Primera misión interplanetaria de la India. Orbitó Marte durante casi ocho años (2014-2022)

Objetivos:
Órbita de Marte

Naves espaciales:
Mars Orbiter Spacecraft

Fecha de lanzamiento:
5 de noviembre de 2013

Lanzador:
PSLV-XL

Lugar de lanzamiento:
Centro espacial Satish Dhawan, Sriharikota. India

Control de misión:
ISRO

India marcó un hito en la historia de la exploración planetaria cuando, el 24 de septiembre de 2014, logró insertar con éxito su primera sonda interplanetaria en órbita marciana. La misión Mars Orbiter Mission (MOM), conocida también como Mangalyaan, representó no solo un logro técnico para la agencia espacial india ISRO (Indian Space Research Organisation), sino también un paso decisivo en la consolidación de la India como potencia espacial. Fue la primera vez que una nación conseguía llegar a Marte en su primer intento, y lo hizo con una nave construida en un tiempo récord, con recursos limitados y un coste notablemente bajo en comparación con otras misiones marcianas.

El origen de la Mars Orbiter Mission, más conocida como Mangalyaan, se remonta a 2007, cuando la agencia espacial india ISRO comenzó a plantear la posibilidad de lanzar un orbitador a Marte como continuación de los éxitos logrados con Chandrayaan-1, la primera misión lunar de India. La propuesta no surgió como un proyecto de gran envergadura científica, sino como un demostrador tecnológico destinado a consolidar las capacidades de un programa espacial que avanzaba con paso firme. Su finalidad era probar sistemas de navegación interplanetaria, comunicaciones a larga distancia, control orbital autónomo y la capacidad de inserción en órbitas más allá de la Tierra, un reto que hasta entonces solo habían superado la URSS, Estados Unidos y la Agencia Espacial Europea. Con estos objetivos en mente, la misión fue aprobada oficialmente el 15 de agosto de 2012, fecha en la que se anunció su nombre definitivo, Mangalyaan, que en hindi significa “nave marciana”.

El lanzamiento tuvo lugar el 5 de noviembre de 2013 desde el Centro Espacial Satish Dhawan, en la isla de Sriharikota, mediante un cohete PSLV-XL en su configuración C25. A diferencia de lanzadores más potentes como el GSLV indio o los Atlas y Delta estadounidenses, el PSLV carecía de capacidad para enviar directamente la nave a una trayectoria de transferencia interplanetaria. Por ello, la sonda quedó inicialmente en una órbita altamente elíptica alrededor de la Tierra y fue elevando su apogeo en seis encendidos sucesivos de su motor principal de 440 N de empuje. Esta estrategia, aunque compleja, demostró la pericia de los ingenieros indios y puso a prueba un sistema de propulsión que más tarde tendría que garantizar la delicada inserción orbital en Marte. El 30 de noviembre, tras la última maniobra, la nave abandonó la esfera de influencia terrestre y emprendió un viaje de más de 666 millones de km rumbo al planeta rojo.

Vista global de Marte tomada por la sonda india Mangalyaan con detalles de Chryse, Acidalia Planitiae y varios valles marcianos.
Vista global de Marte tomada por la sonda india Mangalyaan el 1 de octubre de 2014 desde una altitud de 76.247 km, mostrando las regiones de Chryse, Acidalia Planitiae y los valles Kasei, Mawrth, Tiu y Ares. Créditos: ISRO/ISSDC/Emily Lakdawalla

Durante su trayecto interplanetario, MOM efectuó dos correcciones de trayectoria: una en junio de 2014 y otra apenas dos días antes de su llegada, el 22 de septiembre. Ambas fueron esenciales para ajustar con precisión el punto de encuentro. Finalmente, el 24 de septiembre de 2014, tras un encendido de 24 minutos que consumió casi 250 kg de combustible y redujo su velocidad en 1,1 km/s, la sonda quedó insertada en una órbita elíptica de 427 × 78.500 km con una inclinación de 150° y un periodo de 3,2 días. Con este logro, India se convirtió en la cuarta potencia espacial capaz de alcanzar Marte, un hito aún más notable considerando que se consiguió en el primer intento, algo que ni Estados Unidos ni la URSS habían logrado en sus inicios.

