formados en ambientes acuosos.
Durante este periodo, el rover no estuvo solo. El helicóptero Ingenuity, que había superado con creces su plan original de apenas cinco vuelos, acompañó a Perseverance sobrevolando el delta y actuando como explorador aéreo. Sus imágenes permitieron trazar rutas más seguras y seleccionar áreas de interés para los geólogos, demostrando el valor de los vehículos aéreos en la exploración planetaria.
A mediados de 2022, Perseverance comenzó a ascender por el delta en dirección a las zonas más altas, donde las capas sedimentarias estaban mejor expuestas. Este ascenso ofreció vistas espectaculares de los depósitos estratificados, que el rover documentó en detalle. A lo largo de esta campaña, el rover almacenó nuevas muestras, incluyendo rocas que mostraban signos de haber estado en contacto prolongado con agua líquida, lo que las convertía en candidatas ideales para la búsqueda de posibles biosignaturas.

El rover Perseverance en las alturas del delta del cráter Jezero
A comienzos de 2023, Perseverance ya había alcanzado la parte superior del delta del cráter Jezero, un entorno donde los sedimentos fluviales y lacustres aparecían expuestos en capas que contaban la historia de antiguos ríos y lagos marcianos. Este ascenso fue posible gracias a la planificación cuidadosa de trayectorias y al apoyo de Ingenuity, que proporcionó imágenes aéreas de gran valor para seleccionar las rutas más seguras y los afloramientos más prometedores.

En esta fase, el rover centró su atención en rocas sedimentarias que mostraban texturas finas y laminadas, formadas por la deposición lenta de partículas en un ambiente acuático estable. Este tipo de depósitos son, en la Tierra, los que tienen mayor capacidad de preservar fósiles microscópicos y compuestos orgánicos. Perseverance perforó varios núcleos y almacenó muestras en sus tubos herméticos, incluyendo fragmentos que revelaban minerales arcillosos, asociados directamente a la interacción prolongada con agua líquida.
Uno de los hallazgos más comentados fue la detección, mediante el espectrómetro SHERLOC, de compuestos orgánicos complejos en varias de estas rocas. Aunque la presencia de moléculas orgánicas no es una prueba directa de vida pasada, sí indica que los ingredientes químicos necesarios para ella estuvieron presentes y se conservaron en ambientes que podrían haber sido habitables.

Durante este mismo periodo, Perseverance llevó a cabo la primera operación de “depósito de muestras” en la superficie marciana. En un lugar conocido como “Three Forks”, el rover dejó cuidadosamente diez tubos con núcleos de roca y suelo, formando una reserva que podría ser recuperada por una futura misión de retorno de muestras. Esta estrategia duplicaba las posibilidades de éxito: aunque el rover continúe con su misión y transporte otras muestras, el depósito garantiza un respaldo en caso de que surjan problemas técnicos.
El helicóptero Ingenuity, por su parte, seguía rompiendo récords. Ya no solo servía como apoyo para planificar rutas, sino que se convirtió en un explorador científico autónomo, volando sobre el delta y transmitiendo datos que complementaban las observaciones del rover.

El paso de Perseverance por las alturas del delta reforzó la idea de que Jezero había sido, en el pasado, un entorno con agua abundante y estable. Las evidencias de antiguos lagos y ríos, junto con la detección de compuestos orgánicos, situaban al cráter en el centro de las investigaciones sobre la habitabilidad de Marte y en la primera línea de la búsqueda de rastros de vida.
Nuevos retos y hallazgos recientes del rover Perseverance en Marte
Tras completar el ascenso del delta y dejar el primer depósito de muestras, Perseverance entró en una etapa de exploración más amplia por el interior de Jezero y sus alrededores inmediatos. Durante 2024, el rover combinó el análisis de rocas volcánicas y sedimentarias con la observación de fenómenos atmosféricos. El instrumento MEDA, construido en España, registró variaciones diarias y estacionales en la temperatura, la presión y el polvo en suspensión, ayudando a contextualizar las operaciones y a enriquecer los modelos climáticos de Marte.
En enero de 2024 la NASA dio por finalizada la misión del helicóptero marciano Ingenuity tras completar 72 vuelos en el cráter Jezero. Diseñado inicialmente para un máximo de cinco vuelos de prueba, el pequeño aparato superó todas las expectativas al recorrer 17 km, alcanzar 24 m de altura y mantenerse más de dos horas en el aire en total. El 18 de enero, durante su último vuelo, una de sus palas resultó dañada tras un aterrizaje irregular, lo que imposibilitó nuevos despegues.

En paralelo, el rover continuó recogiendo muestras. Algunas de ellas resultaron ser especialmente prometedoras: núcleos de roca con inclusiones minerales y texturas que, bajo el análisis de SHERLOC y PIXL, mostraban variaciones químicas vinculadas a antiguos ambientes acuosos. Hacia finales de 2024, el equipo de la misión comunicó que varios de estos núcleos contenían señales que podrían interpretarse como posibles biomarcadores de procesos microbianos antiguos. Aunque todavía se necesita la verificación en laboratorios terrestres, el anuncio situó a Perseverance en el centro del debate científico internacional.
No todo fue sencillo. En distintos momentos, Perseverance experimentó fallos técnicos menores, como bloqueos temporales en el sistema de recogida de muestras o anomalías en la operación de algunos sensores auxiliares. Ninguno de ellos supuso la pérdida de capacidades críticas, pero dejaron claro que, incluso con tecnología robusta, operar en Marte sigue siendo un desafío constante. Ingenuity, aunque seguía volando más allá de lo inicialmente previsto, también comenzó a mostrar limitaciones, con periodos de inactividad más largos debidos a la acumulación de polvo en sus rotores y panel solar.