Mangalyaan tenía una masa al lanzamiento de 1.340 kg, de los cuales 501 correspondían a la nave seca sin combustible. Se basaba en el bus satelital I-1K, ya probado en misiones en órbita terrestre y en la Chandrayaan-1 lunar, adaptado para resistir las condiciones interplanetarias. Sus sistemas incluían paneles solares con una potencia máxima de 840 W, un conjunto de antenas de alta, media y baja ganancia, sistemas de control de actitud con sensores estelares y solares, y un sistema de propulsión monopropelente con hidrazina como combustible. El seguimiento de la misión se realizó principalmente desde el centro de control de ISRO en Byalalu, que fue actualizado y reforzado para la ocasión, y contó en momentos críticos con el apoyo de la Red de Espacio Profundo de NASA y ESA.

Los instrumentos científicos de la misión fueron modestos en número y en complejidad, con un peso conjunto de apenas 15 kg, pero suficientes para demostrar la capacidad tecnológica del país. El Methane Sensor for Mars (MSM) era el más mediático, ya que buscaba medir con alta sensibilidad posibles concentraciones de metano en la atmósfera, un gas que, de confirmarse en cantidades significativas, podría sugerir procesos geológicos activos o incluso biológicos. Aunque no detectó concentraciones destacables, proporcionó límites superiores útiles para modelar la química atmosférica. La Mars Colour Camera (MCC), la herramienta más popular de la misión, ofreció imágenes globales del planeta, de sus lunas Fobos y Deimos y de diversos fenómenos atmosféricos, convirtiéndose en el principal canal de difusión pública del proyecto. Otros instrumentos incluyeron el Thermal Infrared Spectrometer (TIS), centrado en el análisis mineralógico y en la detección de emisiones de CO₂; el MENCA, un espectrómetro de masas destinado a estudiar la composición de la exosfera entre 1 y 300 unidades de masa atómica; y el Lyman Alpha Photometer (LAP), encargado de medir la proporción deuterio/hidrógeno para reconstruir la historia de la pérdida de agua marciana.

Una de las claves de la misión fue el diseño de su órbita final. Su naturaleza altamente elíptica, con un pericentro muy bajo y un apocentro muy elevado, no permitía observaciones de alta resolución como las realizadas por orbitadores especializados, pero sí posibilitaba capturar vistas globales del planeta y seguir fenómenos atmosféricos en toda su extensión. Así, la misión aportó una perspectiva complementaria a la de sondas como Mars Reconnaissance Orbiter o Mars Express, cuyo campo visual suele centrarse en áreas reducidas.

La luna Fobos de Marte sobre las nubes brillantes del planeta vista desde la sonda Mangalyaan
La luna marciana Fobos aparece en primer plano sobre las nubes brillantes de Marte en esta imagen tomada por la sonda india Mangalyaan el 14 de octubre de 2014. Créditos: ISRO/ISSDC/Emily Lakdawalla

Los resultados científicos de Mangalyaan se concentraron en tres grandes áreas. Por un lado, el estudio de la superficie y la atmósfera, que proporcionó imágenes útiles para cartografiar regiones y contextualizar fenómenos climáticos. En segundo lugar, la interacción del viento solar con la atmósfera marciana, analizada a través de los espectrómetros y detectores de partículas, permitió mejorar los modelos sobre la pérdida de gases y la evolución del clima. Finalmente, la medición del entorno de radiación en la órbita de Marte ayudó a caracterizar las condiciones que deberán enfrentar futuras misiones tripuladas, proporcionando una primera aproximación desde la perspectiva de una sonda india. Aunque los descubrimientos no alcanzaron la relevancia de otras misiones más avanzadas, Mangalyaan ofreció información de valor científico y, sobre todo, consolidó a India como potencia emergente en la exploración planetaria.

Un aspecto especialmente destacado fue el papel de la MCC en la divulgación. Las imágenes de la superficie marciana, de sus lunas y de fenómenos atmosféricos como nieblas, tormentas de polvo o el limbo del planeta se convirtieron en iconos de la misión. Su capacidad para capturar vistas globales del planeta fue un recurso muy valioso tanto para la comunidad científica como para el público general, permitiendo a India proyectar al mundo una imagen de innovación y capacidad tecnológica.

La misión, concebida inicialmente para seis u ocho meses, superó todas las expectativas y permaneció activa durante casi ocho años. La comunicación se mantuvo estable hasta abril de 2022, cuando la nave sufrió una serie de eclipses prolongados que agotaron sus baterías. En octubre de ese mismo año, ISRO anunció oficialmente el final de la misión. Con ello se cerraba una etapa que había comenzado como un experimento de bajo coste y que terminó siendo una demostración de la madurez alcanzada por el programa espacial indio.

En el terreno internacional, Mangalyaan coincidió en órbita marciana con la misión MAVEN de la NASA, que llegó dos días antes. Ambas sondas ofrecieron datos complementarios, especialmente en el análisis de la atmósfera y la interacción con el viento solar. Además, ISRO contó con el respaldo puntual de la red de espacio profundo de la NASA durante fases críticas, consolidando así un marco de cooperación que fortaleció el impacto global de la misión.

Arsia Mons y nube orográfica en Marte captada por la sonda Mangalyaan desde 10.773 km de altitud
Arsia Mons, el volcán más meridional de Tharsis Montes, con una nube orográfica captada por la sonda india Mangalyaan el 4 de enero de 2015 desde una altitud de 10.773 km. Créditos: ISRO/ISSDC/Justin Cowart

Más allá de sus logros científicos, el verdadero éxito de Mangalyaan residió en el terreno tecnológico y político. Con un presupuesto de apenas 74 millones de dólares —una fracción de lo invertido en misiones occidentales—, India logró demostrar que era posible realizar ciencia interplanetaria de forma eficiente, innovadora y duradera. El prestigio alcanzado impulsó nuevos proyectos, entre ellos Chandrayaan-2 y 3 hacia la Luna, y propuestas para una futura Mangalyaan-2. Desde una perspectiva histórica, la misión simboliza el ingreso de India en el selecto grupo de naciones con capacidad interplanetaria, no solo como actor secundario, sino como protagonista de un modelo de exploración espacial basado en la eficiencia y la sostenibilidad.

En retrospectiva, Mangalyaan representa un punto de inflexión para el programa espacial indio. Su contribución al conocimiento científico, aunque modesta, se suma a su impacto como demostrador tecnológico y a su valor simbólico. La nave demostró que con recursos limitados, pero con planificación rigurosa y objetivos realistas, es posible alcanzar hitos de alcance global. La experiencia acumulada en navegación autónoma, inserción orbital y operación de instrumentos en un entorno tan hostil será la base para las próximas aventuras interplanetarias de la India, que ya apunta a misiones más ambiciosas en Marte y otros destinos del sistema solar.

Cronología de la misión Mangalyaan

Lanzamiento5 de noviembre de 2013
Inserción orbital24 de septiembre de 2014
Pérdida de contactoAbril de 2022
Fin de misiónOctubre de 2022

Imágenes de la misión Mangalyaan

Elysium Mons en Marte con nubes vespertinas captado por la Mars Orbiter Mission

Vista de Elysium Mons, uno de los volcanes gigantes de Marte, con nubes formadas sobre su cima al atardecer. Imagen tomada el 25 de abril de 2016 por la Mars Orbiter Mission.

Créditos: ISRO/ISSDC/Emily Lakdawalla

Noctis Labyrinthus en Marte visto por la Mars Orbiter Mission

Noctis Labyrinthus, el extremo occidental del sistema de cañones Valles Marineris, captado por la Mars Orbiter Mission el 20 de enero de 2015.

Créditos: ISRO/ISSDC/Emily Lakdawalla

Volcán Tharsis Tholus en Marte en mosaico de imágenes de Mangalyaan

Mosaico de cuatro imágenes de Tharsis Tholus, volcán de 100 km de diámetro, captadas por la Mars Orbiter Mission el 3 de septiembre de 2015.

Créditos: ISRO/ISSDC/Emily Lakdawalla

Cráter Gale en Marte y su contexto regional visto por la sonda Mangalyaan

Imagen de contexto regional del Cráter Gale, lugar de aterrizaje del rover Curiosity, captada por la Mars Orbiter Mission el 17 de enero de 2015. Se distingue su “barba” oscura formada por dunas de arena.

Créditos: ISRO/ISSDC/Emily Lakdawalla

Referencias y más información:

Misiones espaciales a Marte en No Sólo Sputnik!:

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