En septiembre de 2025, el equipo anunció uno de los hitos más importantes de toda la misión: la identificación de posibles biomarcadores en rocas sedimentarias del delta. El hallazgo no constituye todavía una confirmación de vida pasada, pero sí representa la evidencia más directa hasta ahora de que Marte pudo albergar procesos biológicos. Esta noticia reavivó la urgencia y el interés por las futuras misiones de retorno de muestras, que podrían, en la próxima década, traer a la Tierra los núcleos almacenados por Perseverance para un análisis exhaustivo.
Situación actual del rover Perseverance en Marte
En la actualidad, Perseverance sigue avanzando por el delta del cráter Jezero en el marco de su misión extendida, mientras el equipo científico prepara nuevas estrategias de muestreo y la comunidad internacional debate los próximos pasos del programa Mars Sample Return, actualmente cancelado por la actual administración estadounidense.
Muestras recogidas por el rover Perserverance
A julio de 2025 el rover Perseverance ha usado 33 tubos de muestras de los 43 disponibles. Además de muestras de diferentes tipos de roca, regolito y aire, contiene 3 tubos testigo que se quedarán en el rover. El recipiente de muestras solo contiene 30 ranuras por los que se decidió depositar 10 muestras de respaldo en la zona denominada Three Folks. ⬆

Sonidos de Marte grabados por el rover Perserverance
Cronología de la misión Perseverance
| Lanzamiento | 30 de julio de 2020 |
| Aterrizaje en Marte (cráter Jezero) | 18 de febrero de 2021 |
| Despliegue de Ingenuity | 3 de abril de 2021 |
| Primer vuelo de Ingenuity | 19 de abril de 2021 |
| Primera recogida de muestras | 1 de septiembre de 2021 |
| Exploración del delta del cráter Jezero | 2022 – 2023 |
| Fin de operaciones de Ingenuity | 25 de enero de 2024 |
| Misión extendida y operaciones en curso | 2024 – Actualidad |
Galería de imágenes de la misión Perserverance

El Perseverance extrayendo una muestra cerca del borde del cráter Jezero el 29 de abril de 2025 mientras captaba un remolino de polvo o «dust devil».
Créditos: NASA/JPL-Caltech

Este mosaico que muestra la superficie marciana fuera del cráter Jezero fue tomado por Perseverance de la NASA el 25 de diciembre de 2024
Créditos: NASA/JPL-Caltech

Imagen tomada por el Ingenuity durante el vuelo 70º el 22 de diciembre de 2023.
Créditos: NASA/JPL-Caltech

Animación de un remolino de polvo o «dust devil» captado por el rover Perseverance el 30 de agosto de 2023. La animación se aceleró 20 veces y consta de 21 fotogramas tomados con una separación de cuatro segundos.
Créditos: NASA/JPL-Caltech

El mini helicóptero Ingenuity captado por el rover Perseverance el 2 de agosto de 2023.
Créditos: NASA/JPL-Caltech

Mirada hacia atrás del rover Perseverance el 1 de julio de 2021.
Créditos: NASA/JPL-Caltech

El rover Perseverance de la NASA utilizó su sensor de imágenes dual Mastcam-Z para capturar esta imagen de «Santa Cruz», una colina dentro del cráter Jezero, el 29 de abril de 2021
Créditos: NASA/JPL-Caltech/ASU/MSSS

Concepto artístico del cráter Jezero en la antigüedad.
Créditos: NASA/JPL-Caltech

La cámara HiRISE del Mars Reconnaissance Orbiter captó el 18 de febrero de 2021 a la etapa de descenso que transportaba al rover Perseverance atravesando la atmósfera marciana hacia el cráter Jezero.
Créditos: NASA/JPL-Caltech/University of Arizona

Imagen del lanzamiento del cohete Atlas V con la misión Mars 2020 rumbo a Marte.
Créditos: NASA

Recreación artística del rover Perseverance donde se puede observar su gran brazo mecánico con los instrumentos SHERLOC y PIXL.
Créditos: NASA

Principales instrumentos del rover Perseverance.
Créditos: NASA

Impresión artística de la secuencia final de amartizaje denominada Sky Crane, donde el módulo de descenso porta mediante unos cables de sujeción al rover Perseverance hasta posarlo suavemente en la superficie.
Créditos: NASA

Recreación artística del mini helicóptero Ingenuity realizando sus primeros vuelos controlados en Marte. Créditos: NASA
Créditos: NASA
Referencias y más información:
- Página oficial de la misión Perseverance de la NASA
- Imágenes RAW diarias del Perseverance
- Perseverance Rover Updates en NASA Science
- Perseverance rover – NASA Jet Propulsion Laboratory (JPL)
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La enorme velocidad de las naves y la ligera atmósfera marciana provocan una gran tasa de fracasos en los amartizajes en Marte. Conoce cuántas misiones lo han logrado

Conoce los pequeños satélites de Marte, Fobos y Deimos, y cómo su enigmático origen guarda el secreto del pasado del planeta rojo.



